Cuando en las listas de candidatos participantes en las elecciones internas del 30 de enero y luego de las 10 de abril, los votantes no encuentren el apellido Romero, significará que algo ha cambiado en la política de Salta. En efecto, por primera vez desde 1983, no habrá ningún Romero en las boletas electorales del PJ.
Sin embargo, luego de de nueve años como senador, doce como gobernador, el primogénito vio derrotado su candidato a gobernador en los comicios del 2007, y con ello lo que parece como el comienzo del ocaso político de Juan Carlos.
En el 2009 tuvo una ligera alegría cuando Néstor Kirchner perdió las elecciones para diputado nacional en la provincia de Buenos Aires a manos de Francisco de Narváez, del peronismo disidente.
Coincidentemente, en Salta el gobierno de Urtubey pudo imponer a duras penas al candidato Fernando Yarade como diputado nacional, pero también fueron electos Walyter Wayar por el Frente Federal y Alfredo Olmedo por Salta Somos Todos.
Un Romero exultante
Ha pasado mucho tiempo desde el 29 de junio de 2009, cuando Juan Carlos Romero tuvo una charla informal con Nuevo Diario.
Estaba exultante por la derrota de Kirchner y la elección en Salta de Wayar y Olmedo, con quienes había almorzado ese dia.
En esa oportunidad se acordó el carácter informal del contacto y por lo tanto sin publicación. A la distancia creemos haber cumplido y ante las cinscunstancias posteriores nos vemos liberados del compromiso.
Alli Romero decía que no iba a descansar hasta que Kirchner ”se vaya a su casa”. Que se sentía “un hombre de consulta del peronismo disidente” y que aspíraba a eso mas que a una candidatura nacional.
También negó en esa oportunidad la posibilidad de una candidatura provincial.
En el año que siguió, Romero coqueteó con una postulación, que finalmente quedó en la nada y dejó a su tropa desguarnecida ante las próximas elecciones.
La Ciénaga
El escándalo de las 90 hectáreas de la Ciénaga parece haber cerrado un ciclo en la vida política de Juan Carlos Romero, como actual emblema de la familia mas poderosa de los ochenta.
El caso obligó al ex gobernador a negar toda responsabilidad, a responder al juez que investiga la causa y finalmente a renunciar como presidente del PJ.
Sin embargo, en todo momento, Romero negpó toda responsabilidasdtabntk ante elk juez como en dos pogramas de televisión donde hizo su descargo.
En el último, acusó al Procurador General de conducir una “factoría” de causas en su contra.
Desaparecido
Luego de eso no se lo vio en público a Romero, excepto cuando en la penúltima sesión del Senado, el senador porteño Daniel Filmus, lo acusó de habe dejado a Salta en la pobreza. Ello motivó la airada reacción del salteño que incluyó una cuestión de privilegio contra el ex ministro de Educación.
Esdtuvo ausente en el lanzamiento presidencial de Eduardo Duhalde y en el acto de fin de año del Peronismo Federal en Salta.







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