Proponen crear una gran refinería en Bahía Blanca

El grupo Más Energía pretende instalar una planta para procesar 90.000 metros cúbicos mensuales de combustibles.
Nuevamente nuestra ciudad vuelve a ser epicentro de noticias vinculadas con la radicación de una refinería, aunque esta vez la inversión tiene nombre y apellido: el grupo Más Energía, que conduce el empresario Miguel Schvartzbaum.

Según la revista especializada "Petroquímica, Petróleo, Gas & Química", el mencionado grupo empresario confirmó que avanza en la concreción de una inversión de 640 millones de dólares, que en realidad se trata de una reactualización de otro proyecto (Renesa II) que ya cuenta con la aprobación de la Secretaría de Energía, que lo incluyó en marzo de 2012 bajo la órbita del programa Refinación Plus (otorga beneficios impositivos para las petroleras que amplíen la capacidad instalada de destilación).

Sin embargo, la nueva versión de la iniciativa contempla cambios significativos. El más evidente es la relocalización de la refinería, que en un principio iba a estar emplazada en las afueras de Neuquén capital y ahora estará ubicada aquí, al sur de la provincia de Buenos Aires.

"El cambio obedece a un mejor aprovechamiento del sistema de logística", explicaron a la citada publicación desde el grupo Más Energía, que en julio puso en marcha la planta Renesa I en Neuquén, la cual comercializa derivados del petróleo que complementan la base de materias primas de YPF en la refinería de Plaza Huincul.

Según "Petroquímica, Petróleo, Gas & Química", Renesa II es una apuesta mucho más ambiciosa. Apunta a convertirse en una destilería mediana con disponibilidad para procesar 90.000 metros cúbicos mensuales (m_/mes) de combustibles.

Potenciará, a su vez, la capacidad de reforming de Más Energía, ya que prevé la construcción de una planta de hidrotratamiento para poder destilar una mayor cantidad de derivados medios (naftas y gasoil).

Con todo, aún quedan por definir varias cuestiones antes de que el proyecto se materialice. Más Energía ya presentó la actualización del emprendimiento ante la cartera que dirige Daniel Cameron.

"Pero aún resta que la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas (que lidera el viceministro de Economía, Axel Kicillof) dé el visto bueno a la obra", advirtieron las fuentes consultadas.

Se trata de un proyecto que, a su vez, contempla la producción de etanol, carburante orgánico proveniente del maíz que se mezcla con la nafta.

Arranque. Mientras tanto, la compañía puso en marcha la destilería Renesa, en Neuquén, que hoy vende derivados a YPF.

La reactivación de la planta envuelve una historia particular. A fines de mayo pasado, Schvartzbaum aprovechó la ronda de preguntas de la convocatoria a empresarios petroleros realizada por Guillermo Moreno para interiorizar al secretario de Comercio sobre el tema central para su negocio: el cierre de Renesa I por la falta de compradores en el mercado interno.

El empresario -de buena llegada a la Casa Rosada- explicó que las firmas petroleras optaban por la importación sin impuestos de naftas, tal como lo permite la Ley de Presupuesto, en lugar de adquirir el derivado a Refipymes locales.

Tras escuchar el reclamo, Moreno prometió revisar la política de importación de combustibles del gobierno y dos meses después impulsó una decisión.

La Secretaría de Energía, que dirige Cameron, suspendió la redacción de un proyecto de ley de ampliación del cupo para importar naftas sin impuestos (el texto estaba casi listo a principios de julio) e intimó a la propia YPF -el mayor jugador del mercado de refinación, con un share del 55%- a cubrir su demanda de combustibles en la Argentina.

Desde la lógica del polémico funcionario y en tiempos en los que cada dólar pesa en las cuentas del gobierno, no tenía sentido que una planta que opera a cientos de personas en Neuquén permaneciera cerrada porque las petroleras -incluida YPF, bajo control estatal- traen derivados del petróleo desde el exterior.

¿Y el proyecto de la megadestilería

En la nada parecen haber quedado las versiones lanzadas por un diario porteño, el año pasado, en torno a la construcción por parte de YPF de una megarefinería en un sector de los distritos de Bahía Blanca y Coronel Rosales.

"El Cronista Comercial" había anunciado en julio de 2012 que la petrolera ahora nacionalizada había comenzado a apurar los pasos "para dar un golpe de efecto en el marco de la flamante gestión del Estado. Se trata de la construcción de una megarefinería en Bahía Blanca, que funcionaría con petróleo importado de Venezuela, al menos en una primera etapa, y permitiría reducir la sangría de divisas que se lleva la importación de combustibles, uno de los problemas que desvelan a la presidenta".

Agregó el matutino que desfilaron por la torre de la empresa en Puerto Madero diversos grupos compuestos por ejecutivos de empresas internacionales para avanzar en la iniciativa. "Hay al menos tres compañías involucradas, cuyos ejecutivos se entrevistaron con segundas líneas de Miguel Galuccio, timonel de la empresa: Fluor Daniel, Technip y Foster, con opciones tecnológicas distintas".

Comentá la nota