Esta semana se conoció un listado según el cual el secretario general de Uocra fue parte de Inteligencia del Ejército durante la dictadura. Fin para un preferido K.
Cerca. Cristina tenía expectativas en que Martínez pudiera ser el sucesor de Moyano al frente de la CGT. El plan quedó herido.
La denuncia contra Gerardo Martínez, secretario general de la Uocra, por su supuesta inclusión en una nómina de personal civil del Batallón 601 durante la última dictadura militar, apuntó contra el futuro político del sucesor que el Gobierno tenía para Hugo Moyano en la CGT.
En el mundillo sindical, la versión que sonó más fuerte fue un posible “pase de factura” por parte del líder camionero. “Sospechan que fue Martínez quien podría haber enviado información sobre Covelia” y sus nexos con Moyano a quienes investigan a esa empresa por lavado de dinero en la Justicia de Suiza. “Gerardo vive la mitad del año en Ginebra –es secretario de Relaciones Internacionales de la CGT–, tiene varios cargos internacionales y muchas conexiones en Europa”, contó un dirigente. “La información puede ser real, pero alguien dijo: ‘Busquen en esa lista’”, agregó otro sindicalista.
PERFIL habló con uno de los denunciantes, quien aseguró: “Para nosotros, Moyano y Martínez son dos caras de la misma moneda. Siempre hubo una versión de que Martínez había trabajado para el Batallón 601, pero nunca hubo pruebas. Tenemos al menos 105 desparecidos en el gremio. Cuando la revista Veintitrés publicó la lista de colaboracionistas, fuimos a buscar el nombre, pero no figuraba. Hace un mes, alguien nos acercó la lista definitiva”, agregó el denunciante.
—¿Quién le pasó la lista definitiva con el nombre de Martínez?
—No le puedo decir.
—¿No la obtuvieron de la web de la Secretaría de Derechos Humanos?
—No, la buscamos y no la encontramos. Creemos que apareció publicada después.
“En la revista se publicó un primer listado de 6 mil nombres que no incluía los DNI. Esa lista se cruzó más tarde con otras del Batallón 601 Central en el Archivo de la Memoria, y así se armó la lista definitiva de la que hoy se habla. El trabajo lo hizo la Secretaría de Derechos Humanos”, contaron en la editorial de Sergio Szpolski. Es decir que el Gobierno tenía esa información desde hacía meses. En el sindicalismo, también sospechan del periodista Horacio Verbitsky, que aconseja a la Presidenta sobre políticas de seguridad y fue el primero que sugirió el dato en una de sus columnas.
La denuncia fue presentada por Sitraic, un gremio paralelo a la Uocra. Varios organismos de derechos humanos acompañaron la denuncia. El lunes, el gremio presentará una copia ante la sede local de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde Martínez es representante permanente de la Argentina.
“La organización que inició la denuncia está vinculada a Convergencia Socialista, vinculada a servicios de información”, se distanciaron en la CTA.



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