Afirmó que no cree en las recetas monetaristas. Defendió la estrategia de la Nación de aumentar el consumo.
“Es evidente que sería bueno que el país tenga una inflación más baja. Pero no estoy de acuerdo que para bajarle la fiebre a un enfermo, haya que matar al enfermo”, ejemplificó el mandatario provincial, en una posición que pregonan los funcionarios kirchneristas desde la Casa Rosada.
Schiaretti fue contundente al hablar de la inflación, ayer durante una recorrida por la planta Fiat del barrio de Ferreyra, de la ciudad de Córdoba. La empresa automotriz anunció la contratación directa de mil trabajadores, para llevar de 400 a 650 la producción diaria de vehículos.
Precisamente, en esa recorrida lo acompañó el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, quien volvió a hacer hincapié en que el Gobierno nacional debe tomar medidas para contener “el flagelo” de la inflación.
“Siempre mencioné mi preocupación por el tema inflacionario. Y sigo profundamente preocupado, ya que la inflación ataca a los sectores de menores recursos. El país tiene una inflación mucho más alta que otros países y eso es muy preocupante”, afirmó el empresario ante una consulta de este diario.
Sentado a su izquierda, en el flamante auditorio de la empresa, Schiaretti compartió con Ratazzi la preocupación por el nivel inflacionario, pero defendió a rajatabla la estrategia de la administración de la presidenta Cristina Fernández de incentivar el consumo y aumentar el mercado interno.
“Estoy totalmente en contra de la teoría de los economistas monetaristas y de los ortodoxos, que para terminar la inflación hay que generar recesión. Lo que nosotros precisamos, es definitiva, es que haya mayor oferta de bienes. Hay muchos aspectos que inciden en el aumento de la inflación, pero el mejor camino para compartirla es con una mejor oferta de bienes, con el aumento de la producción”, resaltó el gobernador.
Su definición fue una respuesta a los dichos del titular de Fiat, quien hace tiempo cuestiona al Gobierno nacional por no implementar medidas para combatir el aumento de los precios.
El empresario de origen italiano puso como ejemplo el gobierno de la presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien recientemente anunció medidas para contener el índice inflacionario.
Luego de los dichos del mandatario provincial, Ratazzi prefirió no responder y se encargó de destacar el aumento de la producción de la planta fabril en Córdoba. El 85 por ciento de la producción se exporta a Brasil y el 15 por ciento restante va al mercado interno.
Si bien la empresa contratará mil nuevos obreros, según fuentes del Gobierno provincial también se crearían, en forma indirecta, otros dos mil nuevos puestos de trabajo.




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