El precandidato presidencial demócrata advirtió sobre una crisis humanitaria en Puerto Rico y llamó al gobierno de EEUU a ayudar al territorio a reestructurar su asfixiante deuda y a resistir el embate "inaceptable" de los "fondos buitre".
En un acto en San Juan ante decenas de partidarios antes de la primaria del territorio norteamericano, el 5 de junio, Sanders instó a la Reserva Federal estadounidense a que facilite una reestructuración ordenada de la deuda puertorriqueña de 70.000 millones de dólares mediante préstamos de emergencia.
"Si la Reserva Federal pudo rescatar a Wall Street, también puede ayudar a los 3,5 millones de estadounidenses que viven en Puerto Rico a mejorar su economía y sacar a sus hijos de la pobreza", defendió el senador socialista, único rival de Hillary Clinton en la interna demócrata.
Con la concesión de líneas de crédito de emergencia, dijo, se podría proteger a los puertorriqueños de los fondos buitre de Wall Street, que "están tratando de sacar ganancias de la crisis financiera" que sufre la isla, donde el gobierno ha tenido que incurrir ya en varios impagos de deuda.
"Lo que exigen los fondos buitre de Wall Street es que Puerto Rico despida maestros, cierre escuelas, recorte pensiones y elimine el salario mínimo para que ellos puedan obtener enormes beneficios del sufrimiento y la miseria de los niños y el pueblo puertorriqueño", afirmó Sanders.
"No pueden tenerlo todo. Es moralmente inaceptable que multimillonarios administradores de fondos buitre han estado pidiendo incluso mayor austeridad en Puerto Rico. El pueblo de Puerto Rico no debería ser obligado a sufrir más", agregó, citado por la cadena CNN.
El dirigente demócrata, de 74 años, hizo estos comentarios en las instalaciones de la Fundación Luis Muñoz Marín, en la que se rinde tributo al conocido como "el padre del Puerto Rico moderno".
El viaje de Sanders llegó un día antes de que el ex mandatario demócrata Bill Clinton, visite Puerto Rico para hacer campaña por su mujer, Hillary Clinton, única rival del senador socialista y favorita a quedarse con la nominación para la Casa Blanca.
En vísperas de la visita, Hillary Clinton defendió este lunes que los puertorriqueños que viven en la isla deberían tener derecho a votar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, así como a elegir el estatus político que quieren tener con Washington, del cual el territorio es un Estado Libre Asociado.
En el acto en San Juan, Sanders dijo que aliviaría las penurias económicas de Puerto Rico en parte reconstruyendo la infraestructura local para crear empleos y que la haría más sustentable aprovechando los recursos eólicos y solares de la isla.
También pidió una auditoría independiente de la deuda de Puerto Rico y dijo que toda aquella obligación que violara la Constitución de la isla, no debía ser tenida en cuenta.
El precandidato rechazó una propuesta del Congreso federal para crear una junta de supervisión de cómo Puerto Rico administra su deuda, algo que calificó de antidemocrático.
"Puerto Rico debe recibir el tiempo que necesita para hacer crecer su economía, para crear empleos para reducir el índice de pobreza y expandir su base impositiva para que pueda pagar sus deudas de una manera que sea justa", dijo Sanders en el evento.
“La situación económica de Puerto Rico no mejorará eliminando más escuelas públicas, recortando pensiones, despidiendo trabajadores y permitiendo a las corporaciones que paguen a los trabajadores salarios de hambre", prosiguió el precandidato demócrata, que ha atraído sobre todo al electorado joven.
Sanders espera extender su racha ganadora el martes en la primaria de Kentucky y demorar un poco más la consecución de la candidatura demócrata por parte de Clinton.
Aunque la ex secretaria de Estado lidera la carrera por casi 300 delegados antes de las primarias del martes en Kentucky y Oregon, el senador continúa ganando internas y ha prometido permanecer en la pelea hasta la convención partidaria de julio, cuando se proclama oficialmente al candidato.
Clinton ha evitado llamar a Sanders a que tire la toalla, pero ella y su equipo de campaña están preocupados de que Sanders pueda perjudicar sus chances si mantiene su pulseada, según analistas.
Los golpes del senador de Vermont a los plataforma económica de Clinton podría beneficiar al virtual candidato republicano, Donald Trump, justo cuando la aspirante demócrata busca el voto de los independientes.
La visita de Sanders a Puerto Rico buscó ganar apoyos para su candidatura a la nominación demócrata de cara a las elecciones presidenciales estadounidenses previstas para noviembre.
A diferencia de los que viven en Estados Unidos, los puertorriqueños que residen en la isla no puede votar en las elecciones presidenciales, pero sí pueden hacerlo en las primarias de los partidos.
Tanto Sanders como Clinton han dicho en varias ocasiones que están a favor de que se permita a Puerto Rico acogerse a la Ley federal de Quiebras, para que sus municipios y organismos públicos puedan declararse en bancarrota y reestructurar su deuda.
En un comunicado, la ex primera dama dijo este lunes que los puertorriqueños, "como ciudadanos estadounidenses, tienen derecho a que su voz sea escuchada en los asuntos críticos que le afectan".
Añadió que "todos los ciudadanos estadounidenses, no importa dónde residan, deben tener el derecho de votar por el presidente de Estados Unidos. Lo expresé en 2008 y reitero mi posición hoy nuevamente".
"Trabajaré tan fuerte como me sea posible con el pueblo de Puerto Rico y los defensores de todas las ideologías para contestar la pregunta fundamental de su estatus político", se comprometió, de ganar las elecciones.
"La decisión debe ser tomada por el pueblo de Puerto Rico, por voto mayoritario, y me comprometo a apoyar su decisión", dijo, convencida de que las opciones "deben ser justas y consistentes con la Constitución y las leyes de Estados Unidos".



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