Recursos bonaerenses: cuando la política es el fondo del asunto

Recursos bonaerenses: cuando la política es el fondo del asunto

En el reclamo por recuperar recursos nacionales, la Provincia logró comprometer a la oposición. ¿Qué pasará con la mayor independencia económica? La discusión se torna difícil en estas circunstancias. Avanzar sobre una posible quita de recursos a las otras provincias es un costo político que Macri no quiere pagar solo.

“Vamos a ver cómo avanza en el Congreso, que es la primera instancia; si no se prospera allí, queda el plan B, que es la línea judicial. La Provincia tiene el respaldo de Mauricio (Macri), del ministro del Interior (Rogelio Frigerio) y del ministro de Economía (Alfonso Prat Gay); pero sabemos que para avanzar en una línea legislativa se requiere de un amplio acuerdo con las demás provincias”. El diagnóstico lo hacen en el gobierno bonaerense, a sabiendas de las dificultades que habrá en el Parlamento para avanzar en un replanteo del Fondo del Conurbano.

La decisión está tomada, y el Gobierno nacional está dispuesto a darle a Buenos Aires recursos negados durante años y que le corresponden por peso específico en el PBI nacional. Pero quiere evitar esas erogaciones con la apertura de otra caja, y que la reparación llegue a través de una rediscusión de ese fondo creado en exclusividad para la Provincia, y que después (con el límite impuesto a Buenos Aires) compensó mucho mejor a otras jurisdicciones. Y, es lógico, ninguna 

provincia quiere ahora resignar nada.

La discusión se torna difícil en estas circunstancias. Avanzar sobre una posible quita de recursos a las otras provincias es un costo político que Macri no quiere pagar solo. Entonces se pone al frente María Eugenia Vidal. Ella y su gobierno exigen al Congreso, patalean mediáticamente, y logran encolumnar a todo el arco político provincial en el reclamo, porque ningún dirigente bonaerense puede oponerse al pedido. 

Primer acierto: el oficialismo ha dejado comprometida a toda la oposición de la Provincia en la misma empresa. Con un par de movimientos, los demás partidos quedaron enredados en la estrategia del gobierno, en la cual también hay fuertes connotaciones políticas.

Macri y Vidal hacen un juego donde ella toma la delantera y le cubre las espaldas a quien la alienta a patear el panal. Ninguna provincia puede castigar políticamente a la Gobernadora, pero sí al Presidente. Por eso se insiste en la vía judicial en caso de no resolverse el tema en el Congreso. Si falta el consenso político, la compensación llegaría mediante la Justicia, y el Gobierno nacional desembolsaría gustoso lo que de otra manera le costaría dolores de cabeza.

La discusión se establece en torno de los 40.000 a 50.000 millones de pesos extra para las arcas provinciales. Con ese dinero, la administración bonaerense alcanzaría una independencia política casi inédita desde la restauración de la democracia. El único que la tuvo fue Eduardo Duhalde, precisamente por gozar de ese Fondo del Conurbano, concedido por Carlos Menem en pos de evitar una interna presidencial.

Lejos de encarnar hoy una amenaza para las aspiraciones reeleccionistas de Macri, María Eugenia Vi-dal da una pelea por los recursos cuya repercusión ex-cede lo estrictamente financiero. También ella se juega lo suyo en las contiendas electorales por venir.

“No lo veo a Maurico Macri tan preocupado por un eventual competidor dentro de su propio espacio. Toda la gente de Cambiemos reconoce en Macri al lí-der, y están subordinados a su liderazgo. Tal vez quien podría verlo con ojos me-nos favorables es Horacio Rodríguez Larreta, que sería el heredero natural de Macri; y le sale una competencia muy fuerte de María Eugenia Vidal pensando no en el 2019 sino tal vez en el 2023, cuando realmente Macri va a tener que dar un paso al costado”, asegura Matías Carugatti, economista jefe de Management & Fit.

Para esa consultora, como para todas aquellas con mediciones realizadas en los últimos meses, Vidal aparece al tope en la consideración popular. “Ella es la dirigente política mejor valorada por la sociedad, incluso por encima del propio Presidente. Y Rodríguez Larreta, si bien es bien valorado, está varios escalones por debajo. Y está esa cuestión del carisma que le falta un poco a Rodríguez Larreta y que Vidal tiene muy a flor de piel, con esa empatía que tiene con la gente”, completa el 

economista de la consultora de Mariel Fornoni. Coincide en el diagnóstico Analía del Franco, de Analogías.

Difícilmente Vidal enfrente a Macri aunque tenga muchísimos más recursos que, volcados a la obra pública, pueden convertirla en una figura de trascendencia nacional de mayor peso. 

De todos modos, en el PRO hay quienes miran con recelo esta posibilidad que se le abre a la Gobernadora. Hasta ahora, siempre el camino les fue espinoso a los mandatarios bonaerenses, precisamente, por no contar con esa independencia económica.

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