Relevarán qué obras necesita el complejo donde murió un chico

Relevarán qué obras necesita el complejo donde murió un chico

Una semana después de la tragedia en Villa Soldati, y tras un piquete de vecinos en la 9 de Julio, el gobierno porteño se comprometió a examinar el estado de los edificios; la Justicia allanó el IVC

Tras una semana sin soluciones por la trágica muerte de Cristian Crespo, el chico de 14 años que cayó desde 24 metros de altura al ceder una vieja baranda de contención del derruido edificio en el que vivía, y luego de un piquete de vecinos de Villa Soldati en la 9 de Julio, las autoridades porteñas se comprometieron a realizar desde hoy un relevamiento de la infraestructura del complejo habitacional con fines de resolver los problemas acuciantes.

Las prioridades, como el arreglo de escaleras y ascensores y la instalación de los servicios de gas y cloacas, fueron fijadas por los vecinos, que ayer se movilizaron y cortaron durante poco más de dos horas la avenida frente al Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), en Carlos Pellegrini 211.

"Ningún funcionario se acercó a ver cómo estaba el edificio. Tampoco nos llamaron", dijo acongojada a LA NACION Ana Zalazar, madre de la víctima, que vestía una remera con la foto del chico que cayó al vacío junto a dos amigos, luego de intentar tomarse del oxidado hierro que supuestamente protege las escaleras de la torre 14. Cristian no resistió el golpe y murió casi instantáneamente; los otros chicos, Nihuel Ávalos y Gastón Salinas, continúan internados en observación.

El núcleo habitacional fue construido entre 1972 y 1978. Situado entre las calles Mariano Acosta, Lacarra, la avenida Roca y las vías del ferrocarril Belgrano, abarca 19 hectáreas y cuenta con 3260 viviendas, agrupadas en 12 nudos (grupos de edificios). Los inmuebles están unidos entre sí y comparten escaleras y ascensores; los vecinos denuncian que, en realidad, son montacargas y que casi ninguno de ellos funciona.

Declarado en emergencia habitacional hace 14 años mediante la ley 623, está en la órbita del IVC, que debía encarar su reparación. Como no hubo avances, unas vecinas presentaron recursos de amparo por el peligro que presentaban los inmuebles para la integridad física de sus habitantes; siempre fueron apelados por el gobierno porteño.

Ayer, ante la falta de respuesta oficial desde el accidente, los vecinos se acercaron hasta el organismo para poder hablar con los funcionarios. Jacinto González, delegado del complejo habitacional Soldati, exigió que se cumpla la ley. "Sólo se hicieron trabajos de lavado de cara, como la pintura por la que se gastaron casi 50 millones de pesos. Ni una grieta cubrieron", se quejó.

El estado de abandono de los inmuebles ya era notorio hace más de una década, denunciaban ayer sus habitantes mientras se manifestaban sobre la avenida 9 de Julio, a la altura de la calle Sarmiento.

Cristina Reisenaver contó que nueve años atrás, cuando su hijo Nicolás tenía 8, sufrió en carne propia el mal estado de la estructura del edificio 17, donde vive. Relató: "Nico se asomó a la ventana de casa y se desplomó hacia una especie de entrepiso. Tuvo fisura de cráneo y un problema en una de sus muñecas. Por suerte no le quedaron secuelas".

Finalmente, un grupo de vecinos logró entrevistarse con el presidente del IVC, Emilio Basavilbaso. Firmaron un acuerdo en el que el organismo porteño se comprometió a concretar las obras prioritarias para los habitantes del barrio. Por eso, hoy se iniciaría un relevamiento junto a representantes de las administraciones de cada edificio destinado a "establecer los criterios de urgencia para trabajar".

Al salir de la reunión, Martín Crespo, hermano de Cristian, dijo: "Estamos agradecidos con los vecinos que nos acompañaron. Todos sabemos que la muerte de Cristian y las graves lesiones de los otros chicos que se cayeron de la escalera no son más que el resultado de vivir en pésimas condiciones, en riesgo permanente. Por eso vinimos acá, a pedir que se hagan cargo, para que no haya ni una muerte más en nuestro barrio".

Mientras se rubricaba ese acuerdo, la Legislatura porteña aprobaba un pedido de informes al gobierno sobre los trabajos realizados en el complejo desde 2008 y sobre el presupuesto ejecutado. Se le exige también que indique "si las obras de impermeabilización, pintura y reparación de barandas y escaleras realizadas durante el segundo semestre de 2014 comprendían la reparación o cambio de barandas exteriores en el edificio 14".

El legislador Fernando Muñoz (FPV) informó que la Justicia allanó ayer las oficinas del IVC para resguardar toda la información relativa al complejo. "Todo indica que las escaleras y las barandas se pagaron como arregladas, a pesar de no haberse realizado el trabajo", dijo. LA NACION intentó comunicarse con autoridades y voceros del organismo, pero no obtuvo respuesta.

OTRO ACCIDENTE EN LA TORRE 14

El mal estado del edificio de Villa Soldati donde vivía el chico muerto hace una semana sigue siendo un factor de alto riesgo. Anteayer, de la misma escalera desde donde cayó Cristian Crespo, el hijo de 13 años de Solange Adámoli, Josué, se desplomó al ceder uno de los peldaños de material. "Escuché ruidos y lo vi al nene tirado en el piso", denunció la mujer. El chico sólo sufrió algunos raspones. "Mami, no sabía de dónde agarrarme", le dijo Josué, muy asustado.

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