Carlos Cheppi, actual embajador argentino en Venezuela y precandidato a intendente del partido de General Pueyrredon, habló a solas con “el Retrato…” sobre el acuerdo con Gustavo Pulti. Entre varias afirmaciones contundentes, dijo: “No hay ninguna posibilidad de hacer una buena gestión en Mar del Plata si gana Macri”.
Sumarle votos al Proyecto Nacional y Popular. Pensar de manera colectiva, no individual. Ahí está el horizonte de Carlos Cheppi. Desde el papel que le toque cumplir, más allá del resultado a nivel local. Al menos así lo reflejó en conversación con “el Retrato…”.
Hoy en día como precandidato a intendente del partido de General Puyerredon, si bien recién el sábado por la tarde/noche sabrá si irá finalmente a las PASO (o no) con Gustavo Pulti dentro del reciente espacio conformado por Acción Marplatense y el Frente para la Victoria: Frente Marplatense.
En ese contexto, el actual embajador argentino en Venezuela no solo explicó el por qué de tal acuerdo (“Acción Marplatense, sin nuestro voto, no podía ganar. Nosotros sin el de ellos, tampoco. Entonces buscamos contener dentro de un mismo frente todos los votos que le sumen al Proyecto Nacional. Esa es la verdad”), sino que también dejó en claro que “a mí no me conduce Scioli ni Randazzo, a mí me conduce Cristina. Yo me encolumno detrás de ella”.
-¿Cómo analiza el mapa político de cara a las próximas elecciones?
-Por primera vez, hay dos proyectos de país bien distintos. Por un lado el partido conservador, representado por Mauricio Macri, y por el otro el Proyecto Nacional y Popular que conduce Cristina Fernández. Ella es quien tiene el mando de todo el movimiento, la que terminará definiendo si habrá uno o más candidatos a presidente, gobernador y demás.
-¿Existe la posibilidad de que Cristina baje a algún candidato?
-Nadie hoy puede asegurar nada. Solo Cristina tiene la decisión. Tampoco sabemos si va a jugar o no en alguna lista. Hay muchas cosas que faltan definir. A nivel provincial también habrá que esperar cómo cierra la oposición. Una cosa es con Sergio Massa y María Eugenia Vidal y otra con Francisco De Narváez.
-Parece una partida de ajedrez. Cada uno espera un movimiento del otro para mover su pieza…
-Y sí, forma parte de la estrategia electoral. En el caso de Mar del Plata, si no se hubiesen jugando Arroyo y Baragiola, quizás no nos hubiéramos sumado al Frente Marplatense y estaríamos cada uno en la suya, como pasó en la última elección. Nosotros no podemos definir si no está definido el contexto.
-¿Quiere decir que el Frente Marplatense nació obligatoriamente?
-No sé si de manera obligatoria, porque acá nadie nos obliga a nada. Pero en el contexto que vivimos, con dos proyectos de país tan contrastantes en el orden nacional y provincial, tampoco nos podemos hacer los distraídos a nivel local. Por más que tengamos algunas diferencias con el intendente Gustavo Pulti, la contradicción mayor es otra. En ese marco, es donde decidimos formar parte del Frente Marplatense.
-¿El Frente Marplatense representa al verdadero kichnerismo?
-Si uno habla del verdadero kirchnerismo, tenemos que hablar del Frente para la Victoria que hemos venido construyendo a partir del 2011. Sin embargo, Acción Marplatense siempre jugó adhiriendo al Proyecto Nacional y Popular y, de hecho, en 2011 le hizo sumar votos a Cristina. Una cosa es alguien que milita y construye desde el FpV puro y otra, como en muchas otras ciudades, los que suman desde distintos partidos. Hablar de pureza es un tema relativo. Repito: quizás tengamos algunas diferencias, pero nos une el proyecto de Cristina. Alguno pensará que con este Frente nosotros bajamos alguna bandera, pero no lo comparto en absoluto. Soy un gran optimista, siempre. Este Frente, con o sin primarias, es una gran oportunidad real para construir poder político en la ciudad.
-¿En qué se diferencian Acción Marplatense y el Frente para la Victoria?
-Las diferencias que digo las marcamos en la campaña del 2011. Ahí planteamos un modelo de ciudad muy distinto, del cual Pulti tomó nota y se hicieron algunas cosas que pusimos en debate. Quiero dejar en claro que si por esas diferencias uno es “responsable” de que pierda el Proyecto Nacional, no es nada bueno. Ganar en la ciudad y no arriba, sería poner por delante un objetivo individual y no colectivo. No hay ninguna posibilidad de hacer una buena gestión en Mar del Plata si gana Macri. Es decir, las diferencias que podamos tener con Acción Marplatense son menores dentro de ese contexto que planteo.
-¿Nota similitudes entre el otro acuerdo a nivel local (Baragiola y Arroyo)?
-Las diferencias ideológicas en ese espacio son más grandes. Primero tenés que explicarle al radical puro que tiene que votar a Macri, que no es poca cosa. Por eso muchos dirigentes peronistas que se habían ido al Frente Renovador terminaron volviendo, porque lo último que querrían hacer sería votar a Macri.
EJES DE CAMPAÑA
Consultado por el hipotético caso de lograr la victoria en las PASO, Cheppi dejó en claro que “vamos a seguir focalizados en la generación de trabajo. Esta ciudad necesita que generemos el mayor poder político para conseguir fuentes de trabajo. Mar del Plata necesita entre 40 y 50 mil nuevos empleos en blanco”.
-¿Y cómo los generarían?
-Con las obras de infraestructura que hacen falta, los empresarios del Puerto para generar mayor valor agregado en ese espacio de producción, la industria metalmecánica y todo lo relacionado a la industria agroalimenticia, el cordón frutihortícola y el Parque Tecnológico, por ejemplo.






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