Un país donde las cuentas cierren, pero con la gente adentro y protección de las conquistas sociales y los avances conseguidos estos años, versus uno con caída del salario y el consumo tras una megadevaluación, despidos y precarización laboral, industria nacional en franco deterioro por la competencia externa, achicamiento del estado vía programas públicos que caerían o dejarían de tener sentido para un trabajador empobrecido, es lo que hay en juego el domingo, analizó la edil electa por el balibuquismo, Ana María Natiello.
“Estamos frente a dos modelos de país totalmente distintos, y poco a poco creo que la gente va tomando conciencia de que no da lo mismo, que no es lo mismo uno que otro”, introdujo Ana María Natiello, al abrir el diálogo con este diario a horas del crucial 22-N.
Dentro de este contexto, consideró que el proyecto que propone Daniel Scioli “representa al país que queremos los trabajadores: el que favorece el consumo interno, las pequeñas industrias, la industria nacional y sobre todo, al asalariado. Sería una protección que brindaría el estado a las conquistas sociales de todos estos años”.
Enfrente, la alianza Cambiemos, que postula a Mauricio Macri a presidente de la Nación, ha sincerado a través de sus asesores que en materia económica planea una megadevaluación, concepto cuyos reales alcances van hora a hora calando las conciencias de los hogares argentinos, que se verían agudamente perjudicados -básicamente las clases media y baja-, evaluó la ex docente e inspectora educativa. “En todos lados se está dando el debate. Macri eludió en el debate con Scioli dar respuestas sobre el tema, no dice nunca qué piensa hacer exactamente en lo económico, pero sabemos qué haría porque lo conocemos y tenemos claro a qué sector representa, y además muchos de sus asesores en la materia han filtrado información. Si llegaran al gobierno, llevarían a cabo una megadevaluación”, advirtió la edil, en línea con decenas de economistas que en estas semanas vienen haciendo docencia sobre un tópico que los denominados medios hegemónicos prefieren ningunear. “Un dólar a quince pesos tendría un impacto fortísimo sobre salarios y jubilaciones. La canasta familiar treparía a precios exorbitantes, con lo que perdería el trabajador: no podría consumir, se perjudicaría el consumo interno y caerían puestos de trabajo”, describió el hipotético escenario a partir de diciembre.
Acompañando la devaluación “vendría una apertura de las exportaciones, y tengamos en cuenta que hay industrias nacionales que son muy vulnerables a la competencia exterior: la metalmecánica, la automotriz, la de autopartes, la de muebles y madera, la textil, la del juguete, la del calzado, que en la época de la apertura del mercado externo se fundió”, enumeró la edil electa el 25 de octubre. Algunas industrias “sentirán el impacto de inmediato”, mientras que otras, ligadas al consumo interno “también sufrirán ese impacto, aunque tal vez no tan pronto”, diferenció. Sin embargo, lo peor sería que “se perderían puestos de trabajo”, lo que por definición traería aparejada una inmediata “precarización laboral: en circunstancias así, con tal de tener trabajo la gente acepta cualquier sueldo y cualquier condición que le impongan”, sostuvo la entrevistada. Si las mencionadas variables se conjugaran de tal modo, la Argentina poco a poco configuraría un escenario de pauperización social y precariedad que “ya vivimos en los noventa”, completó.
VOLVER AL FONDO Y AL FONDO
¿Cómo se entiende que muchos de los que se verían perjudicados en un escenario como el que describís, votarían a Macri?
-Creo que no piensan en las consecuencias que traería la aplicación de un modelo de país así, o no creen aún que pueda darse lo que estamos advirtiendo desde nuestro espacio. Sólo un estado convencido de estar al servicio de loa gente y no de los grandes intereses económicos, puede diseñar y aplicar políticas económicas de protección del salario, las economías regionales y la industria local. Macri nos está planteando un volver a las recetas del FMI, porque con él el país volvería alegremente a endeudarse, con las consecuencias que eso tiene ya que después, hay que hacer los ajustes que impone el Fondo.
El acceso de las capas medias a planes de vivienda y al sistema de salud y cobertura social a través de decenas de programas públicos creados en estos años, también se vería gravemente afectado, aseveró la concejal: “Los argentinos hoy tenemos la protección del estado, que no regala nada sino que cumple con la función que debe cumplir, ya que de otro modo no tendría sentido su existencia”, definió Natiello.
A todo esto habría que añadir, entre otros puntos y áreas que hacen a la vida cotidiana de los argentinos, que “hoy en nuestro país podemos acceder a la educación pública y gratuita en todos los sistemas del nivel educativo, algo que no existe en la mayoría de los países de Latinoamérica. Todo eso peligra”, alertó. A su vez, para los que están construyendo, un horizonte de país gobernado por Macri no debería aparecer como alentador, señaló la profesora, ya que “ahora pueden comprar materiales por su cuenta, aunque no sea a través de un programa. Pero con una devaluación, el acceso a materiales se pulverizará. Por algo la construcción resurgió recién en esta década, y lo pueden decir los dueños de corralones, los plomeros, los gasistas y los albañiles, que nunca han tenido tanto trabajo como en estos diez años”.
CON MACRI, LA OBRA PÚBLICA “PERDERÍA SU ASPECTO HUMANO”
Finalmente, la funcionaria destacó que el “brillante” primer gobierno municipal de Eduardo ‘Bali’ Bucca fue posible “por su capacidad de trabajo y gestión”, pero también “por estar encuadrado dentro de un proyecto nacional y provincial. Se lograron obras absolutamente necesarias, y que hubiesen sido imposibles con otros gobiernos. A todo eso hay que mantenerlo”, convocó. Precisamente la obra pública, “con Macri sería muy diferente, porque él y su grupo tienen otras prioridades. Serían obras públicas que no tendrían el aspecto humano que las ha caracterizado en estos años, en los que fueron pensadas para la gente, para darles oportunidades y mejoras a los que más las necesitaban. Nada de eso existirá con Macri, por más que lo quieran disfrazar”, enfatizó. “Para la gente, un gobierno de Cambiemos no será positivo, mientras que a diferencia de ellos Scioli siempre habla de que los números tienen que dar, pero con la gente adentro”, diferenció la concejal balibuquista.


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