Referentes del sector ganadero de Santo Tomé se reunieron con el titular de Diputados y le detallaron la situación por la que atraviesan. Acusaron un accionar impune de los cuatreros y exigieron la ayuda de los poderes para cambiar una coyuntura que hace tiempo se conoce y no cambia.
"El diagnóstico es terrible y empeora. El año pasado, fueron más de 500 los animales robados sólo en una región de Santo Tomé", dijo Martín Soto, referente del sector.
El representante aclaró que "no se trata de personas pobres que buscan alimento, sino de bandas organizadas que conformaron una red de comercialización ilegal. El Estado no puede estar ajeno. Se trata también de la salud de la gente que consume esa carne".
De esta manera, resaltaron que aguardan que se genere mayor control, indicando que "la Sociedad Rural está dispuesta a donar un terreno para un destacamento del Priar".
Soto resaltó: "Estamos planteando un problema, en el que queremos participar de la solución".
Al cónclave asistieron también Raúl Falero y Pablo Ordenavía, secretario y responsable de la Subcomisión de Asuntos Legales de la Sociedad Rural Santo Tomé, respectivamente.
Los productores señalaron que tratan de conseguir más apoyo y recursos para la Policía de la localidad norteña, a fin de que puedan realizar un mayor control; y que las penas a esta modalidad de delitos sean "cumplidas y endurecidas mediante la legislación pertinente".
La situación podría complicarse, ya que según comentaron, los dueños de los campos comienzan a armarse y salen a "reflectorear" (iluminar diferentes puntos de los predios), recibiendo a cambio la burla de los ladrones. "Actúan con impunidad absoluta. Esperan que el productor vuelva a la casa, para iluminarle con sus linternas su ventana, después del reflectoreo. O dejan las cabezas de las vacas muertas en fila frente a sus casas; o lo que es peor, a pocos metros de la Policía", relató Raúl Falero, detallando una realidad más que preocupante.
Cassani señaló el trabajo mancomunado con los intendentes y la colaboración permanente de Gendarmería para las recorridas. También mencionó que "se debería articular acciones con el Poder Judicial, para que si en caso de ser necesario, se proceda en el Parlamento a modificar la legislación vigente".
Los representantes ganaderos insistieron con dar a conocer más detalles de las circunstancias que padecen, y en ese contexto indicaron que en Santo Tomé hay 47 carnicerías "legales", pero "67 bocas de expendio de carne". "Es delivery. Usted llama a un teléfono y les envían la carne faenada sin los mínimos requisitos higiénicos a su domicilio. Hay mucha gente que es parte de esa cadena. Y no es porque no hay trabajo, porque en Santo Tomé hay demanda de mano de obra, por la forestación y otras áreas que se están desarrollando. No es por necesidad", acotó Ordenavía.

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