Trabajadores del Programa Formarse y Crecer intentaron hablar con el Mandatario en busca de regularizar su situación laboral en la Administración Pública. No pudieron ante un vallado humano de policías que se interpuso entre ellos y el Gobernador correntino.
El acuerdo fue que debían capacitarse a lo largo de doce meses para luego ser incorporados como contratados a la Administración Pública. Y más tarde, pasados a planta permanente. Durante el periodo de preparación, Provincia y Nación aportaban los recursos para el pago de haberes. Pero parte del acuerdo era que al cabo de un año el Estado provincial debía hacerse cargo de los empleados. Es decir, “blanquearlos” una vez terminada la capacitación.
Sin embargo, dos mil personas desde la llegada de la nueva Administración aún no tuvieron respuestas. La mayoría estaba como contratado pero el recambio gubernamental del pasado 10 de diciembre los dejó afuera. Ayer, durante el intento de parlamentar con el Mandatario provincial, buscaban esas respuestas. Fue en vano. Un cerco de policías sumados a un chofer oficial ofició de valla humana para que el Gobernador pueda ascender sin problemas a su vehículo y partir raudamente.
Antes, un reducido grupo de mujeres logró hablar con el ministro secretario general de la Gobernación, Carlos Vignolo, quien prometió una solución rápida con un nuevo convenio sostenido en $600 para los empleados que están sin percibir sus haberes desde hace meses. Algo resistido ya que la mayoría estaba contratado y en algunos casos, pasado a personal estable del área donde se desempeñaba. Muchos en el Ministerio de Salud. Otros administrativos en organismos provinciales.
El convenio que los capacitaba y mejoraba su situación laboral data de 2008.
Secuencia de la salida oficial
Media docena de instantáneas fueron tomadas de imágenes televisivas. Muestran al gobernador Ricardo Colombi cuando sale de la sede oficial, ayer cerca del mediodía, protegido por un grupo de efectivos que custodia habitualmente el acceso y egreso a Casa de Gobierno, sin producirse choques entre los trabajadores que reclamaban y los policías. También un chofer oficial hizo las veces de custodia. Enfermeros con sus chaquetas buscaban respuestas al drama laboral que padecen.
En la última foto al Gobernador ya no se lo puede ver porque logró entrar a su camioneta con vidrios polarizados. Mientras los uniformados siguen con el vallado humano. Polaroid de un diálogo que no puedo ser.


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