Los mandatarios de Rusia y los Estados Unidos aprovecharon la reunión del G-20 para discutir sobre la pacificación del país asiático. Moscú se niega a una intervención militar.
De acuerdo con un borrador difundido por un ex diplomático sirio que habló con la condición de que su identidad fuera mantenida en reserva, ese plan prevé la creación de un gobierno transitorio, en manos militares, pero “nada dice sobre el futuro de Al Assad y su familia”. El martes, mientras ambos participaban de la Cumbre del G-20 en México, los presidentes Barack Obama y Vladimir Putin mantuvieron un encuentro reservado del que no hubo información oficial. Sin embargo, la fuente opositora siria aseguró que ambos “se manifestaron partidarios de impulsar un plan que lleve a la transición hacia un sistema democrático”.
Ayer, apenas cerrada la cumbre del G-20, Putin fue cauteloso al referirse a las versiones y opinó que “nadie tiene el derecho a decidir por otros pueblos quién debe tomar y quién debe dejar el poder”. El mandatario ruso agregó que “estamos al tanto de que parte del pueblo sirio, que está representado por una oposición armada, busca la salida de Al Assad, pero también sabemos que no es todo el pueblo sirio”. Según Putin, la experiencia del los países del norte africano –Túnez, Libia y Egipto– muestra cómo tras un “aparente cambio” puede continuar el derramamiento de sangre, y dijo que en Siria el cambio sólo podrá producirse en base a la Constitución del país.
El supuesto plan revelado por la oposición propondría la creación de un consejo integrado por militares, seis sunitas y cuatro de la minoría alauita a la que pertenece Al Assad. Las otras minorías religiosas y étnicas contarían con un representante cada una.
La mitad de los sunitas serían miembros del ejército regular y la otra mitad del Ejército Sirio Libre (ESL), compuesto por desertores. Amer al Wawi, vocero del ESL, dijo a la agencia dpa que todavía no tuvieron conocimiento del plan, pero lo rechazó. “Un Consejo Militar en el que sólo haya tres desertores y el resto proceda del régimen no es aceptable para nosotros”, señaló.
Según los partes de guerra de la oposición, ayer murieron 47 personas, entre ellas 28 soldados del ejército regular. Anoche, opositores basados en el norte de Líbano señalaron que columnas de humo negro se elevaban desde Al Qussair, muy cerca de la frontera entre los dos países


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