Debido a un escrache en la zona de Delfín Gallo, el Gobernador tuvo que ser reemplazado por Regino Amado. Se esparcieron rumores sobre posibles renuncias en el directorio del hospital Padilla, versiones desmentidas por las autoridades del propio nosocomio. El lunes vuelven a marchar para exigir ser recibidos por el Ejecutivo.
Al mismo tiempo que se desarrollaban las asambleas de base en cada uno de los nosocomios para establecer los respectivos mandatos en torno a cómo seguirán las medidas de fuerza, un particular episodio se plasmó durante una de las habituales actividades oficiales que realiza el Gobernador José Alperovich, pues la misma tuvo que sufrir modificaciones sustanciales hasta el punto que el propio mandatario debió ausentarse del cronograma que ya estaba prefijado.
La causa de estas variaciones se debió a una protesta promovida por los médicos disidentes en la zona de Delfín Gallo, lugar en el que se encuentra la Escuela Wenceslao Posse y que debía ser visitada por Alperovich. Sin embargo, a treinta metros de allí, en el Hospital de Leales se producía el bullicioso reclamo que tenía como objeto incomodar a la comitiva gubernamental, lo que finalmente sucedió.
A razón de ello, la información oficial difundida dio cuenta que el responsable de la cosa pública local no pudo asistir a los actos diagramados ya que se encontraba en su residencia reunido con el vicegobernador en uso de licencia, Juan Manzur, de visita por la provincia.
Casi al mismo tiempo, comenzó a regarse el rumor sobre la renuncia, este mismo lunes, de directores y jefes de área del hospital Padilla, contrariados por la forma en que se desmadró el manejo político de la situación y la falta de soluciones al respecto.
Sin embargo, con el correr de las horas, estas versiones tendieron a disiparse e incluso fue el propio director del nombrado centro asistencial, Juan Pablo González, quien tuvo que desmentir los trascendidos en una comunicación con una emisora radial (el otro director que aún se mantiene en el cargo es Jorge Valdecantos).
De esta forma y hasta el momento, la hipotética acefalía que se avecinaba en la institución sanitaria quedó descartada por boca de sus propios protagonistas. Igualmente, deberá esperarse hasta el mismo lunes para confirmar o no la aplicación de las drásticas decisiones que se habrían adoptado por parte de los responsables máximos del Padilla.
En torno a este contexto, los Autoconvocados decidieron, en una reunión mantenida en la sede del SITAS (núcleo gremial que aglutina orgánicamente a los galenos disidentes) volver a manifestarse el lunes a las afueras de Casa de Gobierno como en las dos oportunidades que lo hicieron la semana que pasó.
La idea es retomar el pedido de poder concretar una audiencia con Alperovich pese a que no poseen demasiadas expectativas ya que, como se recordará, en las dos oportunidades recibieron una rotunda negativa que exacerbó los ánimos de los médicos, desencadenando una lluvia de naranjas, huevos, tomates y hasta zapatos sobre la fachada del palacio gubernamental.
Plan de lucha
A su vez, se estableció que en el Hospital de Niños, ese mismo día, los reclamos se trasladarán a la zona de la dirección del nosocomio como una forma de aumentar la presión para que sean elevadas a las autoridades del SIPROSA las objeciones correspondientes vinculadas con los descuentos salariales sufridos por parte de los agentes sanitarios, quienes denunciaron una disminución monetaria que, en algunos casos, llegaban a los 1.200 pesos.
Paralelamente a ello, exigirán por la situación laboral que atraviesan los profesionales que prestan su servicio en el centro asistencial pediátrico. Esto se relaciona con la epidemia de bronquiolitis, característica para estas fechas, la cual habría causado una saturación de las guardias, donde (según lo denunciado por los propios médicos) pudo apreciarse un panorama en el que en una misma camilla se atendían a tres niños a la vez. Lo que denotaría, de acuerdo a las denuncias de los sanitaristas, una insuficiente cantidad de recursos humanos como físicos y materiales para sobrellevar los casos registrados hasta el momento.
Igual metodología se aplicaría en el Centro de Salud, donde además, en conjunto con el hospital Avellaneda, se puso en práctica el cierre total de los quirófanos, medida que se extenderá de forma progresiva a las otras instituciones con el correr de los días.
Vale indicar que también se pulieron los detalles para la marcha del próximo miércoles 8 de junio a zona de plaza Independencia en horas de la mañana, instancia que se complementará con el paro sin asistencia a los lugares de trabajo. Tal accionar se lleva a cabo en coincidencia con una protesta a nivel nacional promovida por la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).
Finalmente, se encuentran avanzados los lineamientos confeccionados por los médicos combativos tendientes a realizar un viaje a la Ciudad de Buenos Aires para nacionalizar la protesta a través de un corte en plena avenida 9 de Julio. De acuerdo a lo señalado por los referentes del sector, tal iniciativa se pondría en práctica en la segunda quincena de este mes.
"Todas las medidas que llevamos adelante no tienen la intención de dañar o perjudicar a los pacientes sino que van dirigidas a Alperovich, quien es el máximo responsable de esta situación", señaló Julián Nassif, en referencia a que el movimiento agotó las otras instancias de diálogo como ser las reuniones con los ministros de Economía y Salud (Jorge Jiménez y Pablo Yedlin) y los constantes pedidos de intervención a la Legislatura, todos intentos que terminaron en sendos fracasos.
"Él en persona debe cargarse al hombro un problema que generó y, de acceder a reunirse con nosotros, de ninguna manera significaría una demostración de inferioridad sino que reluciría su capacidad de resolución al caos en el que está inmerso el sistema de salud tucumano", prosiguió el referente del hospital de Niños.
Consultado sobre los rumores sobre el posible accionar judicial que promovería el Gobierno en contra de los Autoconvocados, Nassif postuló que "no se correspondería con la forma de gestionar en el ámbito de la salud. Si esa situación se llega a dar, sabremos responder de acuerdo a las circunstancias", adujo.
El Gobierno exige prudencia y desistir de agravios y agresiones
Luego de las airadas protestas de los médicos en los que la fachada de Casa de Gobierno fue víctima de improvisados proyectiles (naranjas, huevos, tomates), a los que se sumaron cánticos ofensivos contra las autoridades provinciales, el Gobierno salió a manifestar su opinión al respecto.
Fue el vicegobernador interino Regino Amado quien hizo referencia a la escalada de tensiones que tienden a caracterizar la problemática y en cierto sentido fijó límites para entablar negociaciones.
En tal sentido, Amado ratificó que se respetará el derecho a protestar de los Autoconvocados de la Salud, pero pidió que no genere un clima de agravios o agresiones.
"Hemos podido convivir con ellos durante los festejos del 25 de mayo", recordó el presidente subrogante de la Legislatura al tiempo de explicó que no habrá inconvenientes con la protesta de este sector. "Que ellos consideran lo que es justo, pero dentro de un marco legal y de prudencia, sin ningún tipo de agravios ni agresión", puntualizó.
Sin embargo, volvió a tumbar toda posibilidad de una reunión del Ejecutivo con el sector en pugna al señalar que no se tiene previsto recibirlos para abordar el conflicto.





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