Tato Serebrinsky: “Tenemos que defender nuestras banderas más allá del acuerdo electoral”

Tato Serebrinsky: “Tenemos que defender nuestras banderas más allá del acuerdo electoral”

El reconocido dirigente radical, mano a mano con “el Retrato…”, analizó el momento político de su partido, a nivel nacional y local, de cara a las próximas elecciones. Dijo que “no creo que este gobierno haya hecho todo mal, pero me molesta la soberbia y el modelo de conducción que tienen” y denunció que “sl crimen organizado en Mar del Plata se está cartelizando. El espacio que no ocupa el Estado lo ocupa la mafia”.

Tato Serebrinsky visitó la redacción de “el Retrato…” para analizar el momento político de su partido, la Unión Cívica Radical, a nivel nacional y local, de cara a las próximas elecciones. Sobre General Pueyrredon manifestó que “el problema no es Gustavo ni Vilma. El problema es un modelo de gestión que está agotado” y, a nivel país, dejó en claro que “el radicalismo hoy no está para hacerse cargo de la república”.

-¿Cómo está la situación de su sector dentro del radicalismo?

-El MORENA (Movimiento Regeneración Nacional), que es nuestro sector, apuesta a UNEN. Estamos pensando en consolidar una propuesta radical y amplia con los que son nuestros socios naturales. Sería hipócrita no decir que, ante la realidad electoral, hay otros sectores del radicalismo que están hablando con Macri y con Massa. Dirigentes de primerísimo nivel, como Ernesto Sanz que está hablando con Macri y es el presidente del comité radical; o Gerardo Morales que se ha sacado fotos con Massa. Quizás no sea un acuerdo electoral, sino que estamos frente a un gobierno muy fuerte, que maneja el gobierno como si fuera su propio partido y a su vez, la construcción política no es tan pura ni clara.

-¿Está de acuerdo con estas negociaciones entre los dirigentes de su partido y los mencionados?

-Me parece que tenemos que defender nuestras banderas más allá del acuerdo electoral. Hay que ponerse de acuerdo en programas de gobernabilidad. No va a ser fácil gobernar a la Argentina después de 2015. Los países que han salido adelante, lo han hecho con este tipo de construcciones más amplias. El gobierno maneja gran parte de la comunicación, energía, transporte y juego. Tienen un manejo como nunca se vio en la historia de la Argentina. Y la gente no quiere más eso. Pero más allá de lo que hagamos los dirigentes, la gente decide. Hay un sector duro que ha sido benefactor de este gobierno y es importante. Para mí, está arriba de un 30% en cualquier escenario. No va a ser fácil derrotar esta situación. Entonces hay que construir acuerdos, lo más amplios posibles.

-¿Pero no son coyunturales?

-Esa es la falta de seriedad de la Argentina: no generar políticas de estado. Los países que han salido adelante tienen cuestiones inamovibles, como Chile, Brasil. Independientemente de quién sea el presidente. En mi especialidad, si no hacemos políticas de estado en seguridad social vamos a chocar en los próximos diez años. Yo no creo que este gobierno haya hecho todo mal, pero me molesta la soberbia y el modelo de conducción que tienen.

-Muchos hablan de tres períodos: el de Néstor, el primero de Cristina y éste, el actual. ¿Coincide?

-Y sí. El gobierno de Néstor tuvo muchas cosas buenas: la balanza comercial favorable, la ausencia de déficit fiscal y la ausencia de la inflación. Después de ahí, la tentación de la política amiguera, la corrupción, la demagogia, les hizo perder el rumbo. Néstor, más allá de la discusión, era el jefe. Lo reconocíamos como alguien así.

LA SITUACIÓN EN MAR DEL PLATA

-Vilma Baragiola se ha reunido con referentes de otros sectores. ¿Qué opinión le merece?

-Todo el mundo puede hablar con todo el mundo. Es un derecho. Es lo que la gente está pidiendo. Que nos pongamos a trabajar, a dialogar. Si es eso, está fantástico. Pero si de lo único que vamos a hablar es de la próxima lista o de cómo juntarnos para molestar a otro, es distinto. Nadie duda de que soy radical. Pero soy movimentista. No soy ingenuo. He andado por todas partes, conozco mi ciudad. El radicalismo hoy no está para hacerse cargo de la república. Y en Mar del Plata, hay cuestiones que son amplias. Yo le diría a Vilma, a Gustavo, a Arroyo y a Tato Serebrinsky, a todos los que van a ser candidatos a intendentes, que a todos los que vienen a la ciudad…ya sea Massa, Scioli, Macri o quien fuera, se comprometan a darle a Mar del Plata lo que necesita. Si a mí me hacen un acuerdo y me dicen que le van a devolver el Puerto a Mar del Plata, y se hace en forma correcta, o me proponen agrandar el Parque Industrial, ¿cómo no voy a acordar? Hay que hacer funcionar lo que ya tenemos. Estas cuestiones son importantes. El crimen organizado en Mar del Plata se está cartelizando. El espacio que no ocupa el Estado lo ocupa la mafia.

-Y en estas internas, ¿apoyará a Vilma o se presentan por su lado?

-Si podemos amalgamar a través de un acuerdo sería interesante. He tratado muchas veces de hablar con ella. Ahora empezamos a hablar de nuevo luego de un tiempo sin hacerlo. Yo siempre juego arriba de la mesa. La concertación la hice a la luz del día. Si ese acuerdo no se da, voy solo. Mucha gente me está viniendo a ver. Sobre todo independientes. Los que me conocen saben que jamás lucré con la política. Y creo que está haciendo falta otra cara. El problema no es Gustavo ni Vilma. El problema es un modelo de gestión que está agotado. Y este modelo ya no da respuestas.

-¿Si lo llama alguno de ellos, Pulti o Baragiola, usted se sumaría?

-Para armar un frente no. Pero si me llaman para sumar ideas para resolver problemas, yo hablo con cualquiera. Si ellos están dispuestos a hacer lo que Mar del Plata necesita, no me molestaría no ser intendente. Porque a mí no me mueve el ego. No es una cuestión de ego. Ahora, no puede ser que tengamos la mejor ciudad de la Argentina y tengamos un 25% de pobreza, exista mafia, inseguridad, etc. Porque acá el problema lo tienen los humildes. Ellos están desprotegidos. El problema lo tiene la maestra que va a tomar el colectivo y la roban.

-Hoy se ve demasiado apagado el radicalismo ¿Esto es así?

-Es así. Está lleno de radicales sin radicalismo. No funcionamos como partido. Cuando tenemos un problema demandamos la existencia de un partido, pero no nos consultan las cosas importantes. Y yo no quiero una oposición boba. Yo soy un constructor. Pero tenemos que dar respuestas y no usar el partido cuando conviene. Eso le hace mal a la política. Uno debe tomar posturas en la vida y bancársela. Yo formé parte de la concertación y no me arrepiento. Era en un momento especial. Yo sigo creyendo en la concertación.

-¿Imagina un gobierno radical en el 2015?

-El radicalismo de Mar del Plata tiene los mejores cuadros políticos. Yo me peleaba con Roig, con Aprile, pero nadie nos podía decir nada. No nos hacíamos zancadillas. Si con Vilma me pongo de acuerdo, no me interesa quién va. Pero si tenemos diferencias en cuanto a lo que queremos hacer en la ciudad, ahí vamos a discutir.

-Parece que todos los políticos vienen a Mar del Plata ¿Le gusta esto que están armando?

-No. Me parece grotesco. En una ciudad donde es difícil conseguir trabajo, donde los jóvenes no tienen posibilidades, me parece absolutamente grotesco. No hay movilidad social en la Argentina. Y esta es la cuenta pendiente. En Mar del Plata pasa lo mismo. No podemos estar como estamos. No sabemos de quiénes son los terrenos en Mar del Plata. Alguien se tiene que hacer cargo de esta ciudad. Esas son las cosas que preocupan. No el circo que arman. La inseguridad es un tema importante, por ejemplo.

-Un radical, Emiliano Giri propone el traslado de la cárcel.

-Eso no es una solución. Acá hay que hacer reformas de fondo. Con respecto a la cárcel, no tenemos ninguna posibilidad de trasladarla, con los presos que se generan. Yo puedo hacer demagogia. A nadie puede no gustarle que se lleven la cárcel, pero generamos 50 presos por día… Creo que Emiliano lo hace con buena intención, pero no hay posibilidad. Lo que tenemos que hacer es mejorar la cárcel que ya tenemos. Hace falta decisión política para mejorar estas cuestiones.

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