El ex concejal del PJ, basándose en esos documentos, intentó cobrar honorarios por 600.000 pesos. El delito prevé penas de hasta seis años de prisión. Además tiene otra causa por el cobro de 170 cheques.
Vignatti era el contador de la empresa de transporte de Diego Osorio y, de acuerdo al auto de procesamiento, usó cuatro convenios que Osorio había firmado en blanco antes de morir para intentar cobrar dos poderes que le había otorgado. Esa conducta está penada con hasta seis años de prisión y el Código Penal la incluye dentro de los casos especiales de defraudación al hablar del que "cometiere alguna defraudación abusando de firma en blanco, extendiendo con ella algún documento en perjuicio del mismo que la dio o de tercero".
De acuerdo a lo que había planteado la querella -representada por Osorio hijo-, el hecho de que el imputado tuviera los poderes a su favor no implicaba que necesariamente debiera cobrar honorarios. Además una pericia contable incorporada al expediente -más una ampliatoria- demostraría que, eventualmente, los honorarios por sus tareas profesionales eran muy inferiores a lo que pretendía cobrar.
Otra prueba en contra de Vignatti sería otro peritaje sobre los convenios que habría concluido que existen "fuertes indicios" de que los documentos fueron rellenados después de que Osorio padre los firmara en blanco.
La denuncia promovida por el hijo del dueño de "El Indio" a fines de 2007 -la firma que precedió al Grupo Plaza en la prestación del servicio de colectivos en la ciudad-, formó parte de un combo de acusaciones cruzadas con Vignatti que llegaron a la justicia. De hecho, el imputado ha reclamado el cobro de alrededor de 600.000 pesos, a valores históricos, por honorarios basándose en esos poderes. Alberto Osorio contraatacó afirmando que el ex concejal del PJ engañó a su padre aprovechándose de su enfermedad, con la excusa de que debía presentar los poderes ante la Comisión Nacional de Regulación de Transporte
Vignatti, que llevó los números de "El Indio" durante casi una década, ha dicho que es inocente y que el poder especial con el que reclama los haberes está firmado por un escribano. También que los honorarios que pide "no representan ni el 0,1 por ciento de la facturación de la empresa" y que jamás le hizo hecho firmar papeles en blanco a Osorio. "Demandé a la empresa porque hizo una ruptura unipersonal de la relación laboral y yo me enteré por los diarios", manifestó.
Desvío de cheques.
Esta no es la única causal penal que Ralli tramita contra el ex funcionario tiernista. Osorio hijo también lo denunció porque supuestamente entre 2004 y 2006 desvió 170 cheques de la empresa a una cuenta personal del Banco de La Pampa -por una suma cercana a los 500.000 pesos, también a valores históricos-, cuando el dinero estaba destinado al pago de cargas previsionales e impuestos.
"El es monotributista... me parece que se pasó un poquito del límite que se establece para la facturación", ironizó el denunciante tiempo atrás. En esa causa habría una pericia que demostraría que el dinero no fue utilizado para el pago de los tributos.
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