“Quien dice tres, dice cuatro”. Para Cobos el kirchnerismo avanzará en la reelección indefinida

“Quien dice tres, dice cuatro”. Para Cobos el kirchnerismo avanzará en la reelección indefinida
La visita a la capital chaqueña del exvicepresidente de la Nación Julio Cleto Cobos para presentar su libro “Otra mirada”, no impidió que dejara de lado sus actividades políticas.
Si bien se mostró cercano al sector radical liderado por los intendentes -entre ellos Aída Ayala-, no descuidó a la dirigencia partidaria provincial, ya que mantuvo reunión con sus autoridades y el dirigente Angel Rozas.

Cumplidas estas actividades, Cobos dedicó la jornada de ayer a tomar contacto con la prensa, y se dedicó a analizar la realidad del país y a dejar marcadas las diferencias con el gobierno del cual formó parte en una primera etapa. Es así que más allá de resaltar algunos aciertos de la presidente Cristina Fernández de Kirchner, hizo hincapié en que “este modelo está agotado y necesita ser transformado”.

Asimismo, no dejó escapar la oportunidad y ante la consulta respecto de si creía que la mandataria nacional reformaría la Constitución para un nuevo mandato. Expuso “no hay indicios para que no avance”, con lo cual dejó entrever que más que por un nuevo período el kirchnerismo iría por la reelección indefinida, al sostener que “quien dice tres, dice cuatro”.

Cristina eterna

El dirigente está en contra de la reelección y sostuvo que “no hace falta perpetuidad en los cargos”. Como prueba de ello expuso lo que sucede en Mendoza (su provincia), donde el gobernador solamente dura cuatro años y sin posibilidad a ser reelegido, lo que entiende “obliga a continuar políticas de Estado”.

Sobre el caso exclusivo de la Nación y una posible reforma constitucional, señaló que “por lo menos no hay indicios para que no avance. La propia presidenta en Harvard dijo que no dependía de ella, pero. ¿Cómo que no depende de ella? Una respuesta sería se me termina el mandato y olvídense porque no pienso reformar, pero si su respuesta queda en sus voceros proclives a Cristina eterna, hace pensar que hay intenciones de modificar la Constitución, y ‘quien dice tres, dice cuatro’”.

El modelo

Al analizar la realidad nacional expuso que el gobierno de Néstor Kirchner en sus comienzos estableció como base un modelo económico asentado en el superávit fiscal, pues inclusive “llegó a establecerse una balanza comercial positiva, reservas adecuadas desde el Banco Central, desendeudamiento, una administración eficiente basada en la ley de responsabilidad fiscal, además de un dólar competitivo. Esto no es suficiente para llegar con equidad a una sociedad que está todavía muy fragmentada, y se fue perdiendo en el tiempo, por lo que el gobierno en vez de controlar el gasto que no cerraba con los ingresos, empezó a hacerse de recursos ajenos a cualquier administración, como fueron los del Banco Central y las utilidades de la Anses”.

Al mismo tiempo explicó que, además de no cuidar gastos, se sumó el tema de los subsidios, lo que entre otras cosas incidió en la inflación de la Argentina, que “se produce cuando se gasta más de lo que entra, cuando se emite más, cuando no hay inversiones en el país y cuando se restringe la economía a través de limitación de importaciones y con un cepo al dólar”.

Por esta razón afirmó que “nos encontramos con un modelo que está agotado y necesita ser transformado. Si bien el modelo social permitió inclusión, tenemos que tener en cuenta que hay que asegurar el empleo, porque además de tener una inflación alta, hay un estancamiento de la economía”.

Situación complicada

Cobos sostiene que el país se encuentra en una “situación económica complicada”, que la dificultó el propio país y no por ser víctimas de un contexto internacional que le juega en contra a la Argentina. “Es fácil corregir si se tiene otra visión sobre las salidas de nuestra economía”.

Señaló que en el país “hemos tenido crecimiento pero no desarrollo”, y cuestionó la política de subsidios que se aplicó porque “llegaban a sectores que no lo necesitaban. Es así que en Palermo o la Recoleta pagaban el agua 10 pesos o la luz 15 pesos, cuando si se hubiera destinado a inversiones en materia energética o ferrocarriles no tendríamos problemas”.

Consideró que “administrar un gobierno es fijar prioridades. Sin embargo, hay políticas que deberían ser de Estado y a largo plazo. Quien está en el gobierno debe asumir que hay un problema y con humildad convocar y escuchar otras visiones”.

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