Problemas de bolsillo, crisis de confianza

Problemas de bolsillo, crisis de confianza
La sociedad experimenta una pérdida de confianza notoria en el Gobierno nacional. Las últimas medidas adoptadas por el equipo económico provocaron malestar e incertidumbre por el rumbo que puedan tomar las finanzas particulares y estimularon una ruptura entre el ciudadano y la política.
El malestar social por los problemas financieros en la economía nacional ya refleja una crisis de confianza con el Gobierno de Cristina Fernández. Suba de precios descontrolados, inestabilidad financiera, mercado poco atractivo, salarios bajos y la incertidumbre laboral, entre otras, han generado un rechazo y un descreimiento a las medidas implementadas por el equipo económico.

Para un porcentaje importante de la sociedad, la crisis que sufre el país, la más profunda en los más de diez años de gobierno kirchnerista, ya se trasladó a las instituciones del Estado.

El deterioro económico y político acaecido en diciembre y enero pasado, impactó fuertemente y se aceleró de una manera no esperada por la mayoría. A las medidas impuestas desde Nación, que datan desde la imposición del llamado “cepo al dólar”, se le suma la confusión y contradicciones diarias del equipo que lidera el ministro de Economía, Axel Kicillof, generando un mayor desgaste en su accionar diario.

Lo cierto es que la confianza, el valor clave en las relaciones públicas y lo fundamental para lograr el vínculo entre el Gobierno y los ciudadanos, se ha perdido. Es función de Nación, mediante una estrategia que involucre lo económico y político, establecer nuevos lazos con la población y recobrar la credibilidad.

Desafío Económico salió a la calle y consultó a distintas personas sobre si creen en el Gobierno nacional y en las medidas económicas que está impulsando para salir de la crisis.

¿Qué se preguntó?

¿Cómo repercutieron los cambios del dólar en su economía?

¿Confía en las medidas impulsadas por el Gobierno?

¿En qué sector sintió más el aumento de precios?

Martín - 32 años

“¿Si confío en el Gobierno? No, para nada, no tengo confianza en este Gobierno. La verdad, las medidas del dólar no me afectan en mi economía personal. Me afecta mucho más el aumento de precios de los productos básicos que lo veo a la hora de pagar en el supermercado”.

María José - 36 años

“La suba del dólar impactó en los precios de los productos de la canasta familiar, subió la nafta y ni hablar de los productos escolares, me perjudicó mucho”, dijo María José. Al mismo tiempo afirmó que la suba de precios “se nota y mucho, sobre todo en los comestibles como azúcar, yerba, que es lo que consume la gente. La carne ni hablar”. “No confío para nada en este Gobierno porque siguen perjudicando a la clase media baja”.

Eduardo - 61 años

“El incremento del dólar lo que provocó en mi economía fue una reducción de mi poder adquisitivo, ya que se reflejó con la suba en muchos productos que compro”, dijo Eduardo a Desafío. Y comentó que “por lo sucedido hasta ahora, con anteriores medidas que no tuvieron éxito alguno, no confío plenamente en que estas últimas tengan resultado positivo”. La inflación y el aumento de precios “los noto especialmente en la carne y la yerba”, concluyó.

Marcelo - 46 años

“Las cosas aumentan, poco, pero aumentan. Hay que ver, el año es largo y recién empieza”, contó Marcelo a Desafío Económico”. “La esperanza es lo último que se pierde, cuesta creer en las medidas que aplican, pero si no te aferrás a eso, no te queda prácticamente nada”.

José - 53 años

“Vamos a tener que creer en las medidas de este Gobierno, yo personalmente no creo, pero para el bien de todos, espero que vaya todo bien”. “En la carne noté un gran aumento, pero es generalizado, todo lo que involucra a la canasta familiar. A fin de mes se siente”.

Nicolás - 20 años

“Tengo tres trabajos. Lo que más me afectó fue el aumento en el transporte porque soy gestor de obras y voy para todos lados. Ahora pago más del doble en viajes”. “El aumento de precios lo noté en el kiosco y en el almacén”. Sobre el dólar dijo que “nunca compré, no es imprescindible”.

Miguel - 53 años

“No creo en las medidas del Gobierno. Después de tantos años se fue desgastando la política y la economía”. “No he comprado mucho por lo que no he notado el aumento todavía. Lo que sí noto es que hay bastante desabastecimiento en las góndolas”.

Jésica - 25 años

“Tengo menos plata que antes. Y no ahorro en dólares, así que no me repercute en nada”, contestó rápidamente Jésica ante la pregunta en relación a las medidas del dólar. “En mi caso, que voy al súper, veo el aumento de precios en los alimentos. Por ejemplo la carne, que en un día subió 5 pesos”. “No estoy de acuerdo con lo que dice y con lo que hace el Gobierno. Siempre pasa lo mismo, se enriquecen los ricos y la clase media va al muere”.

Martín - 28 años

“La verdad ni idea, todavía no cobré, no compré nada importado, así que no sé”, dijo Martín. Lo que sí me afecta es la suba de precios, porque yo soy docente y el salario docente es bajo”, dijo Martín. “No confío en todas las medidas del Gobierno… en algunas sí”.

Marianela - 29 años

“Lo del dólar no me interesa porque no puedo comprarlo y no viajo al exterior. La situación está cada vez más difícil y hay un clima de desconfianza, de falta de credibilidad”. “El Gobierno puede aplicar las medidas que quiera, pero uno sabe que cada mes está más ajustado. El aumento de los precios se nota, pero también hay que salir a buscar y a recorrer, gran parte no lo hace y entonces se siente más. Pero las cosas están cada vez más caras”.

Jorge - 65 años

“En particular el crecimiento del dólar no me afecta, al que lo maneja por ahí sí. Me da la sensación de que esto cada vez va peor”. “Nunca creí en este Gobierno ni voy a creer, no me generó confianza desde el principio, menos me la va a generar ahora”.

Luisana - 25 años

“No compro dólares y tampoco puedo ahorrar en pesos. Llego con lo poco que tengo a fin de mes. La verdad mucho no sé del tema pero me imagino que si sube el dólar sube todo”, afirmó Luisana. Y agregó que espera que el Gobierno “se preocupe en bajar el dólar, así bajan los precios. Las cosas suben y no tienen límite”. “Todo subió. Cuando voy al súper está todo caro. La carne, la leche, el azúcar”, se quejó Luisana.

Teresa - 57 años

Sobre los cambios en el dólar aclaró que “yo viajo todos los años a Europa porque tengo familiares y me perjudicó, pero si la intención es beneficiar a muchos, me parece que conviene dejar de lado intereses individuales y pensar en los de todos”. “Yo confío en las medidas del Gobierno. La actitud especuladora es la raíz de muchos males. Me afectó esa situación de especulación de las empresas, porque generó aumentos en los precios”.

Gabriela - 44 años

“Los precios aumentaron, pero la gente no quiere caminar, hay que recorrer. Recién vengo del supermercado y no hay carteles de precios cuidados, faltan productos y hay que denunciar esto, todos tenemos que colaborar. No hay que esperar a que el Gobierno nos dé todo”. “Hay que hacer un proyecto a largo plazo, tenemos más de 50 años de economías hechas para las grandes empresas”. ”Estoy de acuerdo con todas las políticas de este Gobierno”.

Arturo - 24 años

“Yo no uso dólares, no viajo al exterior, por lo tanto no me afecta. Por ahí se nota en el precio de los importados, pero no compro mucho. Hay una leve apertura a la compra de dólares y considero que está bien”. “El aumento de precios lo noté en los cortes de carne”.

Américo - 64 años

“El aumento del dólar no me afecta, pero sí la suba en los precios, sobre todo en los alimentos”, dijo Américo a Desafío. Sobre la situación del país expresó que “esto ya lo viví y va camino a un Rodrigazo, el que lo vivió sabe que de esto no puede salir nada bueno”.

Leonardo - 28 años

“No sigo mucho los temas de la economía, pero tengo la sensación de que es más de lo mismo. He perdido la confianza en este Gobierno y por eso siempre lo miro de reojo. No tengo dólares, ni puedo comprarlos; hoy vivo el día a día. El aumento de precios es notorio. Yo vivo con mis padres y un hermano. Dividimos todo. Además yo viajo todos los días a Buenos Aires y el tren y el colectivo están cada vez más caros”.

Ezequiel - 30 años

“Lo del dólar lo veo bien, no me repercute porque no puedo comprarlo por mi sueldo, considero que este nuevo valor se acerca más al real. Algunas medidas del Gobierno me transmiten confianza y otras tantas no. Después de 10 años creo que hay un desgaste importante. El aumento de precios es muy grande en relación a lo que suben los sueldos. Entre las subas de alimentos, naftas, y transporte no llego a cubrir con lo que aumentan el sueldo”.

Alfredo - 61 años

“Es el único país en donde una moneda tiene más de 6 valores, eso no es serio, ni genera confianza. Personalmente nunca compré dólares, tampoco puedo, con lo que gano no puedo comprar nada”. “Sinceramente no me convencen las medidas que toma el Gobierno”.

Mariano Lamothe para la consultora Abeceb

Análisis de la coyuntura actual

“La actual coyuntura de inflación, tipo de cambio y tasas de interés más altas impactará negativamente en el consumo. Se espera una pérdida de poder adquisitivo de los salarios y el crecimiento de los sectores exportadores que se benefician con el alza del dólar, no será suficiente para empujar a toda la economía”, afirmó Mariano Lamothe, economista y gerente de Análisis económico de la consultora Abeceb.

Bajo el título “La revisión general de tendencias apunta hacia una caída de la actividad económica”, Lamothe afirmó en su análisis que habrá un “impacto negativo” en la actividad económica en estos primeros meses del año a raíz de las nuevas circunstancias del tipo de cambio y las tasas de interés: “La primera variable que se modificará será el consumo, que ha venido siendo el principal motor del crecimiento en los últimos años. Es de esperar que se dé una caída en la demanda debido a que el salario real de los trabajadores tendrá una pérdida de poder de compra ante la inflación. Además, ya se venía de dos años seguidos de no crecer o sólo equilibrarse con relación al incremento de precios”.

Por otro lado, agrega que “también se empieza a ver un estancamiento en cuanto a la generación y sostenimiento del empleo”. En relación al crecimiento de la economía para este año analizó que muchos factores, “en particular lo relacionado al consumo, hacen que no se pueda esperar un desarrollo positivo de la economía, al menos para los primeros seis meses de este año”. Y concluyó: “Quizás el lado positivo que se puede destacar es que, desde lo monetario, se está actuando en forma más acertada”.

Según una encuesta de Poliarquía

Falta de confianza: un fenómeno que crece

La falta de confianza en el Gobierno volvió a crecer este mes, siendo el tercero consecutivo con esta tendencia. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora la Universidad Torcuato di Tella, sobre la base de una encuesta de Poliarquía, arrojó una baja del 13% en treinta días, producto de la implementación del cepo cambiario y otras restricciones no previstas. En diciembre la baja intermensual ya había sido de 9 puntos porcentuales y en noviembre había mostrado una disminución de la confianza del 7%. Conforme a lo informado por Poliarquía, el ICG obtuvo en enero de 2014 un valor de 1,46, lo que representa una disminución del 13% respecto de diciembre pasado (1,68).

De este modo, se ubicó 0,32 puntos por debajo del promedio de la administración de Cristina Fernández de Kirchner y 0,45 puntos por debajo del promedio de toda la serie. En una perspectiva de mediano plazo, el ICG cayó 0,62 puntos (17%) en un año.

La diferencia es notoria si se tienen en cuenta los datos de febrero de 2008, que muestran los resultados del primer mes de gobierno de CFK: “El ICG obtuvo en febrero un valor de 1,98, lo que representa un descenso del 17% respecto de enero (2,37)”, informa Poliarquía. De este modo, “el ICG se ubica 50 puntos por debajo del promedio de la administración del ex presidente Néstor Kirchner y 7 puntos abajo del promedio histórico de toda la serie”. En una perspectiva de mediano plazo, el ICG cayó 61 puntos (23%) en un año.

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