«Si mi relación con De Narváez debe pasar a través de esa persona, no pertenezco más a su espacio»

El concejal mandato cumplido Alberto "Beto" Rivas, que perteneció al Partido Justicialista y luego se alejó, dejando claro que no por ello dejaba de ser peronista, hace un año que está fuera de la función pública.
Después de muchos año de hacer sentir su voz en el recinto y de explicar sobre Presupuesto municipal y dar cátedra en las sesiones en las que a otros se les anuda la garganta, hoy está afuera.

De todas formas tuvo un 2010 de participación política, ligado al peronismo disidente, viéndose reflejado en la figura de Francisco De Narváez. Pero sobre fin de año, un entredicho en el aeroclub local con el saladillense Ricardo Lizalde, coordinador del espacio del Colorado en la Séptima, puso a Rivas en la puerta del denarvaísmo, pero del lado de afuera.

Aún hoy Beto espera un llamado del propio De Narváez o del senador Alfredo Meckievi para recomponer la relación, con ellos, no con Lizalde, a quien "puenteará" de ahora en adelante si continúa en las filas del hombre que derrotó a los Kirchner en las últimas elecciones legislativas de 2009.

¿Cómo fue el 2010 para Beto Rivas?, obviamente que distinto al 2009, que fue tu último año en el Concejo…

- Sí, evidentemente cuando uno mira un poquito para atrás y ve todos los años que además de haber estado en la función privada como contador, he estado en la función pública y da miedo, porque son unos cuantos. Fueron 12 años como contador municipal, 4 largos años de secretario de Hacienda y dos gestiones de concejal suman un total de 24 años.

Muchas veces desde la vereda de enfrente habrán dicho "este tipo ya tiene unos cuantos años, qué está esperando para irse a la casa", y en toda actividad creo que es difícil, el año pasado hablábamos con mi secretaria Patricia, ella hace 32 años que está conmigo, y yo hace 42 que soy contador. Y qué difícil debe ser el día que me levante y no venga para el estudio, seguramente uno va a hacer otras cosas y va a estar bien igual; pero me cuesta dejar cuando yo estoy en plena actividad, ahora en nuevas auditorías, y con una experiencia con la que me siento mejor que hace 20 años atrás en cuanto a mi actividad.

Y en la política ocurre exactamente lo mismo, y uno muchas veces bajándole la caña a un Menem o un Duhalde dice "por qué no se irán a la casa", y después uno llega a su lugar, salvando las distancias, y pasa más o menos lo mismo. Creo que más que por los años que me restan seguir, creo la fuerza que me da permanecer son los años que estuve, es algo que tira mucho para evitar irme a mi casa.

Ocurre que es difícil ganarse un lugar en la política para después tener que dejarlo así nomás…

- Claro, porque no he pasado por acá sin pena ni gloria, yo he tomado determinaciones que han sido importantes, como haber dejado de ser el vicepresidente del Partido Justicialista, haber dividido por primera vez en dos el bloque del PJ, fueron cuestiones que pueden haber tenido consecuencias por fuera mío; pero me marcaron también a mí, no fue fácil para mí irme de al lado de los compañeros con los que estuve más de 20 años trabajando, e irme a un bloque distinto, no tener más contactos.

Lo único bueno es que la amistad no se perdió, por ejemplo con Isidoro Laso mantengo la misma amistad de siempre, eso no se tocó, y lo mismo con toda la gente con la cual estuve en el Partido, y me doy cuenta, porque por ejemplo sigo siendo el auditor externo de la Fundación Futuro.

Sobre finales de 2010 salió este rumor de su posible ida del espacio de De Narváez…

- Un rumor que tiene asidero, seguramente quien lo dijo (NdR. este cronista en estas páginas) se habrá enterado que en el aeródromo tuve un entredicho bastante importante con quien coordina la mesa de la Séptima Sección Electoral, no me pidas el nombre. Soy conciente que yo era una de las patas de esa mesa, a nadie le debe sorprender que yo diga que fui uno de los primeros contactos de la Séptima con Francisco De Narváez en noviembre de 2007.

Pero empiezan a ocurrir cuestiones en la coordinación, que uno no tiene ni las ganas, ni el tiempo, ni el deseo de estar viviendo situaciones que tal vez no las hubiera vivido nunca, pero menos en este momento, después de una trayectoria, buena, mala o regular, la gente dirá quién fui yo. Así está planteado el tema, por eso no salí a desmentir ese rumor, porque era la realidad. Y estuvo bastante bien planteado ese trascendido, porque yo no tengo ningún inconveniente con Francisco De Narváez ni con Alfredo Meckievi; pero la persona que coordina conmigo no es compatible para nada, si es imprescindible que yo tenga relación con el espacio de De Narváez a través de esa persona, no pertenezco más al espacio.

¿Y cómo sigue esto?

- Estamos esperando a ver qué pasa, primero dijimos marzo o abril, cuando estuvo Francisco acá con nosotros dijo que esto se iba a definir en mayo o junio, y uno ve que el panorama no está claro. Han surgido otras cuestiones, como las internas del PJ Federal; pero no lo nombran a Francisco, a quien vuelve a pegar otra vez al Pro de Mauricio Macri; aunque en Bolívar esa relación no cuajó nunca.

Hubo un acercamiento de De Narváez al kirchnerismo con la muerte de Néstor…

- Según Francisco, tenía que acercarse a la presidenta y que fue muy bien recibido por ella; pero acaba de repetir en los últimos días que no irá con Scioli tampoco.

El tema es que le tendrían que aclarar el panorama para que pueda desenvolverse sabiendo qué hacer en un año electoral como este…

- Para mi el coordinador de la mesa de la Séptima está haciendo mal su función; pero yo no voy a decir que se tiene que ir, que él esté en su distrito, yo no quiero que me coordine más a mí, yo quiero tener mi relación directamente con Francisco o a través de Alfredo Meckievi, y si no nosotros sabemos muy bien lo que vamos a hacer; pero seguramente no me voy a ir a mi casa, alguna patadita más voy a tirar, porque así lo siento, no para perjudicar a nadie, sino siguiendo en una trayectoria que muchos no han tenido.

¿Está la posibilidad de que vuelva al PJ si se va del espacio de De Narváez?

- En la medida que el PJ siga prendido al kirchnerismo, no. Mi límite es el kirchnerismo, porque el kirchnerismo no es peronismo. El peronismo siempre fue frentista en toda su historia, hemos ido con la Democracia Cristiana, con el Partido Comunista.

Si en el panorama política del 2011 no me puedo ubicar, no me ubicaré, pero jamás voy a ir a un lugar donde no esté conforme o a gusto. Con el PJ me une una historia, son 25 años, encabecé listas de concejales; pero mi límite es el kirchnerismo.

Hoy estamos detrás de una figura de presidente peronista, estamos en el peronismo federal sin ninguna duda.

¿La fórmula debe ser Duhalde-De Narváez?

- Para mí esa sería la fórmula ideal; pero ha habido ciertos cortocircuitos.

En más de una oportunidad dijo que su etapa local está cerrada…

- Sí, y lo he explicado y no me entienden o no me quieren entender. Yo quise ser intendente en el 2003, me senté en el Partido y les dije que quería ser precandidato. Aparecieron unas encuestas en las que me votaban sólo dos personas, y eran mujeres, y les pedí que al menos me dijeran quiénes era, para no perder todo (risas).

Ahí empezó su distanciamiento con José Bucca…

- No, el distanciamiento con Bucca nació cuando él abandonó el peronismo en 2005, todavía conversábamos en esa época.

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