De la Sota dice no tener los números y evitó hablar sobre su futura gestión

De la Sota dice no tener los números y evitó hablar sobre su futura gestión
Recibió ayer el diploma de gobernador electo. Dijo que dialogará con Schiaretti, quien no estuvo en el acto. Saludó al radical Aguad y a los legisladores propios y a los opositores.
Sonriente, ovacionado por militantes peronistas y acompañado por su futura vicegobernadora, Alicia Pregno, José Manuel de la Sota recibió el diploma que lo reconoce como gobernador electo de parte de la Justicia Electoral provincial.

La presencia de De la Sota acaparó todas las miradas y la atención, ayer en el Teatro del Libertador General San Martín. Será el futuro hombre fuerte de Córdoba, y además, hacía varios días que estaba fuera de la provincia, por su viaje a Europa. Sin que las insistentes preguntas de los periodistas sobre la realidad provincial le borraran la sonrisa, el futuro gobernador evitó adelantar lineamientos de su gestión. Menos hablar del conflicto entre los gremios estatales y el Gobierno provincial.

Hubo algunas ausencias notorias, entre ellas, la del gobernador Juan Schiaretti, quien estuvo en el interior por temas de gestión y envió en su representación al vicegobernador Héctor Campana.

El Teatro del Libertador, como cada cuatro años, se vistió con sus mejores galas para recibir a la crème de la política local, ya que también fueron consagrados los 70 legisladores electos y los miembros del Tribunal de Cuentas provincial.

Antes del comienzo de la ceremonia, que disfrutan los protagonistas y sus familiares, y padecen los invitados, por lo acartonado de un acto de esencia protocolar, en las escalinatas del coliseo mayor de la Capital, se pudieron ver trajes nuevos, zapatos relucientes, sonrisas y palmadas entre dirigentes de los distintos partidos políticos, que hasta el 7 de agostos se sacaron chispas durante la campaña electoral.

Como lo indica el protocolo, De la Sota fue el último en ingresar a la sala mayor del teatro, de la mano con Pregno. Recibió la primera ovación, de un ámbito donde los peronistas se sintieron locales.

En un gesto político estudiado, cuando fue convocado para recibir su diploma, De la Sota se levantó de su silla y se dirigió al otro extremo de la primera fila para saludar al diputado nacional, el radical Oscar Aguad, uno de sus principales rivales en la pulseada por el poder. El otro, el senador nacional Luis Juez, estuvo ausente.

Sentado en la primera fila, el futuro gobernador recibió el saludo de cada uno de los legisladores peronistas que subían a recibir sus credenciales. Una señal que no deja dudas sobre quién tendrá el poder en los próximos cuatro años. Uno de los pocos legisladores opositores que se acercó a saludarlo fue el radical Orlando Arduh, imputado en la Megacausa del Registro de la Propiedad.

Al finalizar la ceremonia, el futuro gobernador respondió algunas preguntas, mientras los militantes peronistas se arremolinaban para saludarlo. “Me he propuesto que de los temas de gestión, no debo hablar hasta que no sea el gobernador”, tiro la pelota afuera.

De la Sota confesó que desconoce la situación financiera de la provincia. “No tengo todavía los números. Pero, voy a hablar con el gobernador cuando se acerquen los días de la entrega de gobierno”, dijo antes de perderse por una puerta lateral, con el ansiado diploma de gobernador electo en sus manos.

Comentá la nota