No hay dudas que desde la muerte de Néstor Kirchner, los partidarios del Frente Para la Victoria (FPV), Cristina Fernández incluida, se encontraron con una gran disyuntiva: ¿Quién será el candidato presidencial para octubre 2011?Por Pablo Décimo
Hoy por hoy, esta es la mayor preocupación de los integrantes del FpV, desde los más estrechos colaboradores de la Presidente hasta el más humilde de sus militantes.
Pero, ¿cuál es la realidad? La realidad dice que por estas horas, la postura de Cristina es no presentarse; y las razones son dos fundamentalmente.
La primera, es que Cristina no tiene ánimo ni ganas de seguir ejerciendo la primera magistratura. El desgaste sufrido durante su gestión más el duro golpe de la muerte de Néstor y sus conocidos problemas emocionales, hacen que CFK no solo no quiera seguir presidiendo la Nación, sino que además está esperando ansiosa terminar con su mandato.
Según pudo saberse, durante su última gira por los países árabes, ya en el viaje de vuelta dijo textualmente: “Estoy podrida de todo esto… por suerte dentro de poco se termina”.
La segunda de las razones, y tal vez la más importante, es que Cristina no mide nada bien en las encuestas.
Según los sondeos más confiables, la intención de voto que tiene la presidenta no llega al 30 por ciento, y en una más que segura segunda vuelta, perdería rotundamente con cualquier otro candidato, ya sea Elisa Carrió, el eventual candidato radical y/o el candidato que presente el Peronismo Federal.
Quiénes lo impulsan
Los primeros en decir que el candidato natural del oficialismo para octubre de 2011 debe ser Cristina, fueron el jefe de Gabinete de Ministros Aníbal Fernández, el ministro del Interior, Florencio Randazzo y el canciller Héctor Timerman.
¿Las razones? Más que obvias… En primer lugar, quieren seguir en el poder, pero fundamentalmente, quieren seguir en el poder para poder zafar de serias complicaciones judiciales que deberán afrontar una vez que no estén en el Gobierno.
En este sentido, debemos agregar a la lista a otros integrantes del oficialismo como los ministros Julio De Vido y Nilda Garré, y algunos amigos del poder, como Cristóbal López, Lázaro Báez y Rudy Ulloa, entre otros.
De todas maneras, estamos hablando de kirchnerismo en su máxima expresión, y no es nada raro entonces que de aquí a octubre, las cosas cambien una y otra vez, fundamentalmente por la ciclotimia emocional de Cristina Fernández.










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