Promesas y “castillos en el aire” que no se hacen realidad

Promesas y “castillos en el aire” que no se hacen realidad
Los necochenses escuchan o ven a un candidato a intendente en campaña y cada vez le creen menos. Parte de la respuesta sobre esta sensación surge al examinar los archivos de Ecos Diarios, y encontrarse con varios anuncios faraónicos e ilusorios de los últimos años, que no pasaron de ser lindas promesas.

En general aquellos que llegan a sentarse en el sillón de Murga concretan en cuentagotas lo que “vendieran” al electorado en tiempos de seducción. Y a tal incumplimiento lo atribuyen a las coyunturas económicas o sociales del momento, o a la sintonía con los gobiernos provincial o nacional que ya no es tal.

Pero más allá de eso, en general tampoco adoptan las buenas ideas de quienes fueran sus competidores en la pugna por la jefatura comunal, que se supone deberían estar a disposición y que con poca inversión le significarían un aporte a la comunidad, para que viva mejor.

Tampoco hay que olvidar el rosario de mega obras que inversores privados han ido planteando en los últimos años a las distintas administraciones municipales.

Hay para todos los gustos: desde un autódromo para la fórmula uno, anunciado en 2002 por el diputado Alejandro Urtubey, que traería a los ídolos de la categoría más fuerte del automovilismo mundialcomandados por el pope Bernie Ecclestone; así como también varios anuncios de costosos proyectos edilicios para el frente costero, desde el este al oeste o la “playa joven” con modernos espacios de diversión, gastronómicos y deportivos frente al Hogar Raimondi; complejos de cabañas en el parque Miguel Lillo y un hotel 5 estrellas en la zona del complejo casino. Todas tentadoras ideas nunca plasmadas.

Un proyecto privado expuesto a fines de 2001 para explotar el sector del parque Miguel Lillo comprendido entre calles 4 y 6 y 89 y 91, que comprendería un paseo comercial, cultural y recreativo y que llegó a contar con una polémica aprobación del Concejo Deliberante para licitar la obra; y otro plan, en este caso para recuperar la rambla municipal construyendo un moderno edificio multiuso, que presentara un grupo de empresarios y profesionales al por entonces intendente Daniel Molina, tampoco llegaron ni siquiera a ponerse en marcha.

Más acá en el tiempo, los memoriosos y aún aquellos que no lo son, ven agotar su esperanza de que algún día se concrete el paquete de obras que, a principios de mayo de 2007 rubricaran el Casa Rosada el ex presidente de la Nación, Néstor Kichner y el ex jefe comunal Daniel Molina.

En ese acuerdo, presentado con bombos y platillos, el gobierno central aseguraba obras que siguen siendo imperiosas para que el distrito avance, como ser la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Quequén o la construcción de una nueva terminal de ómnibus.

Hablando de Molina en su último periodo de gobierno anunció a través de la Secretaría de Obras un interesante proyecto de remodelación y ornamentación del sector céntrico. El mismo comprendería la mejora de las dársenas centrales de la 59, con retomes en las esquinas, que se pudo concretar; y el arreglo de veredas y colocación de luminarias en varias calles, lo que no se realizó.

Flaco presente

Los poco más de 23.000 votantesque llevaron al poder a Horacio Tellechea, se esperanzaron en el mensaje de que la sintonía con la administración que encabeza Cristina Fernández de Kirchner sería fluida y se harían realidad las grandes obras que se vienen prometiendo desde hace largo tiempo.

Dejando de lado lo rubricado en 2007, apenas instalada en el poder el Ejecutivo actual anunció la inversión del gobierno nacional de $160.000.000, para transformar el frente costero cercano a la escollera sur, con un mega proyecto que se iniciaría en el segundo semestre del año pasado. La continuidad de las antiguas dunas en el lugar marca que hasta ahora no ha pasado de un anuncio más.

“Somos garantía de la concreción de obras públicas en el distrito”, reasaltaba en una nota concedida a Ecos Diarios en mayo de 2011 el por entonces candidato a intendente por el kirchnerismo, Horacio Tellechea.

En los actos de campaña, acompañado por altos funcionarios como el vicepresidente de la Nación Amado Boudou o el vicegobernador Gabriel Mariotto, el luego Intendente prometió, entre otras obras, la reconstrucción puente Ezcurra en la zona portuaria y las concesiones sin cánon para crear balnearios en el Río Quequén. Aún no hay miras de que se concreten.

Copiar de la “opo”

Costumbre argentina por cierto, los gobernantes que acceden al poder suelen no darle continuidad a las buenas cosas que han hecho sus antecesores; incluso cambiándolas para mal. Mucho menos acuerdan con los opositores para tomar ideas que éstos postularan en la campaña electoral y que con poca inversión podrían concretarse, para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.

Analizando las plataformas electorales que promocionaran en la última elección Unión Peronista y el radicalismo, fuerzas que escoltaron al Frente para la Victoria, aparecen aspectos que bien se podrían motorizar.

Entre ellos se pueden mencionar los siguientes: guardia pediátrica las 24 horas en el hospital Irurzun; sistema de turnos on line para atenciones en los hospitales, otorgadas desde los centros de salud, evitando así que los vecinos asistan en horas de la madrugada para conseguir ser atendidos; internaciones domiciliarias para descongestionar los nosocomios públicos; creación de un ente administrador (al igual que el Vial el Entur), para el parque Miguel Lillo; transformar a la ciudad en un distrito wifi (uso gratuito de Internet en distintos espacios); reformulación y jerarquización del servicio de taxis; plan integral de arbolado de la ciudad (se estima que hoy faltan 10.000 plantas en ejido urbano); construcción de bicisendas en las avenidas 59, Jesuita Cardiel, 74 y 98; asistencia de pediatras en todos los centros barriales de salud; y creación de un centro de educación física para el populoso sector de avenidas 74 y 75.

De no concretarse su destitución, a Tellechea le quedarán aún poco más de dos años y medio de mandato. ¿Podrá en tal lapso hacer realidad alguna de las grandes obras prometidas para Necochea? ¿Se dejarán de lado las cuestiones enfrentadas entre oficialismo y oposición, para empezar a concretar mejoras que beneficien a la comunidad? Ojalá que así sea, para el bien de una ciudad que en muchos aspectos sigue estando postergada.///

Curiosidades y utopías a través de los años

* Una mampara gigante

En la revisión de las últimas décadas aparecen algunos proyectos que tuvieron ribetes llamativos.

Uno de ellos es la curiosa intención de colocar una ventana o mampara gigante sobre avenida 2 y 83, “para atajar” el viento, anunciada en el último mandato de Julio Municoy, desde la Dirección de Planeamiento del municipio.

* Viviendas

Entre las notas del archivo de Ecos Diarios se cuela una de abril de 2005, que habla de la firma de un convenio entre el gobierno y la Uatre, por la cual el gremio levantaría más de mil viviendas en el país, 200 de las cuales se harían en Necochea, más precisamente frente al Hospital Ferreyra. La ilustró una fotografía tomada en el Salón Blanco de la Casa Rosada, en la cual un inusualmente trajeado Gerónimo Venegas le hacía un obsequio a Néstor Kirchner. Otros tiempos en la relación del dirigente necochense con el kirchnerismo; y las casas que nunca se concretaron.

* Estrellas de cine

Más risueño y frívolo, porque no cambiaría la vida de los necochenses, fue aquél anuncio fogoneado desde el área municipal de Cultura en el gobierno de Municoy, de que vendrían a filmar una película en Necochea los mismísimos Jean Claude Van Damme, Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger, entre otros. Un delirio que por supuesto quedó en eso

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