El Ejecutivo instruyó al fiscal de Estado, Fernando Carbajal, para que se presente como querellante en uno de los casos más escandalosos de presunta corrupción: fue cuando el ex gobernador Ricardo Colombi pagó cash, violando todas las leyes vigentes, más de ocho millones de pesos por un juicio contra el Estado.
Lo que hizo el ahora senador y antes diputado, que por algo buscó fueros aunque ahora quiere volver a ser gobernador, fue obviar no solamente un dictamen del entonces fiscal de Estado, Armando Aquino Britos, que desaconsejaba ese pago y avanzar con una decisión que lo compromete seriamente ante la Justicia, porque no hay explicación posible para tal inobservancia de las normas financieras del Estado.
En su momento, la designación de Liberato Carlos Simonelli sirvió precisamente para que esa causa no avanzara, es decir para que el ex camarista proteja a Ricardo. Pero ahora, con esta instrucción precisa del Ejecutivo, se está dando un paso claro y contundente hacia el esclarecimiento del caso que podría esconder una estafa al erario por $8 millones.



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