Sanz:"Un rotundo triunfo del PJ haría desaparecer al Congreso"

"Venimos en el marco de una campaña nacional que, no nos cansamos de decir, tuvo un 14 de agosto y tendrá un 23 de octubre", dijo ayer en Santa Fe el titular de la UCR, Ernesto Sanz, para despejar dudas y aventar rumores.
La declaración de la máxima autoridad radical del país llegó a 24 horas de que el gobernador Hermes Binner anunciara, también en el marco de la campaña nacional, "haber ascendido" al segundo lugar en intención de voto, detrás de la presidenta Cristina Fernández, relegando a Ricardo Alfonsín, el postulante radical a la jefatura del Estado.

Las declaraciones del senador Sanz, quien llegó al comité santafesino acompañado por Ricardo Gil Lavedra (titular del bloque de diputados nacionales de la UCR) y Marcelo Stubrin, pueden leerse como una respuesta al socialista.

"El radicalismo es la única fuerza auténticamente nacional, con representatividad en cada provincia, municipio y concejo deliberante", dijo el titular del comité local, Hugo Marcucci, quien junto a la vicegobernadora Griselda Tessio y Gabriel Hernando les dieron la bienvenida a los visitantes.

Más allá de un alerta acerca de una "posible desaparición del Congreso" nacional en caso de que dentro de un mes se repita el resultado de las primarias (con lo que el peronismo se adueñaría definitivamente del Parlamento), las autoridades radicales buscaron desplegar optimismo ante la prensa y la dirigencia partidaria santafesina desarrollando la teoría del vaso medio lleno.

Explicó Sanz que "el 14 de agosto no significó una primaria como estaba programada sino una consulta nacional respecto al proyecto de país que tenemos los argentinos, y que tuvo resultados que reconocimos y de los que nos hemos hecho cargo. Cincuenta por ciento de los argentinos votó por la continuidad del gobierno y modelo pero hay otro 50 por ciento —la mitad del país—, sin contar los que no fueron a votar, que está dispuesto a votar un cambio. Esa dispersó su voto en las distintas variantes de la oposición".

"Así como hubo un 14 de agosto —siguió Sanz— con esos resultados, que asumimos con más hidalguía que nadie, habrá para el radicalismo un 23 de octubre, en un escenario en el que somos la única fuerza auténticamente nacional, con representatividad en cada provincia, municipio y concejo deliberante, en cada uno de los rincones del país; un verdadero proyecto de integración".

Sanz castigó duro al diputado peronista Felipe Solá por su reciente anuncio de dajar de ser opositor al gobierno y reivindicó "la fortaleza" de los legisladores de la UCR "que no somos —dijo— los que damos la noticia de que un día somos opositores y después nos deprimimos y somos oficialistas".

Matemática y fútbol. En la misma línea, Gil Lavedra aseguró que el radicalismo seguirá aprovechando "la instancia del debate presidencial para tratar de establecer cuáles son los puntos de la agenda nacional. Por supuesto que mientras haya posibilidades matemáticas (como en el fútbol) vamos a luchar, pero a la vez, si las preferencias de los electores no nos acompañan, nosotros queremos reafirmar que somos la única garantía de que puede haber equilibrio en la Argentina".

Gil Lavedra consideró luego que "el gobierno muestra una tendencia peligrosa en materia de concentración de poder, de discrecionalidad, de hegemonía y con tendencias claramente antifederales", por lo que —analizó—, "de confirmarse el resultado de las primarias, tendríamos una concentración de poder casi absoluta".

"La experiencia muestra que cuando el oficialismo concentra mayorías parlamentarias importantes eso equivale a la desaparición del Congreso. Por lo que reivindicamos la circunstancia de constituir el único partido en condiciones de ponerle freno a los excesos de poder. Somos el único en condiciones de poder controlar al kirchnerismo, y eso se advertirá en las primeras leyes que debe votar el Congreso, tales como la prórroga de la emergencia económica o del impuesto al cheque, que tienen incidencia directa sobre las economías provinciales".

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