Rodríguez Saá, De La Sota y Moyano: ¿La estrategia de Scioli 2015?

Rodríguez Saá, De La Sota y Moyano: ¿La estrategia de Scioli 2015?

Sergio Massa ya no es lo que era. Eso no es novedad. A días de su lanzamiento, se especula con que el tigrense pueda bajar a terreno bonaerense, en donde a pesar de varias fugas sigue siendo un peso pesado. De todas maneras, se sigue barajando la posibilidad de que continúe la carrera presidencial, esta vez en una gran interna opositora con Rodríguez Saá, De la Sota y Moyano. En qué beneficiaría esto al gobierno nacional y qué rol juega el FpV en dicho armado.

MASSA, LA AMENAZA QUE VA MENGUANDO

En 2013, Sergio Massa emergió como el gran opositor al gobierno en las legislativas que lo coronaron. Parecía que se venía el fin del oficialismo, atacado por una creación de sus propias filas. Sin embargo, similar a lo que ocurrió con Francisco de Narváez tras su triunfo en 2009, el joven diputado se desinfló con el correr del tiempo. Su campaña de postura intermedia ya no surte efecto frente a la avalancha destructora del macrismo, que se consolida como fuerza totalmente antagónica al kirchnerismo, en tiempos en que dos proyectos claros se enfrentan para la continuidad. 

Massa cometió un error similar al de de Narváez: quiso ir por todo cuando lo que tenía asegurado era la provincia de Buenos Aires. Recordemos que el colombiano recurrió a la Junta Electoral para ver si de alguna manera podía candidatearse a la presidencia, pero su nacionalidad se lo impidió, y el electorado no tomó con buenos ojos semejante ambición. El líder del Frente Renovador llegó a generar un armado mucho más fuerte que el del “Colorado”, pero no logró quedarse con las otras fuerzas opositoras, como sí lo dejó evidenciado el Pro en la cumbre radical de Gualeguaychú.

Por eso, desde el propio massismo algunos creen que el lanzamiento de Sergio Massa, que será el primero de mayo (día del Trabajador), debería ser para la gobernación y no para ocupar la Casa Rosada.

ESTRATEGIA DESDE LAS SOMBRAS

El ego de Massa probablemente le dicte no bajar a la provincia, pero lo cierto es que en Buenos Aires tiene serias probabilidades de resultar electo y a nivel nacional, no. Para el oficialismo, y puntualmente para el sciolismo, un Massa candidato a gobernador sería un problema por dos cuestiones: la primera, hay altas chances de que gane la elección; la segunda, le dejaría el terreno allanado a Macri para polarizar libremente la presidencial, ya que el FR no dividiría los votos. Solo una pequeña porción de los votos de Massa presidente podrían fugarse a la postulación de Scioli.

De cara al lanzamiento, y con esta posibilidad en el aire, emergen tres personajes que buscan que el tigrense siga en la carrera presidencial, y para eso le ofrecen una gran interna opositora. Los postulantes a pelear esta PASO son Manuel De la Sota, Adolfo Rodríguez Saá y Hugo Moyano, aunque este último probablemente apoye el espacio pero no se candidatee.

Hace tiempo que estos popes de la política nacional se encuentran distanciados del oficialismo, pero el hecho de que hayan mantenidos lazos fuertes, y de que, puntualmente, hayan tenido una relación fluida con Daniel Scioli, levanta la sospecha de que esta estrategia podría estar digitada desde el propio oficialismo, para que Massa vaya por la Nación, divida el voto opositor, y se termine de desinflar en terreno bonaerense por no hacer anclaje allí.

En 2011, y tras varias idas y vueltas, De la Sota terminó obteniendo el apoyo de Cristina para la elección por la gobernación, en una alianza táctica. En 2013, se posicionó como opositor al kirchnerismo, pero siguió manteniendo lazos con Scioli aunque aseguraba que su fidelidad al gobierno nacional le molestaba. Con Sergio Massa la relación fue cambiante, porque el cordobés pretende integrar el espacio pero no dejar que el diputado nacional lo opaque.

Adolfo Rodríguez Saá se declara férreo opositor al gobierno nacional, pero la relación con Scioli es distinta. En primer lugar, habría que decir que al puntano lo que más le interesa es la permanencia de su apellido en San Luis, por más que coquetee con la posibilidad de pelear la presidencia. En segundo lugar, cabe resaltar que desde el sciolismo han intentado sumarlo, y nadie sabe si esas negociaciones han terminado. Recordemos que el gobernador bonaerense fue secretario de Turismo y Deporte de su breve gestión presidencial y lo acompañó en ese atípico acto de renuncia, a fines del explosivo 2001, motivado por el vacío que le hicieron los gobernadores del PJ. Además, en 2013, Scioli le tiró flores durante la apertura de la prueba ciclística Tour de San Luis. "Me trae muchos recuerdos estar en la provincia, fundamentalmente, por aquella gran oportunidad que me dio Adolfo Rodríguez Saá, un agradecimiento que he hecho público, por su confianza en mi trabajo, algo que gracias a Dios yo pude continuar", dijo.

Por último está Hugo Moyano, fiel aliado de Néstor Kirchner que cortó con el FpV tras la segunda asunción de Cristina, luego de que movimiento obrero quedara desplazado de la agenda de gobierno y de las listas. Moyano tiene a su hijo Facundo en las filas del FR, pero recién ahora comienza a pararse él mismo en ese espacio. Aunque ha defenestrado a Daniel Scioli, se sabe que el año pasado mantuvo un almuerzo a solas con el gobernador y que su alfil sindical, Omar Plaini, es el armador de las mesas sindicales Scioli 2015.

QUE NO BAJE A LA PROVINCIA

Se especula con que la oferta de los popes del peronismo para con el massismo se enmarque en una estrategia macro de la Ola Naranja para que Sergio Massa se mantenga en donde está, de manera tal que continúe el éxodo de figuras políticas del FR hacia otras filas, cansados de que el tigrense no despegue en las encuestas. En la última semana, Alfonso Coll Areco y Baldomero “Cacho” Álvarez de Olivera volvieron al FpV, viéndole escasas posibilidades a su líder.

Si Massa se candidatea a gobernador, los intendentes bonaerenses volverán a ver en él a una figura más que atractiva. Si continúa por la senda de la presidencia, lo más probable es que el oficialismo, y puntualmente el candidato número uno de las encuestas, Daniel Scioli, se vea beneficiado.

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