Para la mayoría de los encuestadores, el Gobierno arranca mejor posicionado la pelea electoral
Tiene casi 30 puntos menos de imagen negativa y mejoró 36 puntos su imagen positiva. Veinte de esos puntos los subió de un solo golpe, después de la muerte de Néstor Kirchner, y el resto los había sumado durante todo el año. Esos números surgen de las mediciones anuales de Poliarquía Consultores, pero la mayoría de los encuestadores muestra cifras y apreciaciones parecidas.
"Si recordamos que a principios de 2010 el Gobierno mostraba problemas para ganar una presidencial en primera vuelta y perdía en la segunda, su balance del año es altamente favorable, más allá de las deudas pendientes que dejó", sintetizó la socióloga Graciela Römer.
Para Poliarquía, hace un año la presidenta Cristina Kirchner tenía 21% de imagen positiva, y ahora tiene ese mismo porcentaje, pero de imagen negativa. En cambio, el 50% de imagen negativa con el que había arrancado el año se convirtió en 57% de valoración positiva.
"Las variables positivas y negativas de principio de año están exactamente invertidas", coincidió Santiago Rossi, director ejecutivo de Ipsos Mora y Araujo, al analizar sus propios datos. Para esa consultora la aprobación del Gobierno pasó de 28% (en diciembre del año último) al 63%, mientras la desaprobación bajó de 69 a 34%, en el lapso de un año.
A pesar de la contundencia de los números, los encuestadores tienen una advertencia: los sondeos no terminaron de medir el impacto de los episodios de violencia social de las últimas semanas, que incluyen desde los muertos y enfrentamientos con vecinos en tomas de terrenos hasta los saqueos en Constitución.
Todos coinciden en que esos acontecimientos van a tener un correlato en los sondeos en los centros urbanos, sobre todo en la Capital, que se sumará a un proceso de normalización de los indicadores, modificados por un suceso fuera de lo común, como fue la muerte del ex presidente. "Más allá de eso, se empieza un año con valores muy superiores a los de 2010", destacó Fabián Perechodnik, director de Poliarquía.
El balance anual de Ipsos Mora y Araujo fue más terminante y comparó el estado que produjo la muerte de Kirchner con el efecto que se percibe cuando llega un nuevo gobierno. "Se recuperó el optimismo de la sociedad, crecieron las expectativas positivas y volvió la confianza", dice el informe al que tuvo acceso La Nacion.
Paulatino repunte
A pesar del efecto innegable de la muerte del ex presidente, en octubre último, las encuestas muestran que el Gobierno ya había recuperado, en promedio, unos 10 puntos de aprobación.
El repunte empezó lentamente cuando terminó el verano de 2010, probablemente cuando comenzaron a verse los efectos de la asignación universal por hijo (una de las medidas oficiales más aceptadas, según todos los sondeos) y siguió con los festejos del Bicentenario.
Además de esas medidas, las políticas jubilatorias y de derechos humanos y el crecimiento económico son los puntos fuertes de la gestión que siempre aparecen en las encuestas. Como contracara, la opinión pública reclama por la inseguridad y la delincuencia, con derivaciones que llegan a la toma de tierras que hizo eclosión el último mes. La otra preocupación colectiva es la inflación.
Según la coyuntura del momento, la sociedad les da más o menos lugar a estas "deudas pendientes" del Gobierno, pero la fragmentación y la falta de liderazgos de la oposición ayudaron al oficialismo todo el año.
"Cuatro de cada diez encuestados no ven a nadie capaz de contrarrestar al Gobierno, entonces, aunque esta gestión no los enamora, les termina cerrando", lo graficó Rossi.
El desafío, está claro, será mantener esa percepción en este largo y movido año electoral.
"Con una campaña que se avizora muy agresiva, el Gobierno deberá sostener el humor de la clase media, que siempre le había sido hostil", sintetizó Römer.
Antes del próximo brindis de fin de año se sabrá si lo logró.


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