"¿Qué conflictividad? Desde que yo estoy al frente hace un año, no hay conflictividad. Desde que estoy en el Gobierno no hay corte de rutas, no hay corte de calles".
Tras el acto de la firma del convenio por el proyecto del segundo puente entre Chaco y Corrientes (ver la página anterior), este diario pudo mantener un breve diálogo aparte con el mandatario chaqueño.
La charla con EL LIBERTADOR se desarrolló del siguiente modo:
-Gobernador, ¿se va a concretar a fin de año un bono de 3.000 pesos?
-Nosotros nos manejamos con las paritarias, que las hacemos a principio de año. No tenemos a nivel nacional una venia para eso. Ustedes saben que para cualquier cosa que supere el Presupuesto provincial, lo tenemos que consultar con Buenos Aires. Y no tenemos ninguna señal en ese sentido.
-Pero circuló una versión en su provincia…
-Sí, hoy los medios dijeron que se podría hablar que con el aguinaldo, que se podría extraer de (el Impuesto a las) Ganancias… Son todas especulaciones. Desde el Chaco yo les puedo decir que estoy juntando el dinero para pagar el aguinaldo, que lo tengo que pagar, siempre lo pago en término; además el sueldo… Así que no voy a fijar ninguna expectativa que esté fuera de lo normal. Voy a esperar las señales de la Caja de Buenos Aires.
-¿Qué opina de lo que aparece en los medios sobre el nivel de conflictividad en el Chaco?
-¿Qué conflictividad? Desde que yo estoy al frente hace un año, no hay conflictividad. Desde que estoy en el Gobierno no hay corte de rutas, no hay corte de calles, no tenemos conflictividad con los movimientos sociales. Todos están atendidos, y ustedes lo perciben. Los que viajan al Chaco lo perciben.
-¿La situación del Fiscal de Estado?
-Esas también son especulaciones. Al Fiscal de Estado lo propone el Poder Ejecutivo, y lo designa por dos tercios la Cámara de Diputados.
-Pero hace un año la propuesta está en la Legislatura...
-¿Y qué quiere que le haga, si no hay acuerdo? Yo cumplí con lo que manda la Constitución. Hice la propuesta. Después la Cámara tiene la facultad de designarlo o no.
-¿Cómo sigue la relación con Jorge Capitanich?
-Bien, bien. A ver: la relación con Capitanich es como con cualquier funcionario. Por ahí uno puede tener diferencias. Lo que pasa es que hay políticos que esconden las diferencias. En cierto sentido es lo que nos enseñó (Juan Domingo) Perón a los peronistas: la ropa sucia hay que lavarla en casa. Ocurre que algunas ropas sucias, las íntimas, las lavamos adentro. Las otras las lavamos afuera.
-¿Todo bien con "Coqui", entonces?
-La relación con Capitanich es perfecta. Lo conozco desde hace muchos años. Yo era asesor de Barranqueras y él, como estudiante, ya era empleado en Barranqueras. Desde ahí viene el conocimiento y la amistad con él. Yo fui diputado y él fue senador. Participamos siempre de la misma línea interna que él conduce. La relación es normal, es excelente. Por ahí hay diferencias de criterio.
-¿Son muchas esas diferencias?
-Yo vengo de otra generación; aquí algunos me entenderán. Vengo de otra época. A la Presidenta le decía eso la otra vez: nosotros cuando hablamos no tenemos filtro. Venimos de un tiempo muy duro. Yo vengo de la época del ’70, donde tuvimos crisis, donde fuimos reprimidos hasta por nuestro propio Gobierno. Yo cuando me recibí (de abogado), en 1973, estaba en el poder un personaje siniestro, (José) López Rega, que nos seguía en todo el país. Tenemos otras perspectivas.
-¿Y Capitanich tiene otra formación?
-Capitanich pertenece a otra generación. Eso no quiere decir que tengamos diferencias. Son formaciones políticas que se hicieron en etapas diferentes, en épocas diferentes. Pero eso no quiere decir que nosotros estemos distantes en las ideas. Si no, no hubiéramos repetido la fórmula (de gobernador y vice). Es la segunda vez que yo lo acompaño. Inclusive le digo más: mucho se habla en algunos medios del Presidente de la Cámara, que es mi hijo. No lo elegí yo: el Presidente de la Cámara fue puesto por él (Capitanich). Él dijo "va a ser Fulano de Tal", que es mi hijo.
-¿Y cómo se llevan ellos?
-Se llevan muy bien. Mi hijo (Darío Bacileff Ivanoff) es un joven de 32 años. Mis funcionarios, mi Gabinete: casi todo lo ha dejado Capitanich. Son todos jóvenes de 35, 36, 37 años. Jóvenes preparados por él. O sea que tenemos una simbiosis realmente interesante.
-Sin embargo, por ahí hay algún chisporroteo, ¿no?
-Por supuesto, a veces hay algunas diferencias de criterio, ya le dije: por la formación propia de cada uno. Pero eso no significa que se afecte la gobernabilidad, para nada.


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