Los rumores cada vez más de ultratumba pero repetidos mecánicamente de la postulación a la máxima función política a nivel nacional del Gobernador provincial, siguen gestándose en las fauces de calle 6. La nueva línea al kirchnerismo parece disfrazar el plan real de ascenso individual
El único escollo dentro del propio Frente para la Victoria podría ser si Cristina decidiera correr por la reelección, medida que se discutirá entre cuatros paredes en la intimidad de Olivos o de la misma Patagonia.
Luego de eso, el camino se halla plenamente allanado debido a la ausencia de dirigente fuertes dentro de la estructura justicialista, y siendo Daniel Scioli el político de las filas K con mayor imagen y mejor posicionado, más allá de los embates semanales sostenidos por su gestión.
Por eso, el laboratorio de calle 6 continuaría la concreción del plato principal que dentro de un año podría decantar en la salida del Gobernador del sillón de Dardo Rocha, entre marzo y abril, para tirarse directamente por el de Rivadavia.
Si bien, dentro de su Gabinete ningún dirigente blanquea el desarrollo de esta cocina de autor, el deseo está, y éste se acompaña de la proyección que dicen les entrega el apoyo de los intendentes y hasta de los grupos díscolos que se arman para competir contra la tropa K.
No asombraría demasiado, advierten, que Scioli juegue en Provincia, en primera instancia, pero principalmente en Nación, con Sergio Massa, el otro hombre del riñón justicialista visto con mejores ojos por encarnar la renovación y por haber vivenciado el suelo nacional desde lo político.
Restan definir ciertos detalles, además del acompañante ideal para Daniel Scioli. Uno de ellos es delimitar qué camino adoptará: dentro del kirchnerismo o fuera de éste situándose como opositor.
Los acérrimos K hablan de engendro u operación para posicionarse sólo en Provincia, y descalifican al funcionario por su indefinición diaria y ser una incógnita. Su compañero de fórmula deberá ser novedoso, actual y con arrastre de votos, lo cual no es fácil por no abundar. Sin embargo, el plan está corriendo y el fuego bajo continúa alimentando esta idea de ir por todo.



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