Schiaretti y el peronismo, por el piso

La fórmula Pichi Campana- Alejandra Vigo quedó tercera cómoda, a unos 95 mil votos de Mestre y a 41 mil de Riutort.
Con cara de haber recibido una goleada como nunca en su carrera deportiva, Campana dijo anoche que trabajará desde el Concejo para controlar la futura gestión de Ramón Mestre (Javier Ferreyra).

No por esperado el golpe resultó menos doloroso: el peronismo “oficialista”, con una camionada de plata y aparato estatal por detrás, llegó tercero a la recta final por la Intendencia. Los 139 mil votos que conseguía anoche se quedaron muy atrás respecto de los que obtuvo el 7 de agosto, cuando sumaron en la ciudad 241.500. La matemática dice que son 102 mil menos. La política, que son muchos más.

Anoche, los papelitos que tiraban los militantes no pudieron disimular los ojos vidriosos de Alejandra Vigo y la mirada casi inexpresiva de Pichi Campana. Sentían con dolor genuino el tercer lugar logrado, al que fueron enviados por Olga Riutort. Ella fue el blanco del único cántico quejumbroso que se escuchó anoche en el búnker del PJ: “Olga Riutort anda a cagar / el peronismo es de la Ale en Capital”, gritaron desaforados los 50 militantes que se agolparon a escuchar las palabras de la derrota.

“Espero que vos no hayas trabajado para esa hija de puta que nos robó todos los votos”, le dijo Vigo a Sara Alé, ex puntera de Olga en la seccional 11, quien estaba anoche a un costado del palco en el comando de campaña peronista. Alé sólo reía y negaba. Así está el peronismo de la Capital por estos días, perdido en su propio laberinto.

En lo discursivo, los dirigentes del PJ se esmeraron en remarcar tres puntos para el análisis: que la fórmula que salió tercera fue la que representó el voto peronista genuino, que José Manuel de la Sota jugó a fondo en la campaña y que el juecismo fue el “gran derrotado” de la noche.

Antes de que Campana y Vigo aparecieran por el búnker, los ministros Carlos Caserio y Juan Carlos Massei habían admitido la derrota y remarcado que “la caída del juecismo modifica el escenario político” de acá para adelante.

A poner el pecho. Aunque el gobernador Juan Schiaretti estuvo a lo largo de la campaña al lado de su esposa, anoche no bajó del auto cuando éste paró en la puerta del búnker para dejar allí a Alejandra Vigo. 10 segundos antes había entrado Pichi Campana. Los dos integrantes de la fórmula que obtuvo 138.500 votos en la ciudad se subieron al escenario para admitir la derrota. Como se sabe, Schiaretti aparecería más tarde en la Casa Radical, para felicitar a Ramón Mestre.

A Mestre también lo llamó José Manuel de la Sota, quien además dijo en su cuenta de Twitter que apoyará al intendente electo: “¡Eso es cordobesismo!”, insistió. De la Sota también marcó a los celulares de Campana y de Vigo, “pero no llamó a Riutort”, aclararon desde su entorno.

Hoy, a 81 días de que finalice la Gobernación, Schiaretti volverá a aparecer en público: encabezará un acto en el Centro Cívico, la obra que pasará a ser el mayor ícono de su gestión.

Asumen. “Vamos a ejercer la función para la que hemos sido electos: controlar”, dijo anoche Campana confirmando así que volverá a integrar el Concejo Deliberante, esta vez como representante del peronismo. Luego, Vigo confirmaría también que asumirá su banca. Al unísono, dijeron que “sintieron” el apoyo de DLS durante la campaña y aseguraron que no había forma de acordar con Olga: “Representamos cosas distintas a las que representa Riutort –dijo Vigo–. No somos lo mismo. Nosotros somos orgánicos. Ella no”.

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