Se trata de la flamante clínica perteneciente a la familia del intendente de la Capital, Raúl Jalil, que empezó a funcionar mientras la causa por presunto peculado duerme en la justicia.
Días pasados comenzó a funcionar el centro de salud “Sanatorio Junín” ubicado en calle Junín al 300 y que pertenece al grupo empresario de la familia Jalil y del que forma parte el intendente capitalino Raúl Jalil.
Haciendo gala de ser el centro de salud más importante del NOA, el sanatorio de Jalil cuenta con la última tecnología destinada a la salud.
Sin embargo, la construcción de la monumental obra esta siendo investigada en la justicia provincial a raíz de la denuncia presentada por ediles de la Capital, por presunto peculado.
Es que haciéndose eco de una investigación que realizó el Grupo Comunicacional LA ISLA, los concejales presentaron en la justicia, una denuncia para que se investigue al intendente Jalil, ante lo que parece fue un desvío de fondos de la municipalidad para su beneficio personal, además de la utilización de personal y maquinaria perteneciente a la comuna.
La historia del mencionado edificio inicia cuando el grupo familiar adquirió a muy bajo precio el inmueble que en un principio iba a estar destinado a la construcción de un hotel.
Las coincidencias hicieron que la compra se realizara cuando el seguidor de Sergio Massa, Raúl Jalil, asumió al frente del Ejecutivo de San Fernando del Valle de Catamarca.
Para la construcción del edificio, y como lo denunciara la revista Criterio New y El Diario de Catamarca, se habrían utilizado fondos, maquinarias y empleados de la Municipalidad de la Capital, tal como lo demuestra la imagen que acompaña esta nota.
No conforme con eso, también se conoció la supuesta utilización de fondos municipales en la construcción de la línea de media tensión subterránea (13.2 KV, plazoleta Centeno - clínica Junín - plaza Virgen del Valle y salidas subterráneas en baja tensión de las SET de plazoleta Centeno - clínica Junín - plaza Virgen del Valle), elaborada por la empresa EC Sapem durante el año 2012.
Frente a estos hechos denunciados por los medios mencionados, los concejales de la Capital decidieron presentar una denuncia contra el intendente por presunto peculado y que fue acompañada con las pruebas presentadas por la revista Criterio New y El Diario de Catamarca.
La causa, cajoneada en la justicia
En este sentido, El Diario de Catamarca pudo averiguar que la causa aún continúa cajoneada en alguna oficina de la justicia.
Ediles capitalinos le confirmaron a este medio que, tal como sucediera desde el año pasado, existe una demora en la investigación de las obras realizadas por la Municipalidad y la empresa de energía EC SAPEM y que beneficiarían directamente a la clínica de Jalil. Al respecto, pronosticaron que es “muy probable” que la causa no avance durante el presente año electoral. “Desde la justicia no nos brindan ningún tipo de información al respecto”, adujeron.
Ya en noviembre del año pasado, la concejal Silvia Fedelli (FCyS) le dijo a El Diario de Catamarca que hay “connivencias políticas” en el manejo de la causa. “Si ya a más de un año no tenemos respuestas, el expediente está cajoneado y no tuvieron tiempo suficiente para recabar toda la documentación, les hemos dado tiempo para que desaparezcan todas las pruebas, más allá de que yo he presentado copias de los usos y abusos de estos fondos que fueron destinados para esta clínica privada”, declaró en aquella oportunidad Fedelli.
Ante este panorama, parecería ser que la justicia está actuando de manera que la causa no avance y de esta manera el nombre de Raúl Jalil en un caso de corrupción no aparezca, aunque las pruebas digan lo contrario. Mientras tanto, el Sanatorio Junín abrió sus puertas sin grandes anuncios y el negocio familiar, pese a que la sociedad y la justicia, conoce como se gesta, continúa funcionando.


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