En su discurso de apertura de sesiones, el mandatario bonaerense señaló el “abandono” desde la Casa Rosada. La Oficina de Respuesta Oficial le contestó por los gastos en pauta oficial y “políticas de género”
Por Juan Piscetta
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acusó al gobierno de Javier Milei de provocar un deterioro en el sistema de salud bonaerense, a raíz del ajuste en el presupuesto sanitario nacional en medicamentos, vacunas y otros insumos. En ese contexto, desde la gestión libertaria le respondieron con crudeza y señalaron es “exclusiva responsabilidad” de la administración que encabeza mandatario provincial opositor.
En una suerte de segundo capítulo de la confrontación entre Milei y sus adversarios políticos, tras la cadena presidencial de este domingo, la álgida discusión arrancó ayer en la apertura de sesiones del período parlamentario en la Legislatura bonaerense. En ese marco, Kicillof hizo un duro diagnóstico sobre la situación sanitaria en el distrito, y atribuyó el deterioro a los recortes del Poder Ejecutivo.
“El ajuste y la desregulación que implementó Nación impactaron duramente en el sistema sanitario provincial. Menos financiamiento, menos transferencias, más abandono”, sostuvo Kicillof en su intervención desde La Plata.
El mandatario argumentó que durante el último período se “redujo fuertemente el presupuesto nacional en salud”, y que la política de desregulación y el aumento de precios en medicamentos dejaron a numerosos ciudadanos sin cobertura privada ni obra social. “Cerraron casi 300 empresas privadas de salud” y advirtió sobre el impacto social de la crisis: “La mayoría de las obras sociales no alcanzan a cubrir las prestaciones mínimas con los aportes, y cayó 9 % la dispensa de medicamentos”.
Kicillof advirtió sobre el aumento de la mortalidad infantil, materna y el avance de enfermedades como sífilis y hepatitis A en la provincia (AG La Plata)
Para el gobernador, los recortes configuran “una desgracia y una catástrofe”, con un resultado que es evidente: “Más presión sobre el sistema público y peores indicadores sanitarios”. “Vemos con preocupación el crecimiento de la mortalidad infantil y la mortalidad materna y de los casos de sífilis, sarampión y hepatitis A, entre otros. La motosierra y el abandono tienen consecuencias trágicas”, concluyó Kicillof.
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La reacción de la Casa Rosada ante los reproches fue inmediata. La Oficina de Respuesta Oficial rechazó las acusaciones y le asignó la responsabilidad de la crisis sanitaria a la gestión de Fuerza Patria. “La Provincia de Buenos Aires administra su presupuesto, su red hospitalaria y su obra social. IOMA depende del gobierno provincial. Las decisiones sobre su financiamiento, sus deudas y su funcionamiento son responsabilidad directa de la gestión bonaerense”, remarcó.
A través de las redes sociales, el organismo del Poder Ejecutivo encargado de rebatir las críticas hacia la gestión de Javier Milei planteó que “la salud pública bonaerense depende del gobernador y (es) su exclusiva responsabilidad”.
El mensaje de la Oficina de Respuesta Oficial contra Kicillof
Además, desde la cúpula libertaria le recordaron a Kicillof que la provincia de Buenos Aires "destinó $57.565 millones en pauta oficial sólo desde el Ministerio de Comunicación Pública". “Además, asignó miles de millones de pesos a políticas de género y a estructuras administrativas que no son prioritarias frente a una crisis profunda en el sistema sanitario", agregó.
“Los recursos existen. Lo que está en discusión es cómo se administran y qué se prioriza”, interpeló Oficina de Respuesta Oficial. “Si IOMA está quebrada y hay deficiencias en hospitales o dificultades presupuestarias en salud, la responsabilidad es provincial. No se resuelven trasladando culpas ni señalando al Presidente Javier G. Milei”, finalizó el texto.
En una suerte de anticipación de esa respuesta desde Casa Rosada, el gobernador resaltó en su discurso en la apertura de sesiones ordinarias que “no hay soluciones provinciales para una crisis nacional, ni tampoco una solución provincial para evitar el destino al que nos conduce este rumbo económico”. De lo contrario, lo que termina pasando es que “cada provincia o sector quede negociando migajas o administrando la caída”.
Axel Kicillof sostuvo que el ajuste y la desregulación de Javier Milei agravaron la crisis del sistema sanitario bonaerense
“Ninguna provincia se salva si el país se hunde”, remarcó y denunció como un ataque al federalismo los recortes en las transferencias, la paralización de obras y la centralización de las decisiones fiscales. Y propuso, en clave electoral, “ofrecer una salida y demostrar que no hay que resignarse, que no estamos condenados a este modelo, que existe una alternativa mejor, una alternativa que debe ser productiva, federal y bien nacional”.
“El modelo de país para el que trabajo es una Argentina justa, libre y soberana, mucho más integrada y con un pueblo orgulloso y feliz. Lo que estamos discutiendo ahora es el futuro: porque el futuro le pertenece al pueblo argentino y para él tenemos que trabajar sin descanso y con mucho amor a la patria”, concluyó.


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