Ruperto Godoy: “La Argentina tiene un destino regional”

San Juan.- El actual diputado nacional, candidato a senador en las elecciones de octubre, asegura que el bloque de los países sudamericanos “va a jugar un papel geopolítico muy importante si seguimos avanzando en los procesos de integración”.
Siento una gratitud enorme porque el Gobernador y el partido al que pertenezco, donde milité toda mi vida, han depositado su confianza en mí para seguir representando a San Juan en el Congreso de la Nación”, asegura el diputado nacional Ruperto Godoy, quien fuera elegido para disputar una senaduría nacional por el oficialismo en las próximas elecciones. Para Godoy, esta candidatura “significa asumir el compromiso de redoblar el esfuerzo y seguir trabajando para consolidar este proyecto nacional y provincial”.

¿Cómo ve esta posibilidad de pasar al Senado?

La veo bien, con muchas expectativas. Sí, como creo que va a suceder, somos ratificados en las urnas en octubre, se abre la posibilidad de seguir avanzando en este modelo de país que está íntimamente relacionado con la producción, el trabajo, la inclusión y la integración regional.

¿Cuál debe ser el mensaje de la campaña electoral?

La ciudadanía sabe bien qué pensamos, porque es lo mismo que hemos concretado a lo largo de los últimos años, desde el 2003 a la fecha. Por eso pienso que vamos a tener un fuerte respaldado en las elecciones. Y ahí, en el Senado, podremos darle sustento y andamiaje legal a todo este proceso de crecimiento inclusivo que tiene la Argentina y poder avanzar en los nuevos desafíos que tenemos por delante.

¿Es lo que se denomina “institucionalizar el modelo”?

Hay que institucionalizar el modelo a partir de los cambios que se han producido y que tienen que ver con lo económico, donde hemos impulsado un nuevo patrón de acumulación que apunta al crecimiento. Pero uno advierte que en los componentes del crecimiento tiene prioridad la producción de bienes, la manufactura. Avanzamos a un proceso de re industrialización del país. La institucionalización tiene que ver con seguir afianzando y consolidando las variables macroeconómicas, que son el superávit fiscal, el superávit comercial, el desendeudamiento externo. En 2003, por ejemplo, la deuda representaba el 150 por ciento del PBI, hoy estamos casi en el 40 por ciento. Esto nos da mayor autonomía e independencia para seguir avanzando en un modelo que muestra resultados.

¿Cuáles, principalmente?

Se ha generado riqueza, trabajo. Pero hay que avanzar aún más en la distribución del ingreso. Lo hemos logrado parcialmente a partir de generar trabajo. Ahora debemos buscar mayor calidad de trabajo, en lograr que todos los sectores accedan a la salud, la educación, la protección social. Institucionalizar es tomar todas estas medidas que constituyen un modelo y darles un sustento legal que tenga permanencia en el tiempo. Para así no volver a esos procesos cíclicos, donde en un gobierno retrocedemos en todo lo que se avanzó con el otro.

¿Sobre qué bases?

Este proyecto está claro y es el que vamos a poner en consideración el 23 de octubre: crecimiento, inclusión, desarrollo económico social sustentable. Además, sabemos que nuestro destino no es individual sino colectivo, es parte de una construcción a nivel regional. Por eso, nuestra inserción en el mundo es a partir de la región, consolidándola. Eso es también algo que tenemos muy claro.

¿Cómo se articula esta inserción?

El Consejo de Defensa de la Unasur, por ejemplo, se reunió hace poco para discutir una nueva concepción de la seguridad, que tiene que ver con la protección de los recursos naturales, y la defensa de un mayor desarrollo económico y social. Por otro lado, se avanza en políticas económicas en la región a través de los bancos centrales. En esta guerra de las monedas del mundo actual, los países desarrollados devalúan sus monedas y pretenden que nosotros apreciemos las nuestras para que perdamos competitividad en los mercados internacionales. Por eso, es necesario que la región se prepare para defenderse, generando fondos que permitan la estabilización económica y coordinando a los bancos centrales para que no devalúen, porque eso afecta a los países vecinos.

¿Cómo ve el triunfo de Ollanta Humala en Perú dentro de este contexto al que hace referencia?

El triunfo de Ollanta Humala en Perú ayuda en cierto modo a desactivar un frente entre ese país, Colombia y, según se dice, Chile. Un frente que estaría planteando impulsar una libertar irrestricta de comercio en los tratados internacionales de la región.

Suena como intentar reflotar el ALCA por otros medios.

Por supuesto. Creo que es un intento, estimulado por Estados Unidos, de frenar la autonomía y el protagonismo de la región. Una región que ha llegado a la madurez, lo que se puso en evidencia tras la exitosa intervención de la Unasur en los conflictos entre países de los últimos años.

Humala reforzaría ese concepto de lo regional, entonces.

Nosotros pensamos que el destino nuestro es regional y una parte importante es la integración productiva. El que seguramente va impulsar Humala es un gobierno de integración regional. Más allá de las afinidades ideológicas que pueda haber o no, estoy seguro de que Humala comulga con este concepto de integración de las cadenas productivas. Un concepto que permitirá ubicar a la región en este mundo que se está configurando y que dejó de ser unipolar para transformarse en multilateral, multipolar, donde las regiones van a tener mucha significación.

¿Qué tipo de significación?

La nuestra es una región que se ubica como la primera productora y exportadora de alimentos, con recursos energéticos, minerales, biodiversidad y una de las mayores reservas de agua dulce en el continente. Es una región que va a jugar un papel geopolítico muy importante si seguimos avanzando en los procesos de integración.

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