Sostienen que el frío no es garantía contra el Dengue y la Leishmaniasis

Sostienen que el frío no es garantía contra el Dengue y la Leishmaniasis
Profesionales consultados por EL LIBERTADOR manifestaron que las bajas temperaturas inciden poco en el comportamiento de los vectores.
La llegada del otoño y las temperaturas un poco más bajas muchas veces confunden a los vecinos respecto a la presencia de mosquitos en el ambiente. Sin embargo, desde el área de Zoonosis del Municipio manifestaron que la limpieza de los patios y el control de los posibles reservorios debe reforzarse para evitar que la amenaza del Dengue siga tomando fuerza durante el invierno.

"El control y el ordenamiento ambiental debe ser permanente para que podamos llegar a ver algún resultado en la lucha tanto del Dengue como de la Leishmaniasis. Muchos bajan la guardia, por eso después hay importantes proliferaciones", indicó a EL LIBERTADOR el director de la cartera, Carlos Molina Provassi, luego de uno de los últimos operativos de limpieza en la Capital.

Sobre este tema otro de los profesionales que dio una explicación fue el doctor Ricardo Maidana, especialista en enfermedades tropicales de la Facultad de Ciencias Veterinarias. En su caso, había dicho en reiteradas oportunidades que pese a las bajas temperaturas los mosquitos siguen estando en el ambiente, aunque su actividad se reduzca un poco. En especial, este profesor mencionó el caso de la mosquita trasmisora de la Leishmaniasis, la cual no es afectada por el frío.

"Son insectos que pueden tolerar bastante bien las condiciones ambientales, a pesar de que se cree lo contrario. Por eso hay tantos casos positivos durante el verano, no son otra cosa que los animales que fueron picados durante el otoño y el invierno y estuvieron incubando el parásito hasta que los síntomas fueron visibles", especificó.

Si bien en el caso del Dengue la cuestión es un poco diferente, los cuidados deben extremarse debido al peligro de un brote por la cantidad de portadores que hay en los países limítrofes como el Brasil y el Paraguay. "Hubo casos sospechosos muy recientes en la provincia y si bien fueron descartados, tenemos presente que el vector de esta enfermedad está presente en todos los barrios relevados", explicó en otra ocasión el doctor Molina Provassi.

Sobre las características de los vectores, cabe mencionar la otra preocupación de las autoridades. Tal cual lo señaló este medio, las lluvias son una de las más graves complicaciones en el marco de la fuerte campaña de lucha. En primer lugar porque se generan hojarascas y se acumulan residuos orgánicos propicios para que se reproduzcan las mosquitas trasmisoras de la Leishmaniasis.

"Pero además también por cuestiones lógicas se junta más agua en todos los lugares con una profundidad, aunque sea mínima, y esto ideal para que prolifere el Aedes Aegypti. Basta una tapita de gaseosa para que se crie una decena de mosquitos. Por eso insistimos tanto con que sea el vecino el encargado de controlar su patio, y nosotros ocuparmos de la vía pública", finalizó.

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