Solá reniega de la Pre-interna del PJ federal y modera el discurso opositor

Solá reniega de la Pre-interna del PJ federal y modera el discurso opositor
El ex gobernador bonaerense y precandidato a presidente Felipe Solá, confirmó que no participará de las “pre-internas” del Peronismo Federal que propuso Eduardo Duhalde, otro de los candidatos anotados en el espacio disidente del justicialismo.
Solá recibió a INFOCIELO en un tradicional balneario de Pinamar y además de sostener que la pre-interna “no debe hacerse” para respetar la ley de internas abiertas que el Gobierno nacional fechó para el próximo 14 de agosto, admitió que ya no tiene sentido plantearse como oposición.

A continuación, la entrevista completa con este medio.

¿Cómo se empieza un año electoral siendo candidato?

Además de un año electoral es un año en el que se renueva el presidente y los gobernadores, es un cambio de todos. No tiene mucho sentido seguir planteándose como oposición porque la gente dentro de unos meses va a ser llamada a elegir propuestas. Por lo tanto es un año propositivo. Lo que hay que hacer es mirar para adelante; no se puede ignorar la realidad cotidiana, pero es un año de propuestas para los próximos cuatro años, que deben ser a corto, mediano y largo plazo, para hacer por un gobierno o por varios gobiernos.

¿Qué decisión tomará respecto de la pre-interna que plantea Eduardo Duhalde para el Peronismo Federal?

No coincido con que cada vez que sale una ley hay que salir a no cumplirla. La reforma política ya está votada. No puede pretenderse durante tanto tiempo como se ha pretendido que Argentina –y con razón- tiene que tener discusiones más serias y en cuanto sale la ley que propone internas obligatorias como las que tenemos, inventar que no, que hay que hacer otra cosa. Párrafo aparte, no hay forma práctica de hacerlas por el padrón. Son pequeños partidos a los que algunos artículos de esta ley nos han obligado a recurrir a los qe estamos fuera del PJ y los grandes partidos, entonces sería un padrón chiquito y no representativo. O como he leído por ahí, usar todo el padrón nacional, con lo cual habría millones de personas que estarían votando un resultado negativo. No estoy de acuerdo con esa interna y creo que lo mejor es cumplir la ley. Yo no tengo problemas; sigo hasta el 14 de agosto.

Se saltearía entonces la pre-interna que propone Duhalde.

No, creo que no debe hacerse y no se va a poder hacer. No puede hacerse prácticamente y no debe hacerse.

Mario Das Neves habla de “traviesos” que podían aprovecharse de la confección de los padrones…

Hay que hablar claro. Que Mario diga sí o no, chau.

Solá dice que no.

Digo que no.

Hay algunos sectores que critican la falta de transparencia que pueden tener las internas del 14 de agosto. ¿Usted se suma a esa corriente?

Algunos jueces de primera instancia plantean la imposibilidad. La que está callada es la Cámara Nacional Electoral, que es la encargada del proceso, que evidentemente al estar callada dice que sí se puede hacer. Es responsabilidad del Gobierno llegar a tiempo. Mientras tanto es una ley votada y a esa ley nos atenemos. Eso sí: si llegan a suspender las internas del 14 de agosto van a tener que suspender toda la ley, todas las exigencias que le han impuesto a los partidos chicos y los nuevos. Es una ley que busca que no surjan nuevas expresiones políticas. Es la ley del bipartidismo.

¿Espera llegar a ese 14 de agosto solo o acompañado de algún otro sector?

Es un proceso abierto, así lo dicen casi todos los candidatos. Pero si uno no tiene un proyecto a largo plazo, cualquier coyuntura lo va a desviar. Me parece que la firmeza de los planes y proyectos debe estar por encima de la discriminación ideológica o política. Además de las palabras lindas, hay que preguntarse ¿cuál es la prioridad? ¿Va a ser la inseguridad y la exclusión, que es lo mismo en el fondo? ¿O no es la prioridad? Hoy no es la prioridad. Hemos reducido el hambre hoy en día, con una medida que pedimos durante toda la campaña del 2009 y que aplicaron recién en noviembre de 2009, como es la Asignación Universal por Hijo. Eso reduce lo que se llama la indigencia, que es el hambre puro. Pero de ninguna manera puede pensarse que se ha logrado una victoria contra la pobreza. Tuvimos 7 años de crecimiento pero seguimos con una pobreza estructural. Hay mucho que hacer, no hay que volver para atrás de nada de lo que se ha hecho, pero sí creo que hay que ir para adelante con mucha más fuerza. En ese sentido, el kirchnerismo después de ocho años está amesetado.

¿Qué cambió de 2009 a la fecha que hoy se pueden ver por separado a las tres patas que hicieron a la alianza Unión Pro?

Cuando nos presentamos el 9 de febrero de 2009 en el Hotel Intercontinental nos preguntaron si Macri podía ser candidato a presidente y yo también y yo les dije “sí, podemos ser y vamos a competir”. No ha cambiado eso. Francisco De Narváez va a ser candidato a gobernador. Así que creo que no ha cambiado nada el objetivo nuestro que fue ser una expresión para poner un freno a cosas que a las que la gente le quería poner freno, como el abuso de poder, el autoritarismo y el manejo de Kirchner. Se cumplió el 28 de junio de 2009. Después de eso, lo que sí cambió fue que pasaron muchos meses para que pudiéramos ser diputados, el Gobierno decidió prácticamente clausurar el Congreso y nos ha costado muchísimo remar en ese sentido. Pero no siento que hayamos dejado de cumplir con lo que dijimos. Hemos votado casi siempre las mismas leyes. Eso no quiere decir que tengamos la misma mirada para la Argentina del futuro. No la tenemos. Pero en ese momento era necesario que estuviéramos unidos.

El Peronismo Federal tiene al menos 4 candidatos a presidente. ¿Eso jerarquiza al espacio o lo divide?

Eso es más bien un problema antes que una cualidad.

¿Y cómo se resuelve?

El padrón de 27 millones de argentinos tiene que ir a votar el 14 de agosto. Se va a poder votar un candidato de cada partido, por lo que va a ser una elección con mucho más grado de libertad para el ciudadano. Después va a tener una nueva oportunidad en octubre y después seguramente habrá un ballotage.

¿Qué medidas tomaría primero como presidente, en caso de ganar?

Anunciaría inmediatamente un programa de mediano y largo plazo para los trenes, para llenar de trenes a la Argentina de nuevo, sin duda alguna. Crearía un ministerio de la Inclusión, donde hubiera muchos expertos en el tema. Metería a toda la Argentina en el combate contra el narcotráfico, como un tema fundamental para nuestra adolescencia. Seguiría con la política científica de Lino Barañao, que está en el buen camino, por poner un ejemplo. E introduciría inmediatamente un cuerpo colectivo para cambiar en sólo un año todos los planes educacionales, en especial el de la secundaria. No están dando efecto. Al segundo día haría un pacto con todos los gobernador por el tema seguridad; compartiría la responsabilidad del gobierno federal con los gobiernos provinciales en un programa común, basado en los principios democráticos. Un programa mucho más fuerte que el que tenemos hoy.

¿Y con Moyano qué haría?

No es responsabilidad del Gobierno hacer algo con el secretario general de los trabajadores. Trataría de tener un gobierno independiente que al ser de orígenes peronistas defendería los derechos de los trabajadores a muerte y no me dejaría presionar.

¿Qué visión tiene del kirchnerismo cuando se van a cumplir dos mandatos?

Se ha trabajado como en un hospital de campaña. Kirchner dijo que salimos del infierno y entramos al purgatorio cuando asumió Cristina. Pero entró con una agenda institucional y no la cumplió. Por lo tanto no es el purgatorio que nos prometieron. La agenda institucional no ha empezado todavía y tiene que empezar. Para que un programa de gobierno –gane el que gane- siga siendo transformador y que sea sólido como el que siempre se cita aquí que es el de Lula, lo que hace falta es ampliar la base política del gobierno que lleve adelante esta etapa que viene. Hay que ampliar y modificar el programa de manera que haya mucha más gente que lo apoye. Ojalá no tuviéramos ballotage. El Gobierno cree que la única transformación posible se cierra dogmáticamente en ellos. En su momento tuvo éxito, pero ahora no alcanza para la Argentina.

¿Cuál es esa agenda institucional que no cumplió Cristina?

La agenda institucional básica es la que dice respeto, reconocimiento del otro, diálogo, debate, negociación, producto. Si hubiéramos debatido el Presupuesto 2011 como se debió debatir y no hubieran mandado el papel que mandaron, que decía que no había casi inflación, no hubiéramos tenido el faltante de billetes que hay ahora. El Presupuesto real decía que durante el 2011, el Gobierno nacional iba a tener que emitir alrededor de 50 mil millones de pesos. Por lo tanto es emisión hubiera sido una emisión convenida. Lo que se hizo fue no hacerla para tratar de disimular la inflación. Este actuar sin debate y en forma lacónica deja como resultante los cajeros vacíos. Eso es producto del no debate. Luego la presidenta saca un decreto aumentando en un 39 por ciento el gasto del presupuesto que se votó en noviembre.

¿Daniel Scioli es un buen gobernador?

Creo que es un excelente manejador de su imagen pública. Reconozco su capacidad en eso claramente. No estoy para nada conforme con la administración. Entre las circunstancias de su relación con el Gobierno nacional y la inmensa publicidad que hay, Scioli ha tenido algunos bajones pero se mantiene expectante.

¿Lo ve ganando de nuevo, tal como dicen las encuestas?

No lo sé, depende mucho de cómo le vaya al Gobierno nacional. Pero hay que admitir que en la provincia no hay segunda vuelta, se gana con lo que se saca.

¿Cree que De Narváez le puede complicar la elección?

Dependerá de cómo se llegue a ese momento. Por suerte –y por desgracia a veces- la realidad es más fuerte que nosotros. Es muy cambiante. Cualquier día puede ocurrir algo que transforme las cosas y en la Argentina los vaivenes son fuertes. Javier Laquidara

Comentá la nota