Stephen Rabe: "Donald Trump atrae a quienes buscan que EE.UU. vuelva a ser un país dominado por hombres blancos"

Stephen Rabe:

De visita en la Argentina, el historiador norteamericano analiza el escenario ante las elecciones primarias; no cree que el excéntrico magnate llegue a la Casa Blanca, a pesar de liderar la intención de voto entre los Republicanos

Por Brenda Struminger

La incesante ola de inmigración ilegal en Europa se instaló con fuerza en el centro de la agenda política mundial tras la difusión de la foto de Aylan Kurdi, el chico sirio de tres años que apareció ahogado en las costas de Turquía. Del otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, la fuerte presencia de inmigrantes también es foco de conflicto, más aún ahora que se aproximan las elecciones primarias que definirán a los candidatos que competirán por suceder a Barack Obama.

El mayor exponente de la polémica sobre inmigración en la campaña electoral es el precandidato republicano, Donald Trump, que indigna a varios sectores de la sociedad con sus mensajes xenófobos -especialmente contra los inmigrantes indocumentados mexicanos- pero que, paradójicamente, lidera en intención de voto dentro de su partido. Muchos consideran el suceso del magnate multimillonario un misterio. ¿Por qué se posiciona cada vez mejor en las encuestas con un discurso anti-inmigratorio en un país donde donde los inmigrantes -y sus descendientes- constituyen el 30 por ciento de los habitantes y se encaminan a ser nada menos que la mitad poblacional del país?

Para Stephen Rabe, historiador oriundo del sur de Estados Unidos -donde Trump tiene alta popularidad-, el fenómeno político del empresario de la construcción responde, lisa y llanamente, a la nostalgia. Tal vez gane las primarias republicanas, asegura en una entrevista con LA NACION, pero no tiene posibilidad de alcanzar la Presidencia.

El profesor de historia americana de la Universidad de Texas visitó Buenos Aires para dar clases en el Seminario Internacional para Jóvenes Líderes que se celebró el mes pasado en la Universidad de San Andrés, por iniciativa de la Fundación Fulbright.

Intelectual de típico porte anglosajón, aunque demócrata, se propuso ante sus estudiantes como "ejemplo físico" para describir al grueso de seguidores de Trump: hombres, blancos, rubios, mayores de 50 años. "Gente como yo, que llamamos 'anglos' está perdiendo el poder que ostentó durante 200 años. Estados Unidos se está transformando en una nación multicultural y multirracial", analizó.

El gobierno de la mayoría con el que se fascinaba -y sobre el cual advertía- Alexis de Tocqueville en La Democracia en América (1835) sigue intacto. Lo que parece estar en vías de cambio es, justamente, esa mayoría.

-Después de dos mandatos de un presidente afroamericano, las posibilidades de que una mujer -Hillary Clinton- dirija la Casa Blanca son más fuertes que nunca. Y un candidato latino que habla español a la perfección -Marco Rubio- está peleando para ser candidato en el conservador Partido Republicano. ¿Qué cambió en Estados Unidos en los últimos veinte años para que este escenario sea posible?

-Para 2016, cuando se celebrarán las elecciones que definirán al sucesor del presidente Barack Obama, sólo el 70 por ciento del electorado será blanco no-hispánico. La clave de estas elecciones está en el cambio de la naturaleza demográfica de los Estados Unidos, que hoy es una nación multicultural. En 2043, latinos, afrodescendientes, asiáticos e inmigrantes de Medio Oriente van a constituir el 50 por ciento de la población. En 2016, probablemente sólo el 69 por ciento del electorado sea anglo, es decir, blanco no hispánico. El otro 31 por ciento va a ser afroamericano, latino, asiático americano, etcétera. Es por eso que encontrás a un cubano-americano como Marco Rubio postulándose como precandidato republicano, con altas chances de ser candidato a vicepresidente. También es posible que Hillary Clinton elija a un latino como candidato vicepresidencial, alguien como Julián Castro, mexicano americanizado, ex alcalde de San Antonio (Texas) y miembro del Cabinete del presidente Barack Obama.

-Dicen que Trump es el mejor posicionado para ganar las primarias. ¿Cree que lo logrará?

-Trump no va a ganar la nominación republicana. De alguna manera u otra su candidatura va a explotar. Creo que ganará algunas primarias. Pero está forzando a la mayor parte de los otros Republicanos a decir cosas anti-inmigrantes. Esto herirá a los republicanos en la pelea contra los demócratas. Para ganar una elección nacional, los republicanos necesitan ganar entre el 40 al 45 del voto latino. No creo que puedan hacer eso.

-¿Quién la ganará entonces?

-No sé. Hace unos meses, pensaba que Jeb Bush. Pero ha probado ser un candidato aburrido. Además, está teniendo problemas para escapar de la pobre presidencia y del pobre historial de su hermano, George W. Bush. ¿Tal vez Rubio? Tal vez John Kaisich, el gobernador de Ohio. Pero no lo sé.

-¿Qué es lo que hace tan atractivo a Trump para tantos americanos?

-Donald Trump y varios otros republicanos apelan a la población blanca vieja a la que no le gustan los cambios demográficos y culturales en Estados Unidos. No les gustan los nuevos roles de las mujeres. No les gustan los derechos de los gays, ni el matrimonio gay. Le temen a la gente de color, a los latinos y los asiáticos. Votan a Trump porque les gustaría que Estados Unidos volviera a ser como era antes, un país donde los hombres blancos dominaban y mantenían el poder. Lo que veo como el tema político esencial de 2016 es el deseo de los grupos -sean mujeres, latinos, gays, asiáticos, negros- de tener poder en la vida de Estados Unidos. Se enfrentan al deseo de los hombres blancos mayores de mantener el poder que tuvieron durante 200 años. Los cambios demográficos que están ocurriendo significan que los hombres mayores blancos van a perder en última instancia. Estados Unidos se está transformando en una nación multicultural y multirracial. Debemos revisar estos asuntos mientras avanza la campaña. Nadie ha votado aún y no lo hará hasta enero de 2016.

-¿Cree que Hillary ganará la Presidencia?

-Sí, porque va a ganar el 95 por ciento de los votos afroamericanos, el 75 por ciento del voto latino, el 75 por ciento del voto asiático americano, el 75 por ciento de los votos gays, y tal vez el 41 por ciento del voto anglo. Esto le va a dar del 52 al 54 por ciento de los votos totales y bastante por encima de los 300 votos electorales. Se necesitan 270 votos electorales para la victoria. En las últimas seis elecciones presidenciales, los demócratas ganaron 18 estados y el distrito de Columbia (Washington D.C.), llegando a los 242 votos electorales. Y en cinco de las últimas 6 elecciones, los demócratas ganaron el voto popular. El candidato presidencial de los Demócratas está en una posición fuerte. Los Republicanos sólo pueden contar algo más de 100 votos electorales.

-Las encuestas muestran un marcado crecimiento de la intención de voto del precandidato socialista Bernie Sanders. ¿Cree que podría vencer a Hillary en las primarias?

-Como lo veo ahora, Hillary Clinton sigue siendo la favorita para ganar la primaria demócrata y ser la nominada demócrata. No creo que Bernie Sanders sea una amenaza para ella. Pero sus políticas de izquierda tal vez hagan a Hillary adoptar ideas más progresistas y populistas. Bernie tal vez gane un par de primarias. Pero no va a ganar suficientes estados. Sanders no tiene atractivo para los latinos o la población negra.

-¿Cree que el precandidato y vicepresidente Joe Biden representa una amenaza para Hillary?

-No sé si el vicepresidente Joe Biden entrará en la carrera. Pero no vencerá a Hillary. Grandes cantidades de demócratas creen que es tiempo de que gobierne una mujer. Incluso, ella está magníficamente calificada para ser presidenta, después de ocho años como senadora y cuatro años como secretaria de Estado.

-¿Hay una postura de parte de los candidatos respecto a América latina?

-No creo que ninguno de los candidatos vaya a presentar un programa comprehensivo para las relaciones con Latinoamérica. La mayor parte de los asuntos latinoamericanos se van a enfocar en las relaciones con México y en asuntos de narcóticos y comercio como NAFTA.

QUIÉN ES STEPHEN RABE

Stephen Rabe es profesor de historia en la Universidad de Texas, en Dallas. Se especializa en relaciones exteriores de Estados Unidos con América latina. Durante su carrera escribió numerosos libros entre los que se cuentan El camino a OPEC: las relaciones de Estados Unidos con Venezuela, 1919-1976 (1982); Eisenhower y América latina: la política exterior del anticomunismo (1988); El área más peligrosa del mundo: John F. Kennedy confronta la revolución comunista en América latina (1999); Debatiendo la Presidencia de Kennedy (2003); La intervención de Estados Unidos en la Guyana Británica: una historia de la Guerra Fría; John F. Kennedy: líder mundial (2010); Zona de matanza: Estados Unidos y la Guerra Fría en América latina (2011)..

Comentá la nota