Los niveles de superávit fiscal para el conjunto de las provincias se contrajeron, en promedio, 8,9% interanuales a nivel primario y 21,4% en términos financieros. Pasó de $4.588 a $4.180 millones en el primer caso y de $2.403 a $1.889 millones en el segundo.
Dicho escenario dejó su huella a nivel fiscal, ya que si bien en los ejercicios subsiguientes se revertió el déficit que “no se logró recuperar la solvencia alcanzada durante los primeros años del actual modelo, cuando el ahorro primario promediaba el 12% del gasto público devengado al primer semestre”.
Si bien los recursos se expanden, a tono con la reactivación económica del país y los avances en políticas de fiscalización, no fueron suficientes para frenar el gasto que se expande con fuerza.
Según el balance consolidado de las provincias, en el semestre “la tasa de crecimiento del gasto alcanzó a 32,1%, un 10% arriba de la observada en igual período de 2010 y 1,3% por encima de la registrada por los recursos provinciales que fue del 30,8%”.
Comentá la nota