La suba salarial a docentes no garantiza el inicio de clases

La Nación llegó a un acuerdo con los gremios educativos donde se fijó que el sueldo mínimo se establezca en los 1840 pesos, que se efectivizará en dos tramos: uno en marzo (1740) y el otro en julio.

El Gobierno nacional, representado por el Ministro de Educación, Alberto Sileoni y los cinco principales gremios docentes UDA, SADOP, AMET, CETERA, CEA, lograron acordar en la mesa de paritarias un aumento en torno del 23,4 por ciento para el sueldo mínimo, es decir que, de ahora en más, un maestro se iniciará en sus labores cobrando una cifra de 1.840 pesos. En tal sentido, el incremento se realizará en dos partes, uno en marzo (1740) y el restante en julio para poder alcanzar el monto de 1840 pesos. En realidad, los gremios tenían la pretensión de lograr aplicar un ascenso en el orden del 27,5 por ciento, pero, luego de arduas negociaciones, se arribó a los guarismos señalados.

Sin embargo, el inicio de las clases no se encuentra asegurado en la mayoría de los distritos provinciales, incluido Tucumán, puesto que referentes de los educadores a nivel local, si bien manifestaron que este acuerdo significa un "primer paso hacia adelante", ello no se sustanciará si desde las arcas comarcanas no sale el dinero necesario para incrementar el sueldo básico de los maestros y no sólo el nivel salarial mínimo.

En este sentido, EL SIGLO, recavó los posicionamientos adoptados por los voceros y principales figuras de los gremios de la provincia para caracterizar a la negociación entablada.

"Dependerá del Gobierno"

Desde APEM (enseñanza media), Isabel Ruíz recalcó que el incremento alcanzado se debe aplicar teniendo en cuenta a cada nivel de la educación porque "debemos equiparar a los porcentajes. Nosotros ya teníamos un mínimo que superaba al de la nación (1610 contra 1490) por lo que el aumento debe ir más allá de los 1840 pesos y le vamos a exigir a la ministra (de educación Silvia Temkin) que se cumpla esto cuando nos reunamos", señaló.

Además, solicitó a las autoridades que se analicen las temáticas relacionadas con el estado docente y el blanqueamiento del 19 por ciento en concepto de los denominados Tickets Proms: "Sólo así, de la exclusiva voluntad de la administración local para cumplir con nuestros reclamos, dependerá el inicio de las clases, que no se encuentra de ninguna manera garantizado", ponderó.

Según la óptica del Secretario General de ATEP, David Toledo, el instrumento de reivindicación salarial de los trabajadores de la educación esquematizado en las paritarias "no alcanza a cubrir las expectativas pero igualmente se asemeja a lo que estuvimos solicitando, que eran 1900 pesos".

Al mismo tiempo, apuntó a las posibilidades de la gestión alperovista para poder cancelar todo lo acordado a nivel país puesto que "no le caben excusas al gobernador ya que recibe los aportes necesarios y suficientes por parte de la Nación, así que no se presenta ningún tipo de inconvenientes para cumplir con las pautas salariales", remarcó Toledo.

También, estipuló una serie de reivindicaciones que abarcan un amplio panorama en cuanto a la reglamentación de la ley de titularización, las condiciones de trabajo en las escuelas públicas concernientes a la capacidad de infraestructura, equipamiento, los cargos de maestranza y la inestable situación de seguridad de cada uno de los establecimientos educativos.

En síntesis, desde ATEP calificaron al acuerdo salarial como "un avance" pero que "no se confundan los tantos, las clases no van a empezar hasta que se clarifique y se haga realidad un aumento al haber básico, que hoy se ubica en los 750 pesos, uno de los más bajos del país".

Indefiniciones

Desde la ramificación de enseñanza técnica (AMET), Edgardo Bessone, puntualizó que más allá del incremento "hay que mejorarlo para tratar de sobrepasar los 1900 pesos, que significa el mínimo de bolsillo para quien recién comienza, pero si no se llega a un potable sueldo básico, el incremento que se dio no va a significar nada de nada para los que superan la antigüedad".

Planteó que desde su gremio, se encuentran aún en alerta y movilización hasta tanto concreten la reunión con los voceros gubernamentales a quienes exigirán un ascenso en el nivel básico cercano al 30 por ciento. "Eso va a reflejar verdaderamente el costo de vida que tenemos los maestros en la provincia, porque estará de acuerdo con un reclamo justo" que de esta manera se asimile a las instancias inflacionarias que se percata día a día en los precios de los productos de la Canasta Básica, pero que son falazmente "dibujados" por la estadística oficial.

A la hora de brindar una postura definitiva ante los esquemas salariales y sus respectiva negociaciones, Bessone recalcó que lo acordado en las paritarias nacionales es sólo "el principio ya que falta muchísimo todavía".

Por su parte, los docentes particulares rescataron que se haya podido arribar a un acuerdo dado lo difícil que resultaron las negociaciones, pero que, sin embargo, "no se ajusta a lo que estábamos solicitando", precisó la Secretaria general de SADOP, Teresa Ramayo. Quien consideró que las conversaciones de ahora en más "deben abrirse y sincerarse" para poder instaurar un sueldo básico que ascienda desde los 750 pesos actuales hasta los mil pesos: "este pedido la provincia lo tendrá que costear con fondos propios. Pero, queremos también, que se anulen las cifras que se pagan por agente (se cobra en un solo puesto de trabajo) ya que se deben efectivizar por cargo".

Finalmente, Carlos Arnedo, referente de la UDT (Unión Docente Tucumanos) delineó que una verdadera ecuación económica que favorezca los requerimientos del sector educativo debe ser plasmada "indefectiblemente por un fuerte impacto en el aumento del básico que debe respetar la paritaria jurisdiccional".

En este sentido, estimó que de no implementarse este parámetro monetario "cerca de un 40 por ciento de la docencia no va a ver un peso de aumento, por lo que la justicia social que se declama no va a existir".

Con respecto a una futura reunión con el Gobierno indicó que esperan la convocatoria por parte del mismo, pero con la condición de que "no caiga otra vez en el error del avasallamiento a la institución sindical como lo hizo en ocasiones anteriores". Por este motivo, sentenció que si no se percibe un correcto funcionamiento en la mesa de paritarias local donde se sinceren los esquemas salariales "el inicio de clases se distancia muchísimo de nuestras expectativas y deseos".

Con el panorama descripto, parece ser que la desicióm final la tendrá la administración Alperovich que deberá hacer frente a los planteos docentes. Ya en la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri dijo que no accederá a efectuar el incremento salarial, en tanto que, en Santa Fé, su gobernador, Hermes Binner, sólo aseguró un siete por ciento de aumento.

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