El reclamo de los arroceros lleva años sin obtener respuesta alguna

En una década, el número de productores de este grano se redujo a un tercio. Los principales afectados fueron los hombres de campo con pequeñas extensiones de superficie. Duras críticas a la política agropecuaria nacional.

Parecía un deja vu. Una sensación de haber vivido la misma situación, de volver a ser testigo de un hecho calcado. La experiencia es similar, los actores no variaron, el contexto es igual. Tales idénticas circunstancias sólo variaban en el escenario y el año en que el hecho se desarrolló.

El viernes en La Cruz, los arroceros concretaron su encuentro anual en el que realizaron el acto oficial de la Apertura de la Cosecha correspondiente a la campaña 2012/2013. Las actividades comprendían charlas técnicas por la mañana, el traslado hasta el establecimiento Guaviraví, el tradicional acto de la siesta con presencia de funcionarios provinciales y una recorrida a campo.

El cronograma de actividades establecía que previo al imaginario “corte de cintas” para dejar inaugurada la cosecha de arroz, los principales actores de esta producción agrícola hablaran a sus pares. Y también debería hacerlo el gobernador correntino, Ricardo Colombi.

Fue, justamente, en ese tablado en el que se profirieron duras críticas a las políticas agropecuarias aplicadas por el Gobierno nacional (retención a las exportaciones, tardanza de un año en el reintegro del IVA, entre otras tantas). Allí, sobre esa tarima, los principales actores de la producción arrocera correntina responsabilizaron a tales medidas del quiebre de los hombres de campo con pequeñas extensiones de superficie para la siembra del grano.

Y fueron, precisamente, tales reproches de los productores hacia la administración de Cristina Fernández de Kirchner las que parecieron ser fotocopiadas a discursos de años anteriores, de campañas previas, de actos gremiales-productivos.

Pasan los años y lo único que varía es el número de arroceros. El reclamo sigue vigente, la respuesta parece nunca llegar.

No basta que Corrientes aumente las hectáreas de arroz y supere las 100 mil (el resto de las provincias disminuyó la superficie destinada a este grano). Tampoco que las labores de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA) busque que sus socios implementen las vigentes tecnologías agropecuarias para mejorar los rendimientos.

Es que el número de productores ingresó en un tobogán con un declive muy marcado: hace una década eran 300, hoy apenas superan los 100 y para esta campaña un 10% dejó la actividad.

¿Cómo se explica que aumente la superficie de siembra pero disminuya el número de arroceros? La respuesta es que los pequeños productores no tienen espaldas para soportar la casi nula rentabilidad a partir de caros insumos, un dólar “planchado”, un precio internacional estancado y polémicos gravámenes. Sólo los grandes productores soportan el embate.

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