Comenzó un nuevo diálogo entre Israel y Palestina, con EEUU como mediadior. Por qué fracasaron las conversaciones anteriores y qué desafíos enfrentan ahora
Los jefes negociadores, Tzipi Livni -la Ministra de Justicia israelí- y Saeb Erekat por la parte palestina, han afirmado que todos los temas en conflicto se pondrán sobre la mesa de negociaciones, sin excepción.
La condición palestina para comenzar el proceso fue la liberación de 104 presos en las cárceles israelíes, cuestión que fue aceptada por el gobierno de Benjamin Netanyahu, aunque le valió duras críticas internas. “Los asesinos van a ser liberados”, tituló el diario local Yediot Aharonot.
El premier israelí aseguró que después de que el parlamento firme un eventual acuerdo, su compromiso y el de su gobierno es el de someterlo a un referéndum para que sea el pueblo quien tome la última decisión.
Ahora, se han reanudado las conversaciones que podrían poner fin a un conflicto que lleva 65 años. A continuación, una clasificación -arbitraria- de las etapas, es útil a la hora de analizar las potencialidades del actual diálogo, pero también las enormes dificultades y desafíos que conlleva:
- En el año 1947 las Naciones Unidas firmaron una declaración que dividía los territorios de la región palestina en dos estados, uno árabe y otro judío -aunque en ese momento esto fue rechazado por las autoridades árabes, son esos límites pautados por la ONU los que exigen ahora para una eventual resolución del conflicto-. En 1948 Israel declaró su independencia, lo que desató la invasión árabe en esos territorios, conocida como Guerra Árabe-Israelí. El resultado de ese enfrentamiento fue la división de la región en tres zonas: una controlada por Israel, otra controlada por Egipto (Franja de Gaza), y una tercera bajo control de Jordania.
- En 1967 se desató la Guerra de los Seis Días que enfrentó a una coalición árabe formada por Egipto, Siria, Irak y Jordania con el estado de Israel. Como resultado de este conflicto bélico, Israel conquistó los territorios de la Península de Sinaí, La Franja de Gaza, Cisjordania, el este de la ciudad de Jerusalén y los Altos del Golán.
- En el año 1993 se firmaron los Acuerdos de Oslo entre la Organización para la Liberación Palestina y el gobierno de Israel. Fueron el primer intento en muchos años de sellar una paz permanente y duradera para los pueblos de la región. La Autoridad Nacional Palestina surgió de dichos acuerdos como el primer autogobierno -aunque con limitaciones- de los palestinos en la región. Israel se reservó el control de las fronteras, la seguridad nacional y los asuntos de política exterior. Antes de poder resolver el tema de los refugiados palestinos, el estatus de Jerusalén, y llegar a la delimitación de las fronteras, el asesinato de Isaac Rabin, el presidente israelí, frustró el diálogo.
-En el 2000, gracias a gestiones del entonces presidente norteamericano Bill Clinton, se llevaron adelante las conversaciones en Camp David entre el presidente de la Autoridad Palestina Yasir Arafat y el entonces primer ministro israelí Ehud Barak. A pesar del secretismo por el que se caracterizó la cumbre, pudo saberse que los temas por los que no se alcanzó un acuerdo fueron el destino de la capital Jerusalén, el asunto de los colonos israelíes en territorios de Cisjordania y Gaza, y el futuro de los refugiados palestinos. En septiembre de ese año, estalló la Segunda Intifada, una revuelta palestina que culminó 4 años después.
- En el 2001 hubo un encuentro en Taba, Egipto, en medio de elecciones israelíes, que terminaron en un nuevo fracaso sin ningún tipo de avance.
- Las negociaciones son retomadas recién en el año 2010 por Netanyahu y Abbas en Washington, en el primer intento del gobierno de Barack Obama. Sin embargo, las partes experimentaron rápidamente un nuevo fracaso por tres razones: la definición de la capital Jerusalén, la cuestión de si detener o no los asentamientos israelíes en zonas en disputa, y por un bombardeo a una flotilla de ayuda humanitaria de parte de Israel, en el que murieron activistas turcos.
Han pasado tres años desde aquel último intento. Después de seis viajes de Kerry a Medio Oriente, el Secretario de Estado ha conseguido que palestinos e israelíes reanuden las conversaciones para lograr una paz definitiva.
Durante el periodo comprendido entre el 2001 y el 2010, existieron intentos infructuosos para la construcción de la paz, como la Cumbre realizada en la ciudad Aqaba, en la que se trazó una “hoja de ruta” para alcanzar el fin de la violencia, o la Conferencia sobre Medio Oriente en Annapolis, organizada por el presidente George Bush, por ejemplo.
Sin embargo, ante el fracaso de todas estas tentativas, las esperanzas de paz se disiparon y, al menos entre la sociedad israelí, se consolidó la idea de que la paz solo iba a ser alcanzada mediante la fuerza. En territorios palestinos, mientras tanto, esas mismas frustraciones sirvieron para fortalecer a la organización Hamas, calificada por la Unión Europea y Estados Unidos, entre otros países, como una organización terrorista. Con el crecimiento de Hamás y su triunfo electoral en Gaza, el extremismo y las posiciones contrarias a todo acuerdo también se fortalecieron entre la población árabe.
Hoy en día los principales obstáculos del conflicto los encuentran los gobiernos hacía dentro de sus países. Netanyahu deberá enfrentar la resistencia de los sectores que actualmente habitan los asentamientos judíos en Cisjordania para abandonar esas tierras, que Palestina reclama como propias.
La Autoridad Palestina por su parte se enfrenta a la negativa de Hamas a entablar cualquier tipo de diálogo con Israel. No solo importa por su brazo armado altamente violento, sino también por el rol político que juega fundamentalmente en la zona de la Franja de Gaza. Son esos los territorios que más privaciones han sufrido durante el conflicto y donde el extremismo que profesa esa organización es más poderoso.




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