En la lista de espera del Instituto Vivienda de Corrientes hay más de 30.600 familias. Por año se terminan 1.348 viviendas. Con ese promedio se necesitarían 23 años para cubrir la actual demanda. ATE dice que el INVICO tiene fondos para hacer 120 casas nuevas por mes.
Según confesó el interventor del INVICO, Gustavo Maidana, el padrón oficial del Instituto ronda las 30.600 familias que esperan su casa propia. Desde el gremio de trabajadores de la entidad aseguran que en realidad en esa lista superan las 36.000 las familias que hace años -algunas hace más de 15- mantienen la esperanza de “salir sorteadas” en la adjudicación de una casa.
La cifra de familias con necesidades habitacionales en Corrientes se podría cuadruplicar y hasta quintuplicar, si se tienen en cuenta otras estimaciones. El déficit trepa hasta las 120 mil familias que -por alguna u otra razón no están inscriptas en las lista de espera del INVICO- y que por su perfil socioeconómico necesitan de manera “urgente” una casa.
Algunas estimaciones de la Cámara Inmobiliaria de Corrientes señalan que más del 35% de la población correntina vive en viviendas alquiladas -tienen necesidad habitacional, pero también mayor capacidad de pago-, cifra que resalta aún más las carencias de techo de la sociedad correntina.
Estas cifras serán actualizadas cuando se conozcan los resultados oficiales del Censo 2010, cuyos datos preliminares hablaban de un crecimiento del 17% al 23% de la población a nivel país. El crecimiento vegetativo traerá aparejado también el aumento de las necesidades de la población, entre las que se encuentra la vivienda.
Un estudio preliminar realizado por los técnicos e ingenieros que integran la comisión interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) del INVICO, al que accedió “época”, señala que entre el 2001 y el 2009 el Instituto ejecutó “12.298 viviendas ejecutadas, de las cuales se terminaron 10.782 casas”, con un promedio de “1.538 casas ejecutadas” y de “1.348 casas terminadas” por año.
Si sólo se tomara el padrón oficial del Instituto de Vivienda de Corrientes -dependiente del Ejecutivo provincial-, y con el actual ritmo de terminación y entrega de unidades habitacionales, el INVICO necesitaría casi 23 años para tapar el actual déficit habitacional que registra actualmente sus padrones (30.600 casas pedidas).
Eso sin tomar en cuenta las nuevas familias que, en ese mismo período, se vayan inscribiendo en la misma lista de espera. Tampoco sin tener en cuenta aquellas familias que -por restricciones, porque no cumplan los requisitos económicos para que les otorguen la oportunidad de soñar con su casa- no se inscriban en el padrón de la eterna espera del INVICO.

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