La salud arancelada en los distritos

La salud arancelada en los distritos

El cobro de un arancel diferencial a los pacientes de localidades vecinas. Los fondos de coparticipación sanitaria provincial y el aporte de los municipios, en el trasfondo de la medida

El cobro de un arancel a personas de otros distritos por atención médica en hospitales públicos municipales es una iniciativa que el intendente de Pilar, Humberto Zúccaro, piensa implementar en el futuro. Asimismo, a principios de este año, su par de Cañuelas, Gustavo Arrieta, quiso establecer dicho plus, pero tuvo que retroceder ante el rechazo de la oposición.

Arrieta dice que la intención fue generar conciencia sobre un fenómeno cada vez más recurrente, por el cual los vecinos de otros distritos concurren a centros asistenciales fuera de los límites de su municipio, por diferentes factores, entre los que figuran el económico, la cercanía y la calidad en la prestación del servicio.

La intención habría sido generar esa conciencia en las autoridades provinciales a partir del conflicto local, en la búsqueda de equilibrar el sistema de salud entre los municipios, que es disímil en pocos kilómetros de distancia.

San Isidro y Malvinas Argentinas, distritos de la Primera sección electoral conducidos por intendentes del massismo, aplican el plus en sus hospitales. Incluso San Isidro acaba de quedar habilitado por la Suprema Corte de Justicia para establecer un reglamento propio para los empleados de sus centros asistenciales. Podría, entonces, recurrir al plus para abonar sueldos por convenio propio. Si sube la calidad del servicio, irán más extradistritales a usarlo.

Zúccaro quiere sacar la polémica de la escena electoral, y sostiene que es “un tema para después de 2015”. Pero el jefe comunal busca restringir lo antes posible o, en todo caso, sacar provecho del constante arribo de pacientes de pueblos vecinos, fundamentalmente José C. Paz y Moreno. Casualmente, dos municipios con alto índice de personas de bajos recursos.

Precisamente, en diálogo con La Tecla, el secretario de Salud de Moreno, Adrián Gayoso, aseguró que “ese arancel se genera por una cuestión política, y a los profesionales se les va interiorizando”. Además, el funcionario explicó: “Esta lógica expulsiva de los intendentes la tienen los partidos que cuentan con hospitales municipales, aduciendo que ellos financian para su propia población”.

Obviamente, éste es el argumento utilizado por los intendentes que justifican la implementación del plus. Otras voces aseguran que el acceso a la salud pública, gratuito, está garantizado en la Constitución.

En salud existen dos modelos distintos de visión del binomio salud-enfermedad. Por un lado, encontramos la corriente sanitarista, que está más ligada a la prevención y promoción de la salud. Por otro lado, el enfoque centrado en la enfermedad y la curación de la misma; en esta visión se prioriza la alta complejidad y las camas disponibles en los hospitales.

En la provincia de Buenos Aires, el régimen actual de coparticipación impositiva se fundamenta en la ley 10.559, del año 1987, modificada parcialmente por las leyes 10.752/88 y 10.820/88.

En torno a esto, Rodolfo Tailhade, concejal de Malvinas Argentinas, dijo: “Hoy, los criterios de coparticipación premian

la alta complejidad y la cantidad de camas, en lugar de premiar con un concepto sanitarista, de atención primaria en los barrios”.

El ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, sostiene que una cuestión importante en el reparto sería que, a través de un modelo único, cada comuna tuviera uniformidad en la oferta de servicios, que tuviera un equipo básico en función de la complejidad de cada centro. Sin embargo, el funcionario reconoce que es difícil cambiar esa lógica de distribución del dinero entre los municipios.

Malvinas Argentinas, pese a ser el distrito, de los 135 que tiene la provincia de Buenos Aires, que más fondos recibe en concepto de coparticipación sanitaria (que en 2014 sería de unos 600 millones de pesos), igual cobra un arancel a quienes no documenten domicilio en el municipio.

La polémica está instalada y es un tema que preocupa a las autoriodades provinciales, que igualmente poco pueden hacer respecto de las resoluciones que tomen las comunas con sus hospitales municipales. El tema seguirá ocupando un buen espacio en la agenda de los intendentes.

Comentá la nota