Sigue la guerra en Alepo, tras el fin del paréntesis humanitario

La violencia en la dividida ciudad recrudeció este domingo, a sólo un día que expirara la llamada "pausa humanitaria" anunciada por Rusia.

Tanto las facciones rebeldes como las fuerzas del gobierno de Bashar al Assad y otros grupos armados de nacionalidades siria, asiáticas y árabes, empezaron el domingo a movilizar sus fuerzas, cada parte en sus zonas de control en Alepo y en las afueras, un día antes de que terminara la “pausa humanitaria” que Rusia anunció e inició el jueves de la semana pasada.

En la ciudad de Alepo, las milicias rebeldes consideradas moderadas por las potencias de Occidente están en el este y se enfrentan al ejército del gobierno, ubicado al oeste y que cuenta con el apoyo de la aviación rusa. 

En cambio, en la provincia de Alepo, permanecen posiciones del Frente de Conquista del Levante (antiguo Frente al Nusra) y que solía identificarse con Al Qaeda y ahora buscan aliarse a los rebeldes. En el sur, los más fundamentalistas del Estado Islámico asedian la región.

En este panorama que concentra la lucha de todos los actores de la guerra, este domingo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una ONG opositora al gobierno sirio y con base en Londres, denunció que se registraron bombardeos en los barrios de Proyecto 1070, el mercado Al Yebs y Al Rashedin, en el suroeste de la ciudad.

 En tanto, según la agencia de noticias EFE, los rebeldes dijeron que las fuerzas sirias, apoyadas por los rusos, lanzaron un ataque masivo contra el sector de Alepo que está bajo control rebelde. Además hubo combates entre el Frente de Conquista del Levante y las facciones islámicas rebeldes por una parte y las fuerzas del régimen sirio por otra. El saldo de estos cruces fue de al menos 20 muertos en la periferia al sur de la ciudad. 

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que las fuerzas del gobierno sirio mantienen en su posesión cinco cadáveres de los rebeldes.

Por otra parte, una mujer murió y otras cinco personas resultaron heridas, entre ellas tres niños, al explotar varios artefactos colocados por la organización yihadista Estado Islámico (EI) en el pueblo de Yazir, controlado por los rebeldes en el norte de Alepo.

El Ejército sirio que, además, tiene como aliado en el terreno a las milicias libanesas de Hezbollá lanzó este domingo también una fuerte ofensiva con fuego de artillería y bombardeos rusos contra las posiciones de los grupos yihadistas ubicadas en el sur de la provincia, informaron medios rusos.

La respuesta yihadista fue con ataques de mortero pero no pudieron repeler la ofensiva de las fuerzas leales a Al Assad que reconquistaron reconquistar la base militar al sur, un punto estratégico de acceso a Alepo, la segunda ciudad siria. 

 "El Ejercito sirio ha recuperado plenamente el control sobre la base de defensa antiaérea en el sur de Alepo", dijo la fuente militar siria a la agencia oficial rusa RIA Nóvosti.

Esta sangría tras un paréntesis humanitario anunciado por Moscú el jueves pasado en Alepo, una pausa calificada por Alemania y Estados Unidos como "insuficiente".

El cese de las hostilidades no sirvió para que se produjera ninguna evacuación de heridos y enfermos, denunciaron desde el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el Observatorio.

La tregua fue inútil, dijeron los activistas sirios de derechos humanos y organizaciones internacionales, ya que durante esta breve pausa sólo unos pocos civiles heridos y enfermos, y algunos combatientes pudieron dejar la ciudad. 

Si bien la ONU aplaudió la tregua, admitió que era incapaz de suministrar ayuda humanitaria.

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