El ministro del Interior habló con 0223 y reiteró que el gobernador nunca fue el candidato del kirchnerismo y le apuntó por la gestión en la Provincia. Sostuvo que se siente "muy respaldado" por Cristina.
Florencio Randazzo camina por la Plaza Colón, habla con los turistas que se suben al renovado vagón de tren, con los trabajadores de los puestos turísticos, se saca fotos, toma mate y entra en la camioneta que lo llevará a otro punto neurálgico de Mar del Plata: la Plaza San Martín. En el vehículo acepta la entrevista con 0223. Antes de hablar de Daniel Scioli, de la Primaria del Frente para la Victoria, deCristina Kirchner, de Clarín, mira una pantalla gigante instalada por Afip en el lugar. “Mirá que bueno está eso”, le dice a su asesor. Se recuesta levemente y saluda: “¿Cómo anda todo?”.
El que pregunta es el dirigente del kirchnerismo que hoy le disputa a Scioli la candidatura presidencial por el oficialismo. La polémica desatada por la participación del gobernador en Mar del Plata en lainauguración del Espacio Clarín le permitió al ministro del Interior recuperar terreno. Él lo sabe. Y lo aprovecha. “Por supuesto que no hubiese ido”, remarca y añade que Scioli asistió “porque cree en eso”.
“No es un hombre transformador, eso está demostrado en los hechos”, dispara Randazzo.
-Creció su imagen en los últimos meses y parece que logró que se polarice la interna del FpV entre usted y Scioli. ¿Cómo lo analiza?
-Está vinculado a ser parte de un proyecto que conduce la presidenta de la República, a adherir a lo más importante que se ha hecho en materia política que es ser independiente de cualquier sector económico, mediático por más importante que sea. Yo adhiero fervientemente a eso porque entiendo que es la única garantía de seguir adelante en un proceso de transformación que incluya a las mayorías. Y después la gestión. Si tenemos independencia, autonomía, si tenemos vocación transformadora y creemos que eso que mejora la calidad de vida de la gente, se nutre con buena gestión. Nosotros creemos más en la buena gestión, para que la gente viaje mejor, tenga un documento más rápido, para que tenga un medio de pago del transporte público más práctico, que en lo que cuentan algunos medios o señalan algunos carteles. Estamos convencidos de que este proceso debe continuar, y que las corporaciones económicas y mediáticas tienen candidatos.
-No hubiese ido a un evento del Grupo Clarín…
-No, por supuesto que no. No por los artistas, ni la imitación de Fátima Florez, sino por lo que expresa. La discusión que se va a dar este año es si los candidatos los elige la democracia, como la verdadera representante del poder popular de las mayorías, o los eligen las corporaciones. Inclusive, no está mal, ni siquiera es novedoso el tema de que tengan candidatos. Los han tenido siempre.
-¿Y qué cambió?
-Lo que es novedoso es que esta vuelta está más explicitado. El poder económico y mediático en realidad ha condicionado a todos los gobiernos. Como militante político iniciado en el regreso de la democracia hoy tengo un reconocimiento tardío a la figura del doctor Alfonsín. En realidad fue un hombre de avanzada en la discusión de la política por encima de estos poderes que lo condicionaron e inclusive no lo dejaron terminar su período democrático. Gobernaron con Menem, que en nombre del peronismo hizo las atrocidades más grandes.
-¿Cree que Scioli iría en ese camino?
-Scioli expresa eso, porque cree en eso. Es un hombre que irrumpe en la política en la década del ’90, como deportista famoso y conocido. Cree más en el poder constituido, tiene una visión más conservadora y no es un hombre transformador. Eso está demostrado en los hechos. La pregunta sería qué fue lo que transformó en la provincia de Buenos Aires.
Menem, en nombre del peronismo, hizo las atrocidades más grandes. Y Scioli expresa eso, porque cree en eso.
-Hasta hace algunas semanas todos afirmaban que Scioli era el hombre del Frente para la Victoria, con el guiño de Cristina, de La Cámpora, del peronismo más ortodoxo. ¿Se modificó eso?
-Eso lo decían los medios hegemónicos, que intentan un sale o sale: o sale Macri, o sale Massa, o gana Scioli la interna del Frente para la Victoria. Nunca fue esa la posición de los dirigentes que yo conozco y tienen un enorme compromiso en este proceso de transformación.
-¿Cree que puede seguir creciendo como hasta ahora en las encuestas?
-Hay que ser muy humilde, y confiar en la gente. Muchas veces en las encuestas hay que preguntar quién las paga. Hay que preguntarse si el establishment no está en las encuestas. Muchas veces está presente el pensamiento de estos sectores, no del conjunto de los argentinos que estoy convencido que están dispuestos a dar esta batalla para que la Argentina siga en un proceso virtuoso de transformación. Hay muchas asignaturas pendientes que se afrontan con hombres que tengan vocación de transformación y de enfrentar intereses por más poderosos que sean. Argentina necesita seguir en la senda del crecimiento, pero con un proceso de mayor igualdad e inclusión.
-¿No le reconoce lealtad a Scioli?
-El gobernador ha acompañado el proceso. No soy quién para reconocerle o no lealtad, que por otro lado no es con los dirigentes, es con la gente. Con los millones de argentinos que utilizan los hopsitales públicos en la Provincia, con los miles que utilizan el servicio de educación pública, es la lealtad con aquellos bonaerenses que reclaman mayor seguridad y con aquellos que reclaman mejores rutas. Esa es la lealtad de adhesión a un proyecto nacional y popular como el que conduce Cristina.
-¿Y cree que eso no se ve en la gestión bonaerense?
-Hay que preguntárselo a los bonaerenses.
-¿Cuál será el rol de Cristina en la definición de la primaria?
-Absolutamente fundamental. La presidenta es la que conduce y lidera este proceso. Y es la que mayor compromiso tiene para que el esfuerzo hecho en los últimos diez años por Néstor, por Cristina y fundamentalmente por el pueblo argentino no se tire por la borda. Será fundamental el rol de Cristina.
Me siento totalmente apoyado por Cristina. He defendido todas las posiciones del Gobierno porque todas fueron en función de las mayorías.
-¿Espera alguna señal concreta de apoyo a su candidatura?
-Yo me siento totalmente apoyado por Cristina. Soy ministro del Interior desde hace 7 años, el ministro que más he durado en el cargo en los 200 años de historia argentina. He sido ratificado cuando Cristina fue reelecta. Y he sido convocado a una enorme responsabilidad después de la tragedia de Once, que fue conducir el área de Transporte, y he cumplido con creces el desafío. Me siento absolutamente apoyado por la presidenta de la República. Soy consecuente con lo que digo y hago, nunca he desteñido. He defendido todas las posiciones del Gobierno porque estoy convencido de que todas las decisiones que tomó la presidenta fueron en función de las mayorías. Ese es un gran valor de este gobierno, tal vez el más importante.
-¿Qué relación tiene con La Cámpora?
-Muy buena relación. Yo soy un militante de la política, siento con pasión lo que hago y lo que creo. Me parece una expresión muy buena para la política. Que haya jóvenes que hayan vuelto a enamorarse de la política. Recuerdo que en el ’83 muchos de nosotros nos enamoramos de la política con la posibilidad de que vuelva la democracia, de votar, de opinar, de expresarnos con libertad, algo que les había costado la vida a muchísimos argentinos. Pero también nos habíamos enamorado con la democracia de la inclusión, que tan bien la expresaba Alfonsín. “Con la democracia se come, se educa y se cura”. Eso era una asignatura pendiente y volvió a estar presente a partir del proceso iniciado por Néstor Kirchner. Me parece sumamente importante, más allá de que tengan pertenencia o no a nuestro espacio político. Hay un valor importante que ha sido darle centralidad a la política, asignarle un rol estratégico al Estado y eso ha generado un proceso de participación fenomenal.
-¿Cómo ve el panorama más allá de la primaria del Frente para la Victoria?
-Hay grandes posibilidades de que el Frente para la Victoria gane la elección general. No es sencillo, porque estamos enfrentando al poder corporativo, mediático, que instala candidatos, los protege, les da impunidad. Pero creo finalmente en la decisión del conjunto de los argentinos, que de la misma manera que ratificó el rumbo en el año 2011 con el 54% de los votos lo hará en 2015.
-¿Ve matices entre Scioli, Macri y Massa?
-Es exactamente lo mismo, tienen una visión muy parecida de lo que puede ser la política y cuál es la relación de los hombres que deberían representar los intereses de la mayoría y terminan representando intereses muy puntuales y mezquinos, en detrimento de la mayoría, como ha pasado en la historia argentina.




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