La Presidenta viaja a China, en plena tensión comercial

La visita que suspendió por la pelea con Cobos se hará el 13 de julio; pelea por las exportaciones
El suspendido viaje de Cristina Kirchner a China finalmente se concretará en julio próximo. La Presidenta visitará Pekín el 13 del próximo mes para una reunión con su par Hu Jintao, en un escenario de fuertes tensiones comerciales por las trabas dispuestas para el ingreso a la Argentina de productos de origen chino y por las restricciones establecidas por el gigante asiático para las compras de aceite de soja nacional.

Así lo anunció ayer desde Shanghai el canciller Jorge Taiana, luego de una reunión con el vicecanciller chino, Wu Hailong, en un aparte que ambos mantuvieron en la ExpoShanghai 2010.

Cristina Kirchner había suspendido su visita, prevista para fines de enero de este año, de manera intempestiva y esgrimiendo argumentos poco usuales para el lenguaje de la diplomacia. La jefa del Estado había cancelado el viaje porque consideró que no podía dejar la conducción del país en manos del vicepresidente Julio Cobos, con quien mantiene una disputa política interna. En esos mismos términos se lo explicó a Jintao en una carta.

No obstante, ayer se conoció desde China que la reprogramada visita se concretará el mes próximo, justo en los momentos de mayor conflictividad en lo que respecta a las exportaciones nacionales con destino al mercado asiático: la semana última regresó de Pekín con pocos avances una misión encabezada por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Alfredo Chiaradía.

La preocupación oficial radica en el sencillo hecho de que los envíos de aceite de soja para el mercado asiático están paralizados desde el 1° de abril último, cuando el gobierno chino impuso restricciones a las compras a la Argentina por razones sanitarias.

La disposición frena la importación de aceites de soja que contengan más de cien partes por millón de residuos de hexano, solvente utilizado en el proceso de extracción.

Para tener una dimensión del impacto que tiene esa traba, basta con un dato: China compra 2.000.000 de toneladas de aceite de soja anuales. Esto es una mala noticia no sólo para los exportadores, sino también, sobre todo, para el Gobierno: ocurre que están en juego 1400 millones de dólares de los que el fisco perdería 600 millones en concepto de retenciones. En el sector privado reina la preocupación.

Las gestiones diplomáticas aún no arrojaron resultados concretos. Sin embargo, ayer, desde Shanghai, Taiana habló a la prensa y se esperanzó con la posibilidad de que en el corto plazo pueda encontrarse una solución para los envíos gracias a las negociaciones técnicas.

"Los delegados técnicos están trabajando hace tiempo", dijo el canciller, según reprodujeron las agencias de noticias. "Coincidimos con el viceministro Wu en que los problemas comerciales aparecen cuando las relaciones son muy significativas y sus volúmenes son crecientes, como ocurre en el caso de la Argentina y China. En definitiva, coincidimos que este tema tiene un marco de conversación y confiamos en alcanzar una solución mutuamente satisfactoria", afirmó Taiana.

En rigor, la primera gestión para destrabar la medida fue infructuosa. Taiana reclamó ante el embajador chino en Buenos Aires Gang Zeng por la suspensión de la restricción aduanera. Hubo una promesa de gestión, pero no resultados.

En el Gobierno se ilusionan con la hipótesis que indica que las trabas responden a una estrategia comercial china para bajar el precio de los productos que importa. Allegados a Taiana resaltaron ante LA NACION la dependencia que tiene China por el aceite importado y la condición de la Argentina como el principal proveedor mundial.

Taiana dijo, además, que con el vicecanciller chino se conversó "sobre los arreglos propios de una visita de gran importancia". "Ambas partes la consideramos una gran oportunidad para profundizar la relación estratégica entre ambos países ", destacó el canciller. Y concluyó: "De ambas partes está la mejor disposición para que esta visita de la presidenta sea un paso muy importante en la relación".

CONSECUENCIAS

* La suspensión. A fines de enero último, la presidenta Kirchner decidió suspender la visita que tenía previsto realizar a China para no dejar en manos de Julio Cobos el Poder Ejecutivo.

* La reprogrmación. La jefa del Estado pudo reagendar el viaje para el 13 de julio, y será recibida por su par, Hu Jintao.

* El objetivo. La visita se concretará en medio de fuertes tensiones comerciales bilaterales por las trabas para las exportaciones argentinas de aceite de soja.

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