Ricardo Colombi prepara su primer balance de gestión para el 1 de marzo

El Gobernador pidió a sus ministros un informe por área, para elaborar el discurso que pronunciará ante la Asamblea Legislativa. Desde que asumió no pararon de aparecerle problemas y hoy enfrenta un difícil clima de malestar social y gremial.
Ayer por la mañana el gobernador Ricardo Colombi presidió una nueva reunión de gabinete. Allí solicitó a sus ministros que elaboren un informe, de sus respectivas carteras, sobre las acciones de gobierno que realizaron desde el 10 de diciembre pasado hasta la fecha. El Mandatario quiere contar con esa información para elaborar el mensaje pronunciará el próximo 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa, cuando inicie el Período Ordinario de Sesiones.

A finalizar la reunión, pasadas las 10, ninguno de los funcionarios quiso dar detalles ante los medios. El Gobernador exigió a sus ministros que sean "más medidos" en sus declaraciones, ante el caldeado clima social y gremial que envuelve a su Administración. En estos dos meses y medio de gestión, no pararon de aparecerle problemas a Ricardo Colombi.

Primero, la difícil situación económica en la que recibió el Estado, de manos de su primo Arturo Colombi, a quien él hizo gobernador. Las negociaciones por la refinanciación de la deuda con la Nación no avanzan, y recién el 15 de marzo podría tener novedades del Ministerio de Economía de la Administración de Cristina Kirchner.

A esto se suma el creciente malestar que provocan los constantes colapsos eléctricos, la crisis energética que no puede resolver y el clamor por políticas de Estado que combatan los crecientes índices de inseguridad.

El Gobernador ahora está expuesto a la intensa presión de los sindicatos estatales (unos 18) que reclaman mejoras laborales y salariales. Su Administración inició una etapa de "reordenamiento del Estado", anunció que "achicará la plantilla de personal" y comenzó a despedir empleados públicos. Esto está elevando aún más el malestar gremial. Los maestros convocarán a un paro, mínimo, de 48 horas para el inicio de las clases. Hasta se ganó el enojo de los jubilados provinciales, cuando sus diputados frenaron la aprobación de la ley del 82 por ciento móvil, el año pasado.

A esto se suman algunas frustraciones políticas, como las que se le presentan en la Legislatura. No consigue los votos imprescindibles para que se aprueben los "temas más importantes", por las que convocó a las sesiones extraordinarias. Necesita de los votos de los legisladores de la oposición para que le autoricen endeudamientos por 190 millones de dólares para invertir en obras y, sin embargo, los acuerdos no avanzan. Desde los bloques del Partido Justicialista y del Leandro N. Alem (ex Frente de Todos) ya adelantaron que "tal como están planteados los proyectos" no serán aprobados, en extraordinarias ni en ordinarias. Como mínimo la oposición, y los sindicatos estatales, le exigen que envíe el proyecto de presupuesto 2010, a lo que el ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres, le restó importancia y dijo que se trata de "una simple formalidad".

También debió soportar la desautorización de sus legisladores nacionales. Colombi defendió la iniciativa del Gobierno nacional sobre la creación del Fondo del Bicentenario y les recomendó que voten a favor del DNU en el Congreso. Sin embargo "sus" diputados nacionales Lucio Aspiazú y Agustín Portela, y el senador nacional Eugenio "Nito" Artaza adelantaron que votarán en contra.

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