Diego Santilli le respondió al canciller Héctor Timerman a través de una carta. Defendió el uso de las fuerzas y agregó que “son un instrumento al servicio de la seguridad de la gente”. Antes el ministro del gobierno nacional había dicho que Macri hubiese preferido desalojar el Club Albariño a “sangre y fuego”.
El ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, salió a responder a Héctor Timerman, quien había dicho que Mauricio Macri hubiese preferido el desalojo del Club Albariño, de Villa Lugano, a “sangre y fuego”.
“Decir es darle un mensaje equivocado y malintencionado a la gente”, dijo Santilli y agregó que “en todos los episodios de tomas, el gobierno de la Ciudad se mostró, y se muestra, totalmente abierto a buscar una solución pacífica y a generar los consensos necesarios para resolver los problemas, pero siempre dentro de la ley”.
El ministro porteño aseguró que el PRO busca “volver a la ley”. Explicó que “la dictadura fue la negación de la ley por excelencia. Los argentinos tenemos que terminar de desandar ese camino de excepción permanente en el que quedamos atrapados y recuperar la norma como forma ordenadora de la convivencia en democracia”.
Con tono conciliador, Santilli agregó que “a veces para cumplir con la ley se requiere indefectiblemente de las fuerzas de seguridad. Pero confundir fuerzas de seguridad con represión y armas es haberse quedado anclado en el siglo pasado”.
El Canciller salió con los tapones de punta contra el jefe de Gobierno porteño. Remarcó que le "preocupa y asusta" la actitud de Mauricio Macri y agregó que le hace "acordar a la dictadura" por sus declaraciones sobre los inmigrantes.
Santilli explicó que “las fuerzas son un instrumento al servicio de la seguridad de la gente, que te aclaro, es en estos días su principal preocupación. Y es por ello que deben recibir las más avanzadas instrucciones en técnicas de prevención y disuasión, que les permitan resolver conflictos difíciles sin necesidad de disparar ni una sola vez. Pero, vaya paradoja, tras 27 años de democracia nadie se tomó el trabajo de pensar y actuar en ese sentido”.
“Los tiempos de la dictadura y el terror afortunadamente pasaron hace rato. Hoy se vive una nueva Argentina y la función de las fuerzas de seguridad es, tal y como lo indica su nombre, brindarle seguridad a la población”, agregó.
Santilli cerró diciendo que “no somos enemigos, somos dirigentes políticos que tenemos el desafío de ponernos de acuerdo en las cuestiones centrales para solucionar los problemas de la gente”.



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