Gallardo, elegido por Bonafini, estaba vinculado con negocios de los ex administradores
Tras la expulsión de Sergio Schoklender, Hebe de Bonafini le encargó al abogado Hugo Omar Gallardo sanear las cuentas de las Madres de Plaza de Mayo. Lo puso junto a su hija, María Alejandra Bonafini, frente a un Consejo de Administración. Pero, como anticipó La Nacion el sábado, Gallardo también estaba vinculado a los negocios de los hermanos Schoklender. Ayer, las Madres reconocieron que echaron al abogado y la Justicia allanó sus propiedades.
Uno de los lugares allanados fue la Imprenta de las Madres, bastión del menor de los Schoklender, Pablo, ubicada en la calle Virrey Ceballos 269. Pero, como comprobó La Nacion el viernes, en ese lugar, que no tiene una identificación comercial en el exterior, pero que en el interior tiene un gran cartel con el rostro de Bonafini, se ofrecen impresiones y afiches de Pasart SRL.
En los registros públicos, Pasart SRL figura como proveedora del Estado, aunque con una dirección distinta, Solis 490.
En ese lugar, donde se arreglan computadoras usadas y se venden celulares, nunca funcionó la imprenta, según sus actuales ocupantes. "¿Pasart? ¿Pasart? ¡Ah, es la imprenta de Schoklender. Atienden acá a la vuelta [por Virrey Ceballos 269], en la imprenta de las Madres", exclamaron, cuando se los consultó por la empresa.
"Sí, aquí funciona Pasart", reconoció un empleado del mostrador de la imprenta de las Madres. No sólo tiene entre sus clientes a varios ministerios, sino también a candidatos kirchneristas, según la denuncia presentada por la diputada Patricia Bullrich (Coalición Cívica).
Los empleados dijeron no conocer a Daniel Salvetti y Marcelo Morena Martínez, quienes figuran como socios y directivos de Pasart en el boletín oficial. Tampoco conocían a Laura Alina Molina, socia y gerenta de la empresa hasta marzo de este año (aún publicita ese cargo en una red laboral de Internet). El lunes, La Nacion le dejó un mensaje a una empleada de Molina. No hubo respuesta, como tampoco en los domicilios declarados por los otros socios.
Al crear Pasart, Salvetti fijó su domicilio en el primer piso de la calle General Hornos 1288, en Barracas. Lo curioso es que ese departamento había sido declarado como propio por el abogado Gallardo, a quien Bonafini encomendó investigar los negocios de los Schoklender, entre ellos, la imprenta. Pero las coincidencias no terminan ahí.
El departamento de Barracas también figura como sede de Constructora 211, una sociedad anónima que Gallardo creó en diciembre de 2007 junto a un carpintero yugoslavo y una pareja de jóvenes (una de ellas, también apellidada Molina, de 25 años). Para ese entonces, el abogado devenido en constructor ya participaba en los proyectos de viviendas de las Madres, daba entrevistas sobre ellos y patrocinaba causas para exigir pagos al gobierno porteño.
Menos de dos meses después, Gallardo registró Construcciones Calificadas SA, en la que fue socio de Patricia Beatriz Alonso, mano derecha de Sergio Schoklender en la fundación y otra de las directivas investigadas por la Justicia.
Sus otros dos socios fueron dos funcionarios del ex jefe de gobierno Jorge Telerman: Manuel Camet y Enrique Osvaldo Rodríguez, ex titular de la Corporación Sur. Gallardo y Camet también fueron socios y gerentes en Docamer SRL, que administraba un bar Los 70, en San Telmo, que Pablo Schoklender administraba como propio.
Gallardo parece haberse hecho humo. Hace cuatro meses vendió el departamento de General Hornos, según comprobó ayer La Nacion. También alquiló a dos estudiantes su oficina de Callao 441. En otro domicilio declarado en Barracas (Suárez 2809), ni siquiera lo conocían.
Ayer, las Madres informaron que Gallardo había renunciado hace una semana a su poder de administración. Ayer, también dejó de ser el abogado de la fundación.




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