La presidenta concedió una entrevista en la que habló sobre la política y la economía argentina. Además, dio un detallado análisis sobre la situación internacional. “En el G20 no se decide absolutamente nada si no lo aprueba Estados Unidos y lo aprueba China”
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner concedió una extensa entrevista a la revista norteamericana The New Yorker, en la que se explayó sobre la política y la economía de nuestro país, y trazó un detallado análisis sobre la situación internacional y su impacto en la Argentina.
La jefa de Estado difundió este domingo a través de las redes sociales un largo reportaje que concedió a The New Yorker, en la que habló de la política de Derechos Humanos, recordó al ex presidente Néstor Kirchner y analizó la situación económica del país, realizó un detallado análisis sobre las relaciones internacionales de nuestro país, la firma del Memorandum de Entendimiento con Irán y la acusación en contra de distintos funcionarios del fallecido fiscal Alberto Nisman.
Durante la entrevista, realizada en el mes de marzo en la residencia presidencial de Olivos y en la que el periodista Dexter Filkins se mostró sorprendido por la política de Derechos Humanos del kirchnerismo, la mandataria consideró que la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final “nos hizo ingresar definitivamente en la democracia” dado que “lo anterior era predemocrático”, al mismo tiempo que recordó que quienes impulsaron esa demanda fueron los organismo de Derechos Humanos, principalmente los familiares de las víctimas de la última dictadura cívico militar.
La Presidenta recordó como uno de los hitos del cambio en la política económica de nuestro país al primer discurso del ex presidente Néstor Kirchner en la Asamblea anual de las Naciones Unidas, donde el mandatario sostuvo: “Déjennos crecer para poder pagar la deuda, porque los muertos no pagan las deudas”. “Ese es el eje de nuestro modelo” aseguró ante el periodista norteamericano y destacó que la política de desendeudamiento, que “hoy se discute en la ONU”, permitió a nuestro país tener “el nivel de endeudamiento más bajo de toda nuestra historia, solamente el 9,5% del PBI”.
El desendeudamiento “es uno de los ejes fundamentales, nos permitió generar recursos y además a partir de una política industrial muy fuerte generar trabajo y poder hacer frente al pago de la deuda”.
Otro de los temas abordados durante la conversación de Presidenta con el periodista norteamericano fueron las relaciones entre Argentina y Estados Unidos, sobre todo a partir de la consolidación de las vínculos estrechados por nuestro país con China, Rusia, Venezuela e Irán.
Cristina consideró que hay una “falta de información” respecto de que existan cambios significativos en las relaciones comerciales del país, ya que “los números me dicen que el segundo inversor es Estados Unidos y los números me dice que yo tengo déficit comercial con Estados Unidos con lo cual hay un intercambio comercial muy fluido entre Argentina y Estados Unidos”.
Incluso evaluó que Estados Unidos “por ahí le ha cerrado las puertas a las Argentina”, y ejemplificó sobre el conflicto por el ingreso de carnes argentinas a ese país. “No hay un alejamiento de Estados Unidos para acercarse a Rusia o China, hay simplemente la admisión de que hay un mundo multipolar, hay un mundo diferente” explicó, y definió la situación mundial actual como “una nueva etapa civilizatoria”.
Ante la repregunta sobre si no consideraba si Rusia era un gobierno autoritario, la presidenta argentina insinuó que “la noción de autoritarismo habría que analizarla con mayor prolijidad, mayor detenimiento y verificando que pasa en casa, ¿no?”. En este sentido, le recordó al cronista que “en el G20 no se decide absolutamente nada si no lo aprueba Estados Unidos y lo aprueba China” y aseguró que el G20 “podría ser el G2, sacarle el cero, los dejamos a China y Estados Unidos y funcionaría exactamente igual”.



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