La candidata a diputada nacional por el Frente Progresista cuestionó a Sergio Massa y deslizó que, de cara al 27 de octubre, el tigrense “le dice a la gente lo que quiere escuchar”.
Acompañada por el candidato a concejal José María Banfi, la dirigente dialogó con Democracia, en una entrevista en la que no sólo puso en duda el futuro del kirchnerismo, sino que también cuestionó al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, de quien deslizó que, en campaña, “regala espejitos de colores”.
Además, habló de los problemas de inseguridad que se viven en el país y cuestionó el proyecto de la Policía Comunal.
-¿Qué balance hace de las Paso y qué expectativas tiene de cara al 27 de octubre?
-Las expectativas son las mejores. Tenemos excelentes candidatos, como es José María (Banfi) aquí, con toda la lista que lo acompaña y así es en toda nuestra región.
El Frente Progresista puede mostrar en las candidaturas que ofrece a vecinos comprometidos con su ciudad; los vecinos saben cómo viven, de qué manera van a responder en el lugar en el que les toque representarlos; y que además muchos tienen una acreditada experiencia de gestión también.
Por otro lado, yo creo que las Paso dejaron algunas conclusiones que me parece que uno tiene que tomar. La primera es que definitivamente se esfumó el sueño de Cristina eterna o Cristina candidata, por lo tanto ya no hay ninguna duda de que el kirchnerismo llegó a su fin de ciclo.
Ahora tendrá que trabajar estos dos años para hacer una transición ordenada en su salida del gobierno, pero no hay duda de que llegó a su etapa final.
-¿Qué diferencia al Frente Progresista de otras listas opositoras?
-A mi no me gusta diferenciarnos solamente en lo negativo. Muchos dicen que somos la lista no peronista y esto seguramente es así, pero me parece que es mejor identificarse a través de rasgos positivos.
Hoy somos la única fuerza política socialdemócrata, de centro-izquierda y, sobre todo, progresista.
Los grandes avances que la Argentina puede tener, tanto en desarrollo económico, como en el combate a la droga y a la inseguridad, solamente las pueden hacer las personas honestas. Los gobiernos deshonestos condenan al estancamiento y a los altos niveles de crimen, como hay en el país.
Entonces mucha gente ha votado, y esta es la otra gran conclusión de las Paso, a favor de un cambio. Este es el aspecto positivo del voto. La gente no sólo votó en contra del Gobierno, sino esperanzada en un cambio que necesita y que tiene que ver con 2015.
Ahora se empiezan a jugar esas cosas y nosotros trabajamos mucho con la construcción de una alternativa política que quede instalada para gobernar la Argentina, la Provincia, distritos como el de Junín, para poder gobernar a partir de 2015.
-Algunas encuestas hablan de que la candidatura de Sergio Massa le ha quitado votos a de Narváez, pero también al Frente Progresista. ¿Sergio Massa es un candidato del progresismo?
-No, de ninguna manera. Si hay algo que no podría nunca adjudicarle es eso. Sergio Massa es un kirchnerista o más bien un desertor del kirchnerismo. No solamente porque fue el Jefe de Gabinete de Cristina o porque fue candidato testimonial con Néstor, sino porque fue candidato en la misma lista que Cristina hace un año y medio atrás.
Nosotros presentamos un informe hace pocos días llamado “lnforme negro de los diez años de corrupción kirchnerista”, en el que demostramos que la corrupción en el kirchnerismo entró en el año 2003, cuando llegó al gobierno.
Y muchos de los que ahora quieren hacerse los distraídos, tenían el despacho al lado de la presidenta y no podían ignorar lo que estaba pasando. Como es el caso de Alberto Fernández, que hoy es el jefe de campaña de Sergio Massa y fue la mano derecha de Néstor Kirchner durante mucho tiempo.
Estas son las cosas que me parece que la gente tiene que empezar a ver. No hay que dejarse llevar por los rótulos que cada uno se pone y mucho menos por los candidatos que en campaña le dicen a la gente las cosas que quieren escuchar.
Hay que mirar mucho cuáles han sido los comportamientos que ha tenido cada uno durante todo este tiempo.
-¿Cómo va a hacer el Frente Progresista, el día después de las elecciones, para seguir construyendo de cara a 2015 un frente competitivo a nivel electoral?
-Sin ninguna duda ese es el objetivo principal y el mayor capital que este frente tiene, porque para ese cambio que la gente quiere producir, el cambio del gobierno nacional, hace falta una fuerza nacional. Y eso es lo que nosotros tenemos como ventaja por sobre el resto de las listas.
La verdad es que Massa puede terminar siendo lo mismo que de Narváez en 2009, que le gana a Néstor Kirchner y dos años después el kirchnerismo saca el 54 por ciento.
¿Qué fue lo que pasó? No hubo la capacidad para vertebrar una fuerza política nacional.
Para el cambio de gobierno nacional, hace falta una fuerza que tenga listas en todas las provincias y eso, por afuera del Frente para la Victoria, solamente lo tiene nuestro Frente Progresista.
Massa armó una lista casi como haciendo un casting de famosos con gente que casi no se conocía entre sí. Lo que nosotros tenemos, en cambio, son liderazgos muy fuertes, como el caso de Binner o el de Cobos.
-¿Existe el riesgo de que, después de las elecciones, algún sector del radicalismo haga algún tipo de acuerdo con Sergio Massa?
-No. Por supuesto que el radicalismo ya ha sufrido una cantidad de traiciones muy importante, de parte de aquellos que miran más las conveniencias que las convicciones. Pero creo que todos los que están hoy dentro del radicalismo es gente de convicciones profundas y no tengo dudas de que todo eso va a quedar armado.
Sobre todo porque todos somos concientes de que el valor que tenemos es nuestra unidad.
-La seguridad en la Provincia es un tema excluyente y hoy se está discutiendo el tema de la Policía Comunal. ¿Es un debate que hay que dar?
-Nosotros estamos de acuerdo en debatir todo esto, pero creemos que el problema no se soluciona sólo con la Policía Comunal.
Lo que hoy agrava el problema de la seguridad, porque es lo que agrega violencia al delito, son las drogas y las armas, y esas dos cuestiones son competencia del Gobierno nacional, que ha mirado para otro lado.
No se puede pasar de decir que la inseguridad es una sensación a salir hoy con las propuestas que están saliendo.
Y también hay que ser muy cuidadosos de aquellos que regalan espejitos de colores en tiempos de campaña electoral y proponen cuestiones efectistas sólo con fines electorales.
Así es que nos hemos negado a tratar el tema de la Policía Comunal en medio de la campaña electoral.
Nosotros venimos planteando que para un tema tan complejo se necesita una visión integral, que implica discutir las responsabilidades nacionales, provinciales y municipales y una cantidad de gestiones que se deben hacer en simultáneo.
Y con la Policía Comunal hay que preguntarse también cómo van a hacer los intendentes del conurbano para manejar la infiltración del narcotráfico. Esto es muy complejo.
Otra cuestión que hay que entender es que el delito es una actividad interjurisdiccional. ¿Qué hace la policía con el delincuente que cruza al otro distrito?
-¿Por dónde debe empezar la solución?
-Hoy debemos resolver el conflicto social que tiene la provincia, que es la cantidad de chicos que dejan la escuela para no trabajar ni estudiar. Después muchos piden que los chicos vayan antes a la cárcel, pero de la cárcel salen peor de lo que ingresan, porque tenemos un sistema penitenciario que no cumple con su función, que hay que cambiarlo.
Empecemos a preocuparnos por lo que pasa en la escuela, ¿por qué los chicos la están abandonando? ¿por qué la escuela no orienta, no ayuda?
Y el otro gran problema son los focos de corrupción, tan metidos dentro de las estructuras que tienen a su cargo al delito.
Aquí no hay que dar más vueltas con la Policía. Hay buenos policías a los que hay que apoyar e incentivar, pero no pueden seguir tolerando a los malos policías, tienen que ir presos.
Pero para tener ese tipo de conducta hacia abajo, hay que tener las manos limpias hacia arriba. Y esas son las cosas que se están planteando.




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