Fue a través del Sindicato de Trabajadores de la Salud Pampeanos (Sitrasap) que ayer se tomó conocimiento de las dificultades por las que atraviesa el viejo edificio del hospital Lucio Molas. Mirta Viola, secretaria de actas del gremio, dio cuenta que el martes se cayó parte del cielorraso de Quirófano, por lo que debieron suspenderse las operaciones.
Enumeró que primero se inundaron los vestuarios, luego uno de los quirófanos, que se clausuró, después ocurrió lo mismo en otro y el martes se cayó una placa de yeso del techo en el pasillo de ese sector, lo que obligó a la clausura del lugar por la suciedad que quedó en el ambiente.
"Esto implica que se infecte el lugar y no es apto para la actividad quirúrgica", explicó.
Frente a esto, la dirección del hospital habilitó un quirófano para emergencias.
"No se está operando por otra cosa y esperamos que esto sea hasta que se habilite con autorización del Servicio de Infectología, que diga que la humedad y la polución del ambiente no pone en riesgo a los pacientes", advirtió Viola.
Agregó que este proceso "puede llevar un tiempo prudencial", pero no pudo cuantificarlo. Sí recordó que éste no es el único problema en el Lucio Molas en los últimos tiempos, que por ejemplo hay una parte de Ginecología que se inunda, pese a su reciente construcción.
"No podemos esperar al nuevo hospital para que esto se solucione. La población necesita que el Molas esté en condiciones para atender sus necesidades", indicó Mirta Viola, para quien el problema del actual hospital es la falta de mantenimiento.
"Es obligación de las autoridades mantener este supuestamente viejo e inadecuado hospital en óptimas condiciones, para que la población tenga la salud que se merece".
"La propaganda (del nuevo hospital) no sirve, tenemos mucha publicidad en las calles pero la realidad nos dice lo contrario", acotó la sindicalista del Sitrasap.
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