La dirigencia rural redobló sus quejas, sus críticas y reclamos. Pero no hubo propuestas, tan sólo acusaciones. Uno de los oradores saludó con beneplácito que faltan sólo 14 meses para que "se vayan los Kirchner".
Como pocas veces, esta edición de la muestra anual de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa estuvo atravesada por un momento social y político que se reflejó en las ausencias y presencias en el palco donde se instalan los selectos miembros de la patria ganadera local.
Entre los presentes, se vio a los diputados nacionales Felipé Sola, Adriana García y Ulises Forte, el senador Juan Carlos Marino y el rector Sergio Baudino. Fueron las únicas autoridades institucionales y políticas presentes.
Las ausencias fueron aún más notorias. No sólo faltó el gobernador Jorge y su gabinete, sino que en esta oportunidad tampoco se vio a ninguna autoridad militar. Seguramente, otra repercusión del polémico discurso del ex presidente de la Rural de General Pico, cuando hizo una encendida defensa de los militares y su "orgulloso pasado" que le valió una andanada de repudios e incluso denuncia judicial.
Sin embargo, la figura militar no estuvo ausente del todo. Apareció cuando los ruralistas enumeraron a los actores que deben sentarse a la mesa de diálogo -mencionaron expresamente a las Fuerzas Armadas- y, más llamativamente, con el primer acto tras la inauguración oficial: la presentación de los animales premiados en esta edición. Los toros campeones y el resto de los reproductores desfilaron ante el palco oficial al ritmo de "Avenida de las Camelias", una de las marchas preferidas por las bandas militares.
Los discursos inaugurales estuvieron a cargo de Enrique Torroba, presidente de la Asociación Agrícola Ganadera, Mario Llambías, titular de CRA, y Guillermo Di Liscia, viceintendente de la ciudad.
Enferma.
El discurso de Torroba estuvo cargado de reproches. Mostró al campo como un aparato productivo en crisis terminal culpa de una sucesión de malas políticas de parte del gobierno nacional acompañadas en actitud pasiva y cómplice por el gobierno provincial. "La salud económica de La Pampa está seriamente comprometida" afirmó el presidente de la Rural indicando como prueba de ello que La Pampa es una de las pocas provincias argentinas "que no ha crecido en el último tiempo".
"La dependencia de los aportes nacionales y la catástrofe del sector productivo más importante de la provincia, la han llevado allí. Es evidentemente un modelo agotado", sentenció.
Reconocimientos.
A diferencia de manifestaciones anteriores, Torroba reconoció en su discurso la validez, en parte, de los argumentos oficiales sobre la situación del campo. Admitió que la pérdida de cabezas de ganado no es consecuencia únicamente de las "malas políticas oficiales" sino también de la fuerte sequía que afecta a la región, y valoró los programas y apoyos económicos para los distintos sectores de la producción agropecuaria.
Igualmente, dijo que no son suficientes. "La situación climática ha influenciado, pero las políticas erróneas influyeron más" en la caída del rodeo provincial, y los apoyos económicos -mencionó el aporte anunciado por Jorge en Santa Isabel- también son importantes "pero no alcanzan", aseguró. Incluso, planteó que los ciudadanos "no necesitamos al Estado como un actor que por su cuenta resuelve los problemas de todos sino como articulador de los intereses generales".
Ausencia.
Tras reprochar "el papel pasivo que las autoridades provinciales han tenido en los últimos cinco años frente a agresiones como las que ha sufrido la economía provincial", Torroba reiteró que "a los productores pampeanos les gustaría escuchar de su gobernador que hubo un error en no denunciar oportunamente las nefastas consecuencias de las políticas nacionales, y que ha tomado nota para encontrar la forma de reparar tanto daño".
"En nombre de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa lamentamos la ausencia de las autoridades representativas del gobierno provincial", se quejó Torroba. "Esta tribuna -concluyó- le podía haber dado la oportunidad de intercambiar ideas respecto de la actual problemática y su posible evolución. Sinceramente, nos sentimos preocupados porque esto demuestra su falta de predisposición a recuperar un diálogo que tanto anhelamos".
Un diálogo maduro.
Ante la ausencia del gobernador Oscar Jorge, la responsabilidad de inaugurar esta edición de la muestra rural recayó en el viceintendente santarroseño Guillermo Di Liscia. El viceintendente aprovechó la invitación para hacer un breve discurso en el que coincidió con Enrique Torroba y Mario Llambías en la necesidad del diálogo, pero de un "diálogo maduro, de alto nivel". Con esa aclaración marcó una diferencia con los oradores preopinantes en cuánto a sus reiterados pedidos de diálogo. A juicio de Di Liscia para que el diálogo sea real y constructivo, deben sentarse a la mesa todos los actores sociales, no sólo algunos. "Acá no están los pobres, no están los lavacoches, no están los que perdieron sus campos, ni los que buscan comida en la basura", contrastó el viceintendente para marcar una distancia con el "diálogo" que pide el campo.
Buena noticias.
Por su parte, Mario Llambias, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), anunció al público que tenía una buena noticias para trasladarle. "Faltan sólo 14 meses..." y dejó la frase pendiente. Los 14 meses por transcurrir son los que restan de mandato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "Es un año, 14 meses, que faltan solamente para que se vayan los Kirchner", reiteró. Tras recordar que para "entorar" una vaquillona hay que esperar entre 15 meses y dos años, Llambías festejó que la próxima parición será de la era post-Kirchner.






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